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China Stockpiled Oil, and Now It Could Dominate the Energy Landscape

Enviado por José Arellano en Mié, 09/23/2026 - 20:55
Cita: 

Elliott, Rebecca y Keith Bradsher [2026], "China Stockpiled Oil, and Now It Could Dominate the Energy Landscape", The New York Times, New York, 17 de septiembre, https://www.nytimes.com/2026/09/17/business/energy-environment/china-oil... [1]

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Jueves, Septiembre 17, 2026
Revista descriptores: 
Competencia mundial. Disputa hegemónica [2]
Empresas transnacionales y gobernanza mundial [3]
Estudios de caso: actividades - empresas [4]
Papel de las CTN en el colapso sistémico - Energía [5]
Relación economía y guerra [6]
Relaciones de propiedad y control: empresas sin nacionalidad versus internacionalización del capital [7]
Relaciones entre empresas estados y sociedad [8]
Tema: 
La estrategia china para acceder al petróleo
Idea principal: 

    China solía ser vulnerable ante cualquier conflicto que afectara el precio y el abastecimiento de petróleo; sin embargo, ha logrado transformar esa debilidad en una sorprendente fuente de poder geopolítico. El país acumuló durante años enormes cantidades de crudo, expandió su capacidad de refinación e invirtió en carbón y otras alternativas energéticas. Gracias a estas reservas estratégicas, China no se vio afectada en el suministro de petróleo durante los primeros meses de la guerra entre Estados Unidos e Irán.

    Asimismo, sus inversiones en paneles solares, baterías y vehículos eléctricos le han otorgado una posición inigualable en el panorama energético global. Esto reduce su vulnerabilidad ante posibles sanciones o restricciones de abastecimiento aplicadas por otros países. Esta sólida defensa geopolítica le permite evitar presiones energéticas externas al llevar a cabo sus planes políticos, como una eventual anexión de Taiwán.

    Esta autonomía le permitió a China reducir sus compras de petróleo 23% durante los primeros seis meses del conflicto entre Estados Unidos e Irán. En cambio, otros países no lograron prevenir la situación y se vieron obligados a consumir menos energía o a pagar precios más altos por ella. La restricción de las importaciones de China tomó por sorpresa a la industria petrolera y fue una de las razones principales por las que el precio del crudo no se disparó tanto como predecían los analistas tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán (dato crucial 1).

    Al iniciar el conflicto, China restringió la exportación de combustibles refinados, como gasolina y diésel, tanto para resguardar sus suministros internos como para presionar a los países con los que mantiene disputas diplomáticas. Durante ese periodo, solo vendió combustible a aliados como Vietnam y Tailandia. En contraste, naciones como Australia y Filipinas que han tenido enfrentamientos con Pekín por pretensiones territoriales en el mar de la China Meridional resultaron ser las más perjudicadas.

    Aunque China reanudó de forma más amplia la exportación de combustible de aviación, gasolina y diésel a principios de julio de 2026, se prevé que podría reimponer una prohibición en cualquier momento. Esto impulsaría nuevamente al alza el precio de los combustibles, afectando de manera directa a países como Estados Unidos, donde el galón de diésel alcanzó los $6.40 dólares.

    El impacto de China en el mercado radica en que es un comprador masivo y en que su gobierno autocrático ejerce un nivel de control sobre la industria del cual carecen las democracias. La presencia de China frente a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se ha vuelto cada vez más evidente tras la drástica caída de sus importaciones en 2026. Este fenómeno responde a dos cambios principales: el país dejó de acumular petróleo para comenzar a consumir sus propias reservas, y sus refinerías redujeron significativamente el procesamiento de crudo en gasolina, diésel y otros derivados (datos cruciales 2 y 3).

    China reconoció la importancia de consolidar reservas estatales de petróleo de forma tardía, hacia 1993, a diferencia de Estados Unidos y otros países que crearon grandes reservas tras las crisis energéticas de la década de 1970. No obstante, Pekín mantuvo esta prioridad y aceleró el crecimiento de sus depósitos, los cuales representan hoy aproximadamente un tercio de los inventarios conocidos de petróleo a nivel mundial.

    Además, las bajas tasas de interés derivadas de la severa crisis inmobiliaria iniciada en 2021 facilitaron la racha compradora de Pekín y de sus empresas petroleras estatales, ya que las tasas elevadas incrementan drásticamente los costos de compra y almacenamiento del crudo.

    Actualmente, con el precio global del petróleo rondando los 103 dólares por barril, la gran interrogante es cuánto crudo comprará China en los próximos meses y qué cantidad procesará para vender en forma de diésel y otros derivados. Aunque sus importaciones de petróleo subieron 6 % en agosto en comparación con julio de 2026, continúan ubicándose muy por debajo de los niveles previos a la guerra.

Datos cruciales: 

    1) Hasta finales de agosto de 2026, el crudo costaba aproximadamente $10 dólares menos por barril de lo que habría costado si China hubiera continuado comprando a los niveles previos a la guerra, según Daan Struyven, quien dirige la investigación petrolera para Goldman Sachs.

    2) Eso se debe en parte a que la demanda china de petróleo se ha debilitado tanto que es muy probable que el consumo haya alcanzado su punto máximo en 2025, antes de lo previsto, según Sinopec, la refinadora más grande del país.

    3) Los vehículos eléctricos permitieron al país usar 1.5 millones de barriles diarios menos de petróleo en el segundo trimestre de los que China habría usado solo con vehículos de gasolina.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    Los países han utilizado diferentes armas en la geopolítica. Una de ellas son los energéticos como el petróleo. En este caso, China no es un productor de petróleo y al ser una economía grande necesita de grandes cantidades de energía y durante años fue el petróleo. Pero la estrategia de China es la de no depender de una sola fuente de energía. Esa es una estrategia que muchos países no pueden aplicar al ser dependientes de un energético en específico.

    La reserva petrolera es un factor decisivo para hacer frente a las crisis y a las guerras. La situación vivida por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, y el consecuente cierre del Estrecho de Ormuz, mostró que China se ha preparado para ese tipo de escenarios. Estados Unidos no podrá doblegar a la potencia asiática por falta de energía.


Source URL (modified on 29 Septiembre 2026 - 11:27pm):https://let.iiec.unam.mx/node/5996

Links
[1] https://www.nytimes.com/2026/09/17/business/energy-environment/china-oil-iran-war.html [2] https://let.iiec.unam.mx/taxonomy/term/12 [3] https://let.iiec.unam.mx/taxonomy/term/14 [4] https://let.iiec.unam.mx/taxonomy/term/16 [5] https://let.iiec.unam.mx/taxonomy/term/100 [6] https://let.iiec.unam.mx/descriptores-let/relaci%C3%B3n-econom%C3%ADa-y-guerra [7] https://let.iiec.unam.mx/taxonomy/term/19 [8] https://let.iiec.unam.mx/taxonomy/term/20