Tech rivalries. Roaring back once again?
Enviado por Edoardo Luna en Mié, 07/01/2026 - 22:01The Economist [2025], "Tech rivalries. Roaring back once again?", The Economist, London, 27 de junio, https://www.economist.com/china/2026/06/21/china-is-having-another-ai-mo... [1]
The Economist es una publicación semanal en lengua inglesa, con sede en Londres, que aborda la actualidad de las relaciones internacionales y la economía mundial. Publicó su primer número el 2 de septiembre de 1843 bajo la dirección de James Wilson.
La competencia entre Estados Unidos y China en inteligencia artificial (IA) se volvió más cerrada con la presentación de GLM 5.2, modelo chino desarrollado por Zhipu, laboratorio tecnológico con sede en Beijing. Su relevancia no se limita a que puede generar y procesar texto con alto rendimiento, sino que también funciona a menor costo que sus rivales estadounidenses y permite el acceso público a sus parámetros, es decir, a los componentes internos que hacen posible usarlo, revisarlo y adaptarlo (dato crucial 1).
Esta ventaja resulta más importante porque las empresas estadounidenses enfrentan gastos cada vez más altos por el uso de IA, mientras la administración de Donald Trump restringió el acceso internacional a Fable 5, modelo creado por Anthropic, empresa estadounidense dedicada al desarrollo de inteligencia artificial.
Cálculos pesados
GLM 5.2 no inquietó a Wall Street como DeepSeek porque su avance depende de mediciones menos confiables. Artificial Analysis lo evaluó con pruebas públicas, parecidas a exámenes, pero esos resultados pueden favorecer a los modelos abiertos porque las preguntas circulan y permiten ajustar mejor las respuestas. Havard Tveit Ihle, investigador del Instituto noruego de investigación de defensa, sostiene que algunos laboratorios chinos parecen entrenar sus modelos para brillar en esas pruebas, no necesariamente para alcanzar el desempeño real de Anthropic (dato crucial 2).
Alumnos modelo
GLM 5.2, modelo chino de inteligencia artificial, todavía no supera de forma general a los sistemas estadounidenses, pero ya compite en tareas de oficina que requieren ordenar archivos desorganizados y comparar información contradictoria. Aunque queda atrás en pruebas privadas de razonamiento técnico y sentido común, superó a ChatGPT 5.5 de OpenAI en una evaluación de Artificial Analysis, firma que compara el desempeño de modelos de IA (dato crucial 3). Ese resultado muestra que los modelos chinos avanzan en problemas abiertos, pese a las restricciones estadounidenses que limitan su acceso a chips avanzados.
1) DeepSeek R1, modelo chino de IA lanzado en enero de 2025, provocó una caída de 1 billón de dólares en los mercados estadounidenses, mientras Nvidia perdió 17% de su valor y el Nasdaq bajó 3.1% en un día.
2) Fable 5, modelo de Anthropic, obtiene un rendimiento promedio 17% mayor que GLM 5.2 en pruebas de referencia que miden la capacidad de una inteligencia artificial para resolver tareas tipo examen, mientras la ventaja de Estados Unidos frente a China se amplía de cuatro a seis meses en evaluaciones públicas a ocho o diez meses en pruebas privadas.
3) DeepSeek cobra 0.87 dólares por cada millón de fragmentos de texto generados, frente a 50 dólares de Fable 5, modelo de Anthropic, pero Du Zheng, investigador de Georgia Tech, halló que un modelo de DeepSeek necesitó 23 veces más fragmentos que su rival de OpenAI para lograr casi el mismo resultado.

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La competencia tecnológica y económica en torno a la IA repite parcialmente las tendencias del capitalismo: la innovación es solo una parte de la disputa, también importan la producción de aplicaciones de uso generalizado y los costos de operación. En prácticamente todos los sectores de producción industrial, China ha logrado rebasar a Estados Unidos mediante economías de escala y productos que crean ingentes mercados. En el caso de la IA, las empresas estadounidenses apuestan por alcanzar desempeños de tal nivel que constituyan barreras monopólicas infranqueables al menos en el corto plazo. Sin embargo, la densidad y la asimetría demográfica juegan en favor de China que tiende a dominar de forma paulatina los mercados de consumo ligados a la IA.