One Empire Over Seed: Control Over The World’s Seed Banks

Cita: 

Navdanya International [2020], Gates to a global empire. Over seed, food, health, knowledge... and the Earth, Roma, 206 pp.

Fuente: 
Libro
Fecha de publicación: 
2020
Tema: 
El robo de propiedad intelectual de campesinos y biopiratería de semillas como consecuencia directa de las acciones de Bill Gates
Idea principal: 

Vandana Shiva es una activista y física social india fundadora de la Fundación de la Investigación para la Política de Ciencia, Tecnología y Recursos Naturales, misma que se centra en el desarrollo de métodos sostenibles de agricultura.


La labor del cuidado de las semillas se ha llevado a cabo desde miles de años atrás, específicamente desde la Revolución Neolítica hace alrededor de 10 000 años, periodo desde el que “los agricultores y comunidades han trabajado para mejorar el rendimiento, el sabor, la nutrición y las cualidades de las semillas”, buscando siempre obtener la mejor semilla posible y compartir sus conocimientos acerca de las funciones y propiedades, así como su comportamiento en entornos naturales y junto a otras especies, lo que ha llevado también al desarrollo del “libre intercambio de semillas entre agricultores quienes han sido la base para el mantenimiento de la biodiversidad y la seguridad alimentaria”.

No obstante, los esfuerzos ancestrales de miles de agricultores y numerosos comunidades para proteger el desarrollo de las semillas se ha visto en riesgo en las últimas décadas debido a la piratería de semillas, así como resultado de las acciones de grandes corporaciones y multimillonarios que usan su poder y fortunas para obtener lo que desean, entre ellos Bill Gates.

La revolución verde, principalmente en México e India, se ha presentado como un gran riesgo para el desarrollo libre de las semillas, y la autonomía alimentaria, ya que miles de ellas fueron recogidas y encerradas en instituciones, en donde son manipuladas con la finalidad de generar variedades de las mismas y hacerlas capaces de responder a sustancias químicas.

“El Instituto Internacional de Investigaciones sobre el Arroz en Filipinas (IRRI) y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo fueron los primeros en resumir la diversidad de los campos de los agricultores y reemplazarla con productos químicos, monocultivos de arroz, trigo y maíz”, acción que de inmediato fue replicada por otros y que a su vez significó el secuestro de semillas y la decadencia de miles de años de trabajo de comunidades que buscaban protegerlas.

La manipulación y secuestro de semillas se hace aún más visible con la remoción del Dr. R.H. Richaria (científico investigador del arroz de India), como director del Central Rice Research Institute en Cuttack, Orissa. Ahí se alberga la mayor colección de diversidad de arroz en el mundo. El Dr. Richaria fue destituido por negarse a permitir que el IRRI, en Filipinas, piratee la colección fuera de India.

El despido del doctor Richaria abrió el espacio para que el IRRI secuestrara miles de semillas así como al secuestro de la propiedad intelectual de campesinos indios, “que más tarde se volvió parte del Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional (CGIAR)”. Posteriormente, las semillas fueron concentradas en bancos privados propiedad de CGIAR, es decir: en 15 centros internacionales de investigación agrícola, controlado por el Banco Mundial, las fundaciones Rockefeller y Ford; así como por el proyecto de Ley y Fundación Melinda Gates, que desde 2003 ha invertido más de 720 millones de dólares en los centros de CGIAR.

Los bancos de genes de semillas del CGIAR albergan las colecciones de semillas más grandes del mundo, todo ello apoyado por grandes corporaciones transnacionales y millonarios. En el caso de la Fundación de Bill y Melinda Gates, éste utiliza su poder financiero para influenciar el papel de la agricultura y las políticas mundiales relacionadas con ésta.

El apoyo económico que Gates le ha dado al CGIAR ha sido fundamental para sus investigaciones, lo que a su vez ha permitido que Bill Gates tenga una fuerte injerencia en “el control de la agricultura e influencia en las políticas gubernamentales e institucionales ligadas a este ámbito”.

Las acciones de Gates no sólo han acelerado los procesos de investigación y manipulación de semillas, sino que la transferencia emanada de semillas y datos ha facilitado la “piratería de propiedad intelectual y de semillas”. Del mismo modo, el CGIAR está sufriendo una reestructuración, denominada “Un solo CGIAR”, misma que busca fusionar “15 centros legalmente independientes pero cooperantes, con sede en 15 países, en una entidad legal”.

La iniciativa de unificar estas instituciones proviene en gran medida de sus financiadores, principalmente, la Fundación Bill y Melinda Gates, el Banco Mundial, el Gobierno de Estados Unidos y Reino Unido. Del mismo modo, “el objetivo de One CGIAR es fusionarlo para formar parte de One Agriculture, con lo que se avanzaría a un control aún más amplio de las semillas.

Aunado a lo anterior, Bill Gates continúa inclinándose por el desarrollo de la revolución verde a pesar de sus fracasos en India y México. Del mismo modo, las acciones de este multimillonario han generado una serie de movimientos en contra, entre los que destacan Seed freedom. Esta organización lucha para que las semillas contenidas en el CGIAR sean devueltas a los agricultores y muestran que los monocultivos degradan las tierras. Además, disminuyen la capacidad de producción de la misma mientras que es un método insostenible de producción de alimentos: amenaza la autonomía y la seguridad alimentarias.

A pesar de lo anterior, Gates sigue empeñado en la recolección de semillas. Su proyecto más reciente se centra en el acaparamiento de semillas para depositarlas en Svalbard Global Seed Vault, ubicado en el Archipiélago Ártico o Bóveda del Juicio Final, con la finalidad de desarrollar la colección de semillas más grande del mundo.

La reciente asociación entre el CGIAR y Crop Trust, una organización internacional con sede en Alemania que busca preservar la diversidad de cultivos en pro de la seguridad alimentaria a nivel global es la encargada de emitir un gran financiamiento al Grupo de Investigación Agrícola Internacional, junto con la Fundación Bill y Melinda Gates, así como los adeptos del cartel del veneno, tales como CropLife Dupont, Piooner Hi-Bred, KWS SAAT AG y Syngent AG.

Las inversiones de Gates en el ámbito alimenticio son diversas, en 2015 incursionó como financiador del proyecto Diversity Seek, “proyecto global lanzando con la finalidad de mapear los datos genéticos de la diversidad campesina de semillas mantenidas en bancos de genes para luego tomar patentes sobre estas semillas a través del mapeo genómico”.

El mapeo realizado por este tipo de proyectos fomentan y facilitan la biopiratería ya que ésta “se lleva a cabo mediante la convergencia de tecnologías de la información y biotecnología donde las patentes se adquieren sobre semillas mediante el mapeo de sus genomas y secuencia del genoma, ya que si bien la semilla viva necesita evolucionar in situ, las patentes sobre genomas de semillas pueden tomarse de semilla ex situ.

Diversity Seek funciona a través del robo de datos, conocimiento y semillas a campesiones que han trabajado durante años para cuidar, conocer y desarrollar la agricultura de una forma sostenible. Del mismo modo, al manipular la semilla este proyecto borra la historia evolutiva de la misma, así como el vínculo de la semilla con la tierra, generando así un colonialismo genético, dentro del que participan diversas instituciones, incluidas la Universidad de Cornell y Iowa State.

“La piratería de datos genómicos comunes de millones de plantas cultivadas por campesinos es denominado big data. Sin embargo, el big data no es conocimiento, ni siquiera es información. Son datos "privados", pirateados y privatizados. Las semillas no son solo germoplasma. Son entidades vivas y autoorganizadas, sujetos de evolución, historia, cultura y relaciones”. No obstante, para todas estas fundaciones así como el mismo Bill Gates, estas semillas son solo fuentes de recursos económicos, por lo que no tienen ningún problema en robar propiedad intelectual y el trabajo ancestral de numerosos campesinos.

La riqueza de Bill Gates le ha permitido moldear las leyes y “eludir todos los tratados internacionales y la gobernanza multilateral, estructuras que han ayudado a las corporaciones globales a secuestrar la biodiversidad y riqueza de campesinos financiando procesos no científicos”.

Ante tal situación, han surgido organizaciones que buscan impedir el robo de propiedad intelectual de campesinos, el robo de semillas y la manipulación de las mismas, entre los que destacan el Convenio sobre la Diversidad Biológica, el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena, el Tratado Internacional sobre Filogenética y el Tratado de Recursos para la Alimentación y la Agricultura. Se espera que los tratados logren que multimillonarios como Bill Gates dejen de dañar a los recursos agrícolas y preponderen los recursos naturales sobre la riqueza económica.

Datos cruciales: 

1.-Los bancos de germoplasma del CGIAR gestionan actualmente 768 576 accesiones de semillas de agricultores.

2.-Gates ha indicado que hará falta más del doble del presupuesto actual del CGIAR, de 850 millones de dólares a 2 mil millones de dólares al año.

3.-El mayor número de accesiones almacenadas en la bóveda de semillas son variedades de cultivos de arroz, trigo y cebada; más de 150 000 muestras de trigo y arroz, y cerca de 80 000 muestras de cebada. Otros cultivos bien representados son el sorgo, especies de frijol Phaseolus, maíz, caupí, soja, pasto kikuyu y garbanzo. Cultivos como patatas, cacahuetes, habas, avena y centeno, alfalfa.
Híbridos de cereales Triticosecale y Brassica están representados por 10 000 y 20 000 muestras de semillas.

4.-Siete millones de accesiones de cultivos están en bancos de semilla pública.

Gráfica 1. La gráfica muestra los principales canales de financiación del Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional (CGIAR) en 2017. Durante este año la Fundación de Bill y Melinda Gates aportó más de 100 millones de dólares a dicho Grupo Consultivo, mientras que países como Reino Unido y Estados Unidos se encuentran también entre los principales financiadores con más de 75 millones de dólares y más de 40 millones de dólares respectivamente.

Nexo con el tema que estudiamos: 

La privatización, manipulación y piratería de las semillas, llevadas a cabo por el Grupo Consultivo de Investigación Agrícola Internacional, financiado principalmente por la Fundación de Bill y Melinda Gates demuestra el protagonismo y poder que los multimillonarios y corporaciones privadas han adquirido dentro del contexto internacional, cuyas acciones son capaces de modificar dinámicas sociales ancestrales y poner en riesgo la autonomía y libertad alimentarias, situación que muestra que el dinero y el poder son armas suficientes para mover la realidad internacional de acuerdo con los caprichos de unos pocos.