Military matters. China and Taiwan both see lessons in America’s raid on Venezuela
Enviado por Manuel González en Jue, 01/15/2026 - 16:59The Economist [2026], "Military matters. China and Taiwan both see lessons in America’s raid on Venezuela", The Economist, 10 de enero, https://www.economist.com/china/2026/01/08/china-and-taiwan-both-see-les... [1]
La incursión nocturna en Venezuela generó un interés profundo en la opinión publica y ls mandos militares de China y Taiwan. Los analistas vincularon este suceso con posibles ataques de decapitación contra el liderazgo taiwanés. Un atraque de decapitación consistió en una estrategia militar que buscó eliminar o capturar a los líderes políticos y militares de un adversario para desarticular su cadena de mando. El gobierno chino utilizó este evento para reforzar su narrativa contra la política exterior de Estados Unidos. El mando militar chino mantuvo su postura de no agresión debido a limitaciones operativas internas y no por temor a la sanción internacional.
El Ejercito Popular de Liberación (PLA, por sus siglas en inglés) de China realizó prácticas de asalto en maquetas del palacio presidencial de Taiwán situadas en el desierto. Estas maniobras incluyeron simulacros de bloqueos y ataques contra figuras políticas específicas. Las fuerzas armadas chinas enfrentaron desafíos técnicos en la integración de sus unidades espaciales, áreas y terrestres. Por su parte, Taiwán analizó el fallo de los radares JY-27 de fabricación china durante la incursión en Caracas, pues el radar JY-27 fue un sistema de vigilancia diseñado para la detección de aeronaves con tecnología de invisibilidad. El gobierno de la isla buscó un aumento en el presupuesto de defendía para mejorar el mantenimiento de sus equipos tras observar estas vulnerabilidades
Operaciones entre naciones
La administración de Estados Unidos mostró disposición para el uso de la fuerza militar dentro del hemisferio occidental. Esta acción funcionó como un elemento de disuasión para China frente a posibles agresiones contra gobiernos democráticos. Sin embargo, la atención estadounidense en su propia región permitió que China obtuviera ventajas estrategias en otras áreas geográficas y el conflicto sugirió un cambio en las prioridades de intervención de las potencias globales hacia sus zonas de influencia directa.
El texto contribuye a la compresión de las dinámicas autodestructivas del capitalismo al mostrar la intensificación de la competencia militar en un contexto de agotamiento estructural. La disputa por la hegemonía se manifestó en la evaluación de vulnerabilidades militares y en la disposición de las potencias para el uso de la fuerza en zonas de influencia directa.