El multimillonario tecnológico Peter Thiel encuentra un nuevo refugio: Argentina
Enviado por Lucas Peralta en Vie, 07/31/2026 - 17:09Bubola, Emma y Ryan Mac [2026], "El multimillonario tecnológico Peter Thiel encuentra un nuevo refugio: Argentina", The New York Times, New York, 28 de mayo, https://www.nytimes.com/2026/05/28/world/americas/peter-thiel-argentina.... [1]
Emma Bubola es corresponsal del New York Times en Argentina. Se dedica a analizar las transformaciones en América del Sur, en un tiempo donde la administración de Trump ha tenido especial interés en la región.
Ryan Mac es periodista del New York Times. Escribe sobre empresas tecnológicas y las personas que las dirigen. Se interesa en las personas con poder y en cómo utilizan ese poder para incidir en la sociedad.
El multimillonario tecnológico Peter Thiel, empresario de derecha y donante de Donald Trump, ha trasladado su vida a Buenos Aires, dejando atrás Los Ángeles y Miami. En los últimos meses se reunió con el presidente argentino Javier Milei y su gabinete, compró una mansión en un barrio exclusivo de la capital y organizó una cena con la élite empresarial local en la que habló sobre el anticristo, uno de sus temas de conversación recurrentes. Thiel, que tiene un historial de buscar países de respaldo para protegerse de sus apuestas contra Estados Unidos —posee además la nacionalidad neozelandesa y solicitó el pasaporte maltés—, estaría considerando a Argentina como un nuevo "plan B" .
Su interés estaría motivado en parte por el rumbo de Estados Unidos, en particular las iniciativas que se debaten en California, en torno a elevar los impuestos dirigidos a los multimillonarios. Otras motivaciones de esta mudanza incluyen su percepción de Argentina como un refugio relativamente aislado de riesgos globales que le preocupan a este empresario, como una guerra nuclear o una inteligencia artificial fuera de control. De acuerdo con personas cercanas a Thiel, el empresario se ha sentido atraído genuinamente por el gobierno libertario de Milei y por la vitalidad de Buenos Aires.
Para respaldar ese interés, trasladó temporalmente a su familia al país e inscribió a sus hijos en una escuela local. También se habla de que el gobierno argentino evalúa ofrecerle la residencia permanente o la ciudadanía, en el marco de un programa de "pasaporte dorado" para grandes inversores en el país. Un portavoz de Milei negó que se le haya hecho esa oferta específica. Al mismo tiempo, Manuel Adorni, quien es un alto funcionario del gobierno argentino, declaró que los multimillonarios que buscan escapar de países con gobiernos que les imponen impuestos y regulan su actividad económica son bienvenidos en el país sudamericano.
Un aliado ideológico
Aunque Argentina podría parecer un destino improbable para un multimillonario en busca de estabilidad, dado su historial de inestabilidad política y económica, Thiel encuentra en Milei un aliado ideológico. Esto se debe a que ambos comparten una fuerte aversión a los impuestos, el socialismo y lo que critican como "wokismo". Esto último es un término para denigrar a cualquier ideología política progresista. La afinidad se expande a las políticas concretas que ha implementado Milei, quien ha impulsado la desregulación generalizada de la economía, recortes del gasto público y ha buscado atraer inversión extranjera hacia recursos naturales del país.
Se detalla que Thiel y Milei se conocieron gracias a la mediación de Alec Oxenford, actual embajador argentino en Estados Unidos y un ex empresario tecnológico cuya compañía había recibido financiamiento del fondo de capital de riesgo de Thiel años atrás. El interés de Thiel por instalarse en Argentina creció después de que en California se comenzará a debatir una iniciativa fiscal dirigida contra los multimillonarios, lo que lo llevó a explorar seriamente la posibilidad de vivir fuera de Estados Unidos y, finalmente, a buscar propiedades en Buenos Aires.
Un país de respaldo
El interés de Thiel por Argentina no se limita a la afinidad política con Milei, sino que también refleja un genuino disfrute de la vida en el país: asistió a un clásico partido de futbol entre los clubes más importantes de Buenos Aires y viajó a las montañas de la Patagonia. En una reunión reciente en su mansión, economistas y ejecutivos argentinos conversaron con él sobre historia y economía del país, antes de que la charla derivara nuevamente hacia sus reflexiones sobre el anticristo y el riesgo de un gobierno mundial totalitario, temas que generaron reacciones diversas entre los asistentes. Thiel también participó de un torneo de ajedrez en un barrio porteño, donde fue bien recibido por los jugadores locales.
La llegada del magnate ha generado reacciones divididas en una Argentina políticamente polarizada: mientras los partidarios de Milei la interpretan como prueba del éxito del gobierno en atraer inversión extranjera, los críticos la ven como un símbolo de que el país se está entregando al capitalismo desenfrenado. Algunas voces, han expresado rechazo explícito a su instalación, especulando incluso con que podría buscar injerencia en las próximas elecciones presidenciales o apoderarse de los datos privados de los argentinos mediante su empresa Palantir.
Hasta el momento, la única inversión conocida de Thiel en la región ha sido en bienes inmuebles personales, incluyendo una propiedad en Buenos Aires y un terreno en Uruguay, que algunos han especulado podría albergar un búnker de protección ante un eventual conflicto nuclear. El artículo cierra señalando que Thiel no sería el único empresario tecnológico en considerar el Cono Sur como refugio ante un posible conflicto global, citando el caso de Martín Varsavsky, un empresario hispano-argentino cercano a él que ha construido un rancho en Mendoza con el mismo propósito.
Un elemento que incide en forma significativa en la trayectoria catastrófica del capitalismo es la conformación de coaliciones ideológicas entre gobiernos autoritarios y empresarios como Thiel, quienes comparten una aversión hacia el socialismo o cualquier tipo de política progresista. De forma similar a experimentos ultraliberales del pasado, pequeños auges producto de políticas de choque en el corto plazo, resultan en catástrofes sociales de grandes dimensiones. Tal es el escenario político y social que se configura en América