The new Anthropocene diet. Technology can help deliver cleaner, greener delicious food
The Economist [2021], "The new Anthropocene diet. Technology can help deliver cleaner, greener delicious food", The Economist, London, 2 de octubre, https://www.economist.com/technology-quarterly/2021/09/28/technology-can...
La dieta que se consume en el siglo XXI en la gran mayoría de los países, especialmente en países ricos, es gracias a que vastas regiones del planeta han sido destinadas a la agricultura y ganadería. Dichas actividades intensivas en uso de energía y químicos, ha requerido de un gran avance tecnológico, lo cual ha hecho posible contar con una dieta amplia y relativamente barata.
Sin embargo, las consecuencias y el impacto en el medio ambiente han sido considerables.
La carne es barata gracias al maltrato animal. Miles de millones de animales en condiciones miserables, encerrados con falta de aire, castrados sin anestesia y eviscerados en vida.
Las frutas y verduras son baratas gracias a que en su mayoría su cosecha se realiza por trabajo de personas en condiciones de explotación que no cuentan con seguro de salud, protección laboral y que carecen de una remuneración digna. Las pesquerías del mundo funcionan con mano de obra esclava. Los suelos se encuentran agotados por los compuestos químicos para cultivo. Los fertilizantes y desechos animales crean floraciones de algas que consumen el oxígeno en los mares litorales. La crianza de animales es una de las actividades humanas que emite más grandes cantidades de gases de efecto invernadero, especialmente la ganadería, para la cual se han talado vastas extensiones de bosque. Los alimentos procesados son baratos, sabrosos y adictivos, despojados de nutrientes mientras se añaden grasas, azúcares y sal.
Algunas personas han adoptado un cambio en su dieta para ayudar a mitigar los efectos del sistema en el medio ambiente. La cantidad de carne va en aumento a nivel mundial, pero en menor medida en países ricos. En Gran Bretaña el número de personas consideradas como veganas se ha cuadruplicado de 2014 a 2019.
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La cantidad de alimentos orgánicos vendidos en Estados Unidos ha crecido considerablemente (ver dato crucial 1), con un incremento similar en Europa. Los restaurantes a menudo nombran las granjas de donde provienen los alimentos para dar un sentido de conexión del origen del alimento con el cliente. La gente se alimenta de lo que come para decir cosas buenas sobre ellos, para los demás y para ellos mismos, siendo un aspecto performativo de las personas. Y a su vez, las personas que siguen una alimentación flexible, de consumo local y orgánica, realizan una declaración moral sobre la participación y cómo la actual industria alimentaria está mal (hiperracionalizada, hipercalórica e hiperprocesada). Sin embargo, no hacen un correcto estudio sobre los defectos del sistema actual y por lo tanto no pueden proponer acciones que ayuden a que el sistema actual funcione. Por ejemplo, el incremento del consumo de alimentos orgánicos requiere de una mayor cantidad de suelo, lo cual puede llegar a producir una cantidad mayor de gases de efecto invernadero.
El reporte actual, realiza un estudio de nuevas tecnologías para transformar la industria alimentaria actual, no para hacer las antiguas prácticas de una forma menos cruel sino para hacer las cosas de forma distinta:
1. Uso de proteínas de nicho, como insectos y algas para la preparación gourmet de alimentos, pero también para un cambio en la cadena de suministro.
2. Programación de levaduras para el crecimiento de proteínas de origen vegetal como la soya, que simula una proteína de origen animal.
3. El uso de la acuicultura para proporcionar alimentos de mar, a miles de kilómetros lejos del mar.
4. Cultivos en contenedores, que permitan proporcionar alimentos a corta distancia.
5. Uso de bioreactores para el cultivo y crecimiento de proteínas de origen animal, por medio del uso de células de animales vivos, sin la necesidad de la crianza cruel y matanza a gran escala de la industria alimentaria actual.
Si bien, el crecimiento de alimentos en rascacielos y contenedores puede ser benéfico para el medio ambiente, la actual industria alimentaria sigue siendo más barata. Con lo cual podría ser más benéfico mejorar las prácticas de la actual industria, y dejar aun lado las prácticas de cultivo de nicho que solo benefician a unos pocos. Y tener en cuenta que algunas tecnologías que parecen beneficiosas pueden resultar en costos y daños imprevistos, al igual que la actual carne barata que se consume.
A su vez, el uso actual de la tecnología para hacer las cosas de forma diferente a como se ha hecho en las últimas décadas ha traído un entusiasmo para transformar el actual sistema alimentario mundial.
1. La venta de alimentos orgánicos en Estados Unidos creció de 13.3 miles de millones de dólares a 56.4 miles de millones para 2020.
Los patrones de consumo y la lógica capitalista de acumulación y explotación, dejan ver las deficiencias de la actual industria alimentaria, desde la producción hasta el desecho de los mismos, donde más del 10% de los alimentos a nivel mundial son desechados. Si bien existen avances tecnológicos para frenar la huella de carbono y el maltrato animal durante la producción de alimentos, es necesario revisar los patrones de consumo para adecuar la lógica de producción a las necesidades reales de la humanidad.