Estos nuevos centros de datos que alimentan a la IA podrían contaminar más que países enteros
Enviado por Lucas Peralta en Mar, 07/28/2026 - 12:30Taft, Molly [2026], "Estos nuevos centros de datos que alimentan a la IA podrían contaminar más que países enteros", Wired, 22 de abril, https://es.wired.com/articulos/estos-nuevos-centros-de-datos-que-aliment... [1]
Molly Taft: Escribe para el medio Wired cubriendo temas de cambio climático, energía y medio ambiente. También participó en proyectos periodísticos ambientales en Drilled, Gizmodo y The New Republic.
La redacción de Wired revisó permisos de emisiones atmosféricas de proyectos de centros de datos vinculados a gas natural que dan servicio a compañías de Inteligencia Artificial (IA) como OpenAI, Meta, Microsoft y xAI. El hallazgo central es que estos proyectos, en conjunto, tienen el potencial de generar una cantidad de gases de efecto invernadero comparable a las emisiones de países enteros (datos cruciales 1 y 2). La tendencia detrás de esto es la "generación de energía interna": construir plantas propias para evitar la red eléctrica tradicional, motivada por los largos tiempos de espera de las compañías eléctricas y el rechazo de la sociedad hacia tarifas más altas por el uso excesivo de energía de estos centros de datos. Michael Thomas, quien es fundador de la empresa de energías limpias Cleanview, advierte que esto representa una aceleración desmesurada de emisiones, justo cuando se habla cada vez más de una transición hacia energías más limpias.
Entre permisos y datos nada fiables
Es el caso de las actividades de la empresa xAI en Memphis, Tennessee. La instalación de turbinas de gas para su campus Colossus generó protestas de comunidades afroamericanas preocupadas por la contaminación del aire, y derivó en una demanda de la Asociación nacional para el progreso de las personas de color (NAACP) después de que se obtuvo el permiso para su instalación (dato crucial 3). También se menciona un segundo campus en Mississippi que fue autorizado pese a la oposición vecinal. Microsoft, por su parte, evalúa un proyecto respaldado por la compañía petrolera Chevron en Texas (dato crucial 4).
Las proyecciones de emisiones de los proyectos de xAI y Microsoft, y de todos los demás de la lista de Wired, se extrajeron directamente de documentos de permisos de emisión de aire de acceso público en bases de datos estatales, así como de materiales de permisos de emisión de aire públicos recopilados tanto por Cleanview como por Oil and Gas Watch. Estas dos últimas son bases de datos respaldadas por proyectos ambientales y organizaciones sin fines de lucro.
Cabe destacar un matiz en torno a estas cifras de los permisos, ya que son un escenario teórico basado en la máxima capacidad de uso energético, es decir en la hipótesis de una central eléctrica funcionando constantemente. En el caso de centrales eléctricas conectadas a la red, las emisiones reales suelen ser menores ya que estas no están en constante funcionamiento. Incluso sí el consumo de energía es menor, probablemente siga siendo considerablemente contaminante (dato crucial 5). Investigadores del sector energético como Jon Koomey señalan que las plantas dedicadas exclusivamente a centros de datos podrían acercarse más a esas cifras máximas, ya que no dependen de fluctuaciones de consumo doméstico como las centrales conectadas a la red. El experto también menciona la escasez global de turbinas modernas y eficientes, que empuja a algunos desarrolladores hacia modelos menos energéticamente eficientes y por ende más contaminantes.
Qué sabemos de Stargate
El Proyecto Stargate es una iniciativa de IA masiva y multiempresarial, que busca crear campus de centros de datos en varios estados de Estados Unidos, que posiblemente generarán grandes cantidades de contaminación.. Para el desarrollo de este proyecto se han planteado la creación de plantas de gas asociadas a los campus de Abilene (Texas) y al Proyecto Júpiter (Nuevo México) (dato crucial 6). OpenAI y Oracle, dos empresas de IA ligadas a Stargate por el Proyecto Júpiter, han declarado que el uso de energías contaminantes es a corto plazo buscando implementar a futuro tecnología que reduzca las emisiones. Al mismo tiempo, Oracle se ha negado a facilitar las estimaciones de estas supuestas reducciones de contaminantes. Otra compañía tecnológica que está participando en Stargate es Microsoft, encargando a la empresa Crusoe la construcción de una planta adicional en Abilene, Texas (dato crucial 7). A pesar de la bomba de contaminación que puede representar esta nueva planta, Microsoft se ha negado a comentar al respecto.
Proyectos con una huella de carbono aún mayor que la de Stargate
Hay proyectos aún más contaminantes que Stargate. Uno de ellos es el complejo de Fermi en Amarillo, Texas, vinculado al gobierno estadounidense. A pesar de que este insiste en usar gas natural "limpio", los permisos indican grandes cantidades de emisiones de gases invernadero (dato crucial 8). Por otro lado, está el proyecto de Pacifico Energy cerca de la ciudad Fort Stockton, que se describe a sí mismo como el mayor proyecto energético individual del país (dato crucial 9).
Las grandes empresas tecnológicas que se han comprometido públicamente a reducir sus emisiones contaminantes, han declarado que la construcción de centros de datos ha obstaculizado este proceso. Un ejemplo es el caso de Meta, quien planea la construcción de plantas en Ohio y un acuerdo con la compañía eléctrica Entergy en Luisiana para abastecer su centro de datos Hyperion. Se proyecta que todos estos proyectos serán altamente contaminantes (datos cruciales 10 y 11). Los niveles de emisiones por parte de estos proyectos implicaría que compañías como Meta harían nulos todos sus esfuerzos hacia la sustentabilidad (dato crucial 12).
Hay un gran crecimiento de proyectos de gas natural para centros de datos en el último par de años, principalmente para alimentar el auge de los centros de datos (dato crucial 13). Algunas compañías como Meta han prometido que este tipo de instalaciones estarán acompañadas de capacidad de captura de carbono en el futuro. Esperan que esta implementación futura sea suficiente para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Las preocupaciones en torno a los centros de datos ha llevado a un acuerdo no vinculante impulsado por la administración de Trump, de carácter mayormente simbólico, para que este tipo de proyectos no lleven a tarifas de electricidad más caras para el público en general. La eficacia del acuerdo es dudosa ya que las empresas que están impulsando estos proyectos no tienen influencia alguna sobre los precios de este tipo de servicio. El nivel de emisiones por parte de esta nueva infraestructura también ha generado cuestionamientos por parte de políticos del Partido demócrata hacia las compañías de IA. En respuesta a esto último, compañías como Fermi han apoyado la implementación de energía nuclear. Además se afirmó que al generar su propia energía los centros de datos no estarían sujetos a regulaciones en relación a la emisión de gases invernaderos.
Al mismo tiempo, cabe destacar que los permisos de emisiones no garantizan la construcción de estos sistemas de energía. La construcción de esta generación de energía interna se ha topado con otros obstáculos como la escasez de materiales, el costo laboral y la crisis energética en Medio Oriente. Estos factores han llevado a que empresas cancelen proyectos de centros de datos, como ocurrió con los planes de OpenAI relacionados a expandir una de estas instalaciones en Londres. Además, muchas de las empresas encargadas de la construcción de esta infraestructura aún no encuentran un cliente lo cual afecta su estabilidad y rentabilidad. Esto se demuestra con el caso de la compañía Fermi, cuyas acciones se han desplomado llevando a una reestructuración interna y a la renuncia de algunos de sus dirigentes.
1) Tabla comparando emisiones de centros de datos con las de diversos países.

2) Estos centros de datos podrían emitir más de 129 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año. Esto es más de lo que emitió Marruecos en 2024.
3) Las solicitudes de permisos aéreos tanto para el campus Colossus de Memphis como para el cercano campus Colossus 2 de Southaven muestran que las turbinas de cada campus podrían generar más de 6.4 millones de toneladas equivalentes de CO2 al año en cada emplazamiento. Esto equivale aproximadamente a las emisiones de más de 30 centrales de gas natural de tamaño medio, o a energía suficiente para abastecer a 1.5 millones de hogares.
4) Según su permiso, ese proyecto podría emitir más de 11.5 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año, más que las emisiones anuales de todo Jamaica.
5) Aunque las emisiones reales de estas centrales acaben siendo la mitad de las que figuran en los permisos, podrían generar más emisiones de gases de efecto invernadero que las que emitió Noruega en 2024. Según la Agencia de protección ambiental (EPA), esta cifra equivale a las emisiones de más de 153 centrales de gas natural de tamaño medio.
6) Las plantas de gas asociadas a estos campus de centros de datos tienen un potencial combinado de emisión de más de 24 millones de toneladas de gases de efecto invernadero cada año.
7) Esta planta tiene el potencial de emitir más de 7.8 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente al año.
8) Los documentos muestran que las emisiones máximas de estos proyectos de gas podrían superar los 40.3 millones de toneladas de CO2 equivalente al año, una cifra superior a las emisiones anuales de todas las fuentes de energía del estado de Connecticut.
9) Se trata de un complejo de centros de datos de 7.2 gigavatios, alimentado por una planta de gas autorizada para emitir más de 33 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año
10) En conjunto, los documentos de permisos para estas instalaciones muestran que podrían emitir un máximo de 5.5 millones de toneladas de CO2 equivalente al año.
11) Según la solicitud, una planta de gas que Entergy está construyendo en Richland Parish para cubrir las necesidades energéticas del campus de Meta podría emitir casi 5.2 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año.
12) Meta declaró la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero en 23.8 millones de toneladas métricas desde 2021. Pero incluso si los tres proyectos en Ohio emitieran solo la mitad de lo que figura en sus permisos, eso equivaldría a más de 10% de las reducciones de emisiones declaradas por la compañía en los últimos cuatro años, aumentando la afectación ambiental de la empresa.
13) Un estudio publicado en enero por Global Energy Monitor, una organización sin fines de lucro que monitorea el petróleo y el gas, reveló que a principios de 2026, se encontraban en desarrollo en Estados Unidos casi 100 gigavatios de energía de gas natural para centros de datos, frente a los apenas 4 gigavatios previstos a principios de 2024.
Las relaciones entre los centros de datos y las infraestructuras que los proveen de energía muestran la dialéctica autodestructiva del capitalismo en época de bifurcación. La actividad con mayor impacto y potencia en la actualidad, la IA, genera una corriente de destrucción del ambiente de magnitudes que conducen a la agudización del calentamiento planetario. Por esa vía, la acumulación de capital implica la creación de fortunas sin precedentes entre las élites empresariales, pero coloca a las sociedades en el límite de la supervivencia.
También es necesario destacar las tensiones que están generando los centros de datos con la sociedad, por ejemplo con las protestas de comunidades racializadas, así como el apoyo ideológico y en infraestructura que están recibiendo las grandes corporaciones tecnológicas por parte del estado estadounidense.