Rodeo capitalism. Texas is America Inc’s new centre of gravity
Enviado por Edoardo Luna en Mar, 06/09/2026 - 23:44The Economist [2026], "Rodeo capitalism. Texas is America Inc’s new centre of gravity", The Economist, 6 de junio, https://www.economist.com/business/2026/05/31/texas-is-america-incs-new-... [1]
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The Economist es una publicación semanal en lengua inglesa, con sede en Londres, que aborda la actualidad de las relaciones internacionales y la economía mundial. Publicó su primer número el 2 de septiembre de 1843 bajo la dirección de James Wilson.
Texas consolida su avance como centro económico de Estados Unidos por la combinación de petróleo, gas, energía solar, baterías y proyectos eléctricos fuera de la red pública. Houston conserva el peso histórico de la industria petrolera y del gas, mientras el crecimiento de la energía solar y del almacenamiento en baterías fortalece la llegada de centros de datos, como los vinculados con OpenAI, empresa creadora de ChatGPT, y de Oracle, firma tecnológica dedicada a infraestructura digital (dato crucial 1). La crisis eléctrica de 2021 obligó a modernizar la red eléctrica estatal, pero las reglas laxas de uso de suelo y las exenciones fiscales todavía facilitan la construcción de centros de datos, instalaciones energéticas y proyectos industriales de gran escala con menos obstáculos que en otros estados.
La transformación también avanza en tecnología, finanzas y derecho corporativo. Silicon Hills, zona tecnológica de Austin, reúne empresas consolidadas como Dell, fabricante de computadoras, y firmas emergentes como Apptronik, dedicada a robótica. Dallas gana peso con Y’all Street, nombre informal que alude a su creciente distrito financiero, mientras la Bolsa de Valores de Texas se suma a las operaciones locales de la Bolsa de Nueva York y de Nasdaq, mercado bursátil estadounidense ligado sobre todo a empresas tecnológicas (datos cruciales 2 y 3). Al mismo tiempo, el Tribunal de negocios de Texas y las nuevas reglas favorables a las compañías buscan competir con Delaware, estado que domina desde hace décadas el registro legal y la resolución de disputas corporativas en Estados Unidos.
Baile country con botas
Texas también gana poder blando. En South Congress Avenue, zona comercial de Austin, las filas frente a tiendas de botas vaqueras y hebillas muestran que la estética ranchera dejó de ser un símbolo local para circular como moda nacional. Kendra Scott, firma texana de joyería, aprovechó esa tendencia con Yellow Rose, una línea de estilo vaquero elegante lanzada en 2023, mientras marcas de lujo como Louis Vuitton incorporan productos western y músicos como Post Malone entran al country. Esa imagen cultural también impulsa a Yeti, fabricante texano de botellas térmicas de gran tamaño, y Buc-ee’s, cadena texana de tiendas de carretera, que venden una idea reconocible del modo de vida texano fuera del estado (dato crucial 4).
El poder cultural de Texas también tiene un uso económico: ayuda a que las empresas presenten al estado como un lugar atractivo para trabajadores calificados, como señala Richard Florida, académico de la Universidad de Toronto. Esa ventaja no depende solo de impuestos personales bajos o de una vivienda más accesible que en metrópolis costeras, porque parte del talento externo puede rechazar la agenda política conservadora del estado. Las ciudades texanas más progresistas, como Austin, reducen esa resistencia al ofrecer un entorno social distinto, pero figuras como Ken Paxton, fiscal general de Texas y candidato republicano al Senado, refuerzan una política de confrontación cultural contra sectores liberales que puede incomodar a profesionales de otros estados. Esa tensión no frena por completo el avance texano, pero sí muestra que atraer empresas no basta si Texas también necesita atraer trabajadores especializados.
1) Entre 2020 y 2025, al menos 184 empresas trasladaron sus sedes a Austin, Dallas o Houston, según CBRE, firma inmobiliaria especializada en bienes raíces comerciales. Ese desplazamiento incluye a Tesla, empresa automotriz asociada a vehículos eléctricos, Caterpillar, fabricante de maquinaria de construcción, y ExxonMobil, gigante petrolero que aprobó reincorporarse jurídicamente en Texas.

2) Entre 2020 y 2025, Texas generó cerca de una quinta parte de los nuevos empleos netos de Estados Unidos, recibió más inversión empresarial y aumentó más su población que cualquier otro estado del país. En Dallas, ciudad texana que gana peso financiero, esa atracción también se refleja en el campus de Goldman Sachs, banco de inversión, de 500 millones de dólares para 5 000 empleados, y en JPMorgan Chase, el banco más grande de Estados Unidos, que ya cuenta con más personal en Texas que en Nueva York.
3) En 2026, Texas proyecta construir dos quintas partes de toda la nueva capacidad solar a escala de servicios públicos en Estados Unidos, incluido el proyecto Tehuacana Creek, con 837 megavatios. Austin, ciudad texana que concentra parte del auge tecnológico del estado, alcanzó 7 400 millones de dólares en inversión de capital de riesgo y se colocó como la quinta ciudad más activa del país en ese tipo de financiamiento.

4) Kendra Scott, firma texana de joyería, fue valorada en más de 1 000 millones de dólares en 2016 y lanzó en 2023 Yellow Rose, una línea de estética vaquera elegante que aprovecha la expansión nacional del estilo ranchero.

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De acuerdo con los datos presentados, el cambio geoeconómico favorable a Texas como huésped de los ámbitos más dinámicos del capitalismo en Estados Unidos, se ha consolidado. Este cambio es significativo si consideramos que ese estado es territorio de profundas tendencias políticas autoritarias, intensos procesos de destrucción del ambiente y extractivismo, así como fenómenos migratorios de alta intensidad. Es preciso profundizar el análisis acerca de cómo afecta la creciente importancia de Texas a las configuraciones económicas, políticas y sociales de Estados Unidos.