Humanity is rapidly depleting water and much of the world is getting drier
Enviado por Marisa Esquivel en Lun, 12/08/2025 - 13:34James, Ian y Sean Greene [2025], "Humanity is rapidly depleting water and much of the world is getting drier", Los Angeles Times, 3 de septiembre, https://www.latimes.com/environment/story/2025-09-03/global-drying-groun... [1]
Ian James es un periodista especializado en temas relacionados con el agua y el cambio climático en California y el oeste de Estados Unidos. Antes de incorporarse a Los Angeles Times en 2021, fue periodista medioambiental en el Arizona Republic y el Desert Sun.
Sean Greene es editor adjunto de datos y gráficos, especializado en narración visual en Los Angeles Times. Nacido en Los Ángeles, Greene fue alumno de la UCLA y de la Escuela de Periodismo de la Universidad de California en Berkeley.
Un análisis de dos décadas de datos satelitales revela una pérdida acelerada de agua dulce en el planeta Tierra. Extensas regiones presentan “megasequías”. Una se extiende desde el oeste de Estados Unidos a través de México hasta Centroamérica, y la otra desde Marruecos a Francia, cruzando todo el Medio Oriente hasta el norte de China. Las causas principales de estas sequías son el aumento de temperaturas provocado por combustibles fósiles y la extracción excesiva de aguas subterráneas que tardaron milenios en acumularse (dato crucial 1).
Canadá y Rusia pierden más agua por el deshielo, mientras que Estados Unidos, Irán e India pierden agua por el calentamiento y la sobreexplotación de acuíferos subterráneos. La extracción de agua por parte de las ciudades y granjas mediante bombas de alta capacidad hace que el agua se evapore y termine cayendo sobre los océanos, elevando el nivel del mar.
De acuerdo con el estudio de Science Advances [https://doi.org/10.1126/sciadv.adx0298] [7] estas pérdidas de agua dulce contribuyen más al aumento del nivel del mar que al derretimiento de glaciares.
La expansión de las regiones que se están secando ha sido sorprendente para los científicos. Esto conducirá a una "aridificación y desertificaciones generalizadas". Según el hidrólogo de la Universidad de Arizona Jay Famiglietti, solo las zonas tropicales se están volviendo más húmedas, mientras que el resto del planeta se seca. Esta desecación provocó que en las regiones agrícolas se perforen más pozos y aumente la extracción de aguas subterráneas (dato crucial 2). El agotamiento de los acuíferos provoca pozos secos, hundimiento del suelo y pérdidas irreversibles de recursos hídricos.
Las consecuencias pueden ser graves a largo plazo: reducción en la producción de alimentos, riesgos económicos, migraciones masivas, crecientes conflictos por el agua y desestabilización política. Los datos de los satélites muestran que estas pérdidas son más rápidas y extensas de lo que se pensaba. La pérdida de agua en las zonas áridas contribuye al aumento del nivel del mar (dato crucial 3). El estudio alerta que el mundo está gastando sus ahorros de agua subterránea y si continúan estas tendencias, la quiebra hídrica será inevitable.
Los científicos identifican el Valle Central de California como la zona del mundo con la pérdida de agua subterránea más acelerada, seguida por regiones de Rusia, India y Pakistán (dato crucial 4). Regiones agrícolas que aparecían como focos rojos de sequía como el Valle Central de California y el Acuífero Ogallala bajo las Grandes Llanuras, se están expandiendo a través del suroeste de Estados Unidos, México y Centroamérica.
En varios lugares no existen límites para perforar pozos ni cargos por el agua, y ni siquiera se exige medir el volumen extraído. En California, la sobreexplotación para cultivos intensivos dejó a miles de hogares sin agua y está provocando el hundimiento de suelos de hasta 30 centímetros por año.
Aunque el estado aprobó en 2014 una ley para gestionar los acuíferos, muchas regiones tienen hasta 2040 para cumplirla y los niveles continúan cayendo. Los autores del estudio piden esfuerzos nacionales y globales urgentes para frenar el uso crónico y preservar las reservas de agua subterránea para las generaciones futuras.
1) Desde 2002, los satélites han medido los cambios en el campo gravitatorio de la Tierra para rastrear los desplazamientos del agua, tanto congelada como líquida. Los datos muestran que casi 6 mil millones de personas, tres cuartas partes de la humanidad, viven en los 101 países que han perdido agua.
2) Los investigadores estiman que 68 % del agua que pierden los continentes, sin incluir el deshielo de los glaciares, proviene del agotamiento de las aguas subterráneas. Y gran parte de esa agua se destina al riego de cultivos.
3) Los investigadores estimaron que las regiones áridas del mundo han estado perdiendo 368 mil millones de toneladas métricas de agua al año. Eso es más del doble del volumen del lago Tahoe, o diez veces el del lago Mead, el embalse más grande de Estados Unidos.
4) Los científicos han descubierto que los últimos 25 años han sido probablemente los más secos en al menos 1200 años en el Oeste de Norteamérica.
El análisis de las riquezas hídricas muestran que el planeta está en una fase crítica respecto al agua. Lo cual exige no solo medidas de adaptación, sino un combate frontal a las causas estructurales del deterioro ambiental. Los ejemplos mostrados exponen un patrón recurrente, se trata de actividades productivas intensivas que operan bajo lógicas de beneficio inmediato, sin considerar la capacidad real de los ecosistemas. La crisis hídrica a nivel mundial es un llamado urgente a que se tienen que tomar acciones inmediatas. El colapso del agua es el colapso de nuestras sociedades. Acaso el primer paso es establecer las relaciones sistémicas que conducen a la disminución, deterioro y usos intensivos y ligados a la producción capitalista de las riquezas hídricas, de forma que las respuestas que se diseñen vayan más allá de cuestiones puntuales o coyunturales para resolver las dificultades en torno al agua en el planeta.