Published on LET (https://let.iiec.unam.mx)


The Fuel That Feeds Europe’s Far Right: Nostalgia and Lost Pride

Enviado por Edoardo Luna en Dom, 09/27/2026 - 18:12
Cita: 

Erlanger, Steven [2026], "The Fuel That Feeds Europe's Far Right: Nostalgia and Lost Pride", The New York Times, New York, 21 de septiembre, https://www.nytimes.com/2026/09/21/world/europe/germany-afd-far-right.html [1]

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Lunes, Septiembre 21, 2026
Revista descriptores: 
Autoritarismos [2]
Crisis civilizatoria y crisis económica [3]
Tema: 
Renacimiento nacionalista: Make Germany Great Again
Idea principal: 

    Steven Erlanger, radicado en Berlín, escribe sobre seguridad, diplomacia y política europeas.


    Actualmente, Alternativa para Alemania (AfD), partido de extrema derecha que encabeza las encuestas nacionales, crece a partir de tres elementos: malestar económico, rechazo a la inmigración y nostalgia por una Alemania percibida como más estable y culturalmente homogénea. Su avance resulta especialmente fuerte en el este del país, donde la reunificación de 1990 dejó profundas consecuencias sociales. La antigua Alemania Oriental desapareció como estado y se integró en la Alemania Occidental. Después, numerosas empresas del este cerraron o quedaron bajo nuevas direcciones procedentes del oeste, mientras hasta una cuarta parte de la población oriental emigró hacia otras regiones. Para parte de quienes permanecieron, la reunificación no solo implicó un cambio político, sino también la pérdida de empleos, población y falta de reconocimiento de su situación.

    A partir de ese sentimiento de pérdida, la AfD construye un discurso político basado en recuperar orgullo, identidad y control nacional. También cuestiona la forma en que Alemania construyó su relación con el pasado desde la Segunda guerra mundial. Durante décadas, la memoria del Holocausto y de los crímenes nazis ocupó un lugar central en la educación y la vida pública como parte de la llamada Cultura del recuerdo. Sectores de la AfD consideran que esa visión concentra demasiado la identidad alemana en la culpa histórica y proponen dar mayor espacio a los logros nacionales. Por eso, dirigentes del partido defienden una interpretación del pasado que reduzca la centralidad del nazismo y fortalezca una imagen más orgullosa de Alemania.

    Detrás de esta postura aparece una nostalgia que no implica necesariamente querer recuperar el régimen comunista de Alemania Oriental ni reivindicar el nazismo. Se refiere, sobre todo, al deseo de volver a una sociedad que algunos recuerdan como más sencilla, estable y comprensible. Esa percepción gana fuerza entre quienes sienten que la globalización, la inmigración y los cambios culturales transformaron demasiado rápido el país y debilitaron formas tradicionales de identidad.

    Fuera de Alemania, una lógica semejante aparece en otros partidos de extrema derecha europeos, como la Agrupación nacional en Francia, el Partido por la libertad en Países Bajos, los Demócratas de Suecia y Reform UK en Reino Unido. Aunque cada movimiento responde a circunstancias nacionales distintas, comparten la defensa de una identidad más homogénea y presentan la inmigración, el islam, la globalización y la integración europea como amenazas culturales. En Estados Unidos, sectores del movimiento Make America Great Again (MAGA) expresan preocupaciones similares al vincular la identidad occidental con el cristianismo, la tradición y la ascendencia.

    En una interpretación más amplia del fenómeno, el economista Daron Acemoglu, ganador del Premio Nobel de Economía y autor de un libro sobre la crisis de la democracia liberal, relaciona este avance populista con dos fallas más generales: el aumento de la desigualdad y el distanciamiento cultural entre las élites políticas y los sectores sociales menos favorecidos. Desde esta perspectiva, partidos como la AfD encuentran apoyo porque ofrecen identidad, orgullo y pertenencia a votantes que sienten inseguridad económica y consideran que el orden político tradicional dejó de representar sus preocupaciones. El caso alemán forma así parte de una tendencia internacional en la que la nostalgia por un pasado idealizado funciona como respuesta política frente a sociedades percibidas como más fragmentadas e inciertas.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    La contradicción resulta evidente: Alemania replantea el peso de su memoria histórica mientras Europa vuelve a vivir una guerra. Rusia y Ucrania siguen enfrentadas, Berlín aumenta su protagonismo militar y refuerza su cooperación con Francia en materia nuclear, mientras Ursula von der Leyen, alemana y presidenta de la Comisión europea, mantiene una política de presión sobre Rusia y apoyo militar a Ucrania.

    Al mismo tiempo, el malestar económico, la migración y la pérdida de confianza en la política facilitan la búsqueda de chivos expiatorios y enemigos internos a quienes atribuir problemas mucho más complejos. Alemania puede buscar una identidad menos marcada por la culpa, pero reducir el peso de su pasado justo cuando regresan el rearme, el nacionalismo y la confrontación entre potencias resulta preocupante. Europa ya conoció las consecuencias de convertir el miedo, la identidad y la fuerza militar en respuestas políticas.


Source URL (modified on 30 Septiembre 2026 - 10:41pm):https://let.iiec.unam.mx/node/6001

Links
[1] https://www.nytimes.com/2026/09/21/world/europe/germany-afd-far-right.html [2] https://let.iiec.unam.mx/descriptores-let/autoritarismos [3] https://let.iiec.unam.mx/taxonomy/term/13