Going global. Chinese companies are winning the global south
The Economist [2024], "Going global. Chinese companies are winning the global south", The Economist, London, 3 de agosto, https://www.economist.com/leaders/2024/08/01/chinese-companies-are-winni...
Las empresas chinas experimentan una rápida expansión internacional, desafiando la hegemonía histórica de las transnacionales occidentales (Estados Unidos, Europa, Japón) en el comercio global. Este fenómeno marca el inicio de una nueva competencia económica en sectores estratégicos -desde la industria textil hasta la automotriz- cuyo escenario principal no será China ni los países ricos. Según The Economist, esta disputa se definirá en el campo de batalla de las economías emergentes del Sur global.
La velocidad y el alcance de la internacionalización del capital chino ofrece algunas lecciones clave a las empresas occidentales: el éxito de una mayor integración y dominio de las cadenas de suministros globalizadas (dato crucial 1) y el interés creciente en mercados de consumo emergentes (dato crucial 2). Este impulso busca atraer a "los 5 mil millones de consumidores potenciales" de las economías en desarrollo.
El ascenso de China es calificado como una gran amenaza para las compañías occidentales con el que es casi imposible de lidiar. En tanto, las transnacionales chinas comienzan a mirar más al extranjero por factores como la desaceleración económica y la feroz competencia en casa, lo que impulsa avances estratégicos.
Desde Indonesia hasta Nigeria, China está desafiando la hegemonía tradicional de las empresas occidentales en sectores como la tecnología móvil y médica, energías alternativas y medios digitales: Transsion, gigante tecnológico chino, controla 50% del mercado africano de teléfonos inteligentes. Mindray, empresa de equipos médicos, lidera la venta de sistemas de monitorización en América Latina. Los fabricantes chinos de vehículos eléctricos (EV) y turbinas eólicas ganan terreno en el mundo en desarrollo, donde también se encuentran nueve de los diez principales mercados de TikTok, la aplicación de videos cortos.
Sin embargo, la expansión de las empresas chinas es una consecuencia directa de las políticas de los gobiernos de Occidente.
Mientras que los países ricos se encierran en sí mismos e imponen barreras comerciales, China y el resto del mundo se acercan; las corporaciones chinas comienzan a trasladar su producción al Sur global (Malasia, Marruecos, etc.) para evadir restricciones. Gracias a la diplomacia e iniciativas comerciales de China (dato crucial 3), vender en los mercados emergentes es cada vez más atractivo.
La globalización está siendo atacada y la experiencia china en el Sur global demuestra a los responsables políticos occidentales, que el comercio no solo puede aportar grandes beneficios, sino que puede mejorar y salvar las vidas de miles de personas a través de productos baratos, innovadores y ecológicos. El comercio no solo sería bueno, sino que constituirá un imperativo para el desarrollo.
Occidente blinda de la competencia a las transnacionales tradicionales, sin éxito; las empresas chinas -por su parte- comienzan a dominar la producción innovadora de bajos costos para mercados emergentes (algo con lo que sus homólogos occidentales son incapaces de lidiar). En este contexto, el proteccionismo es una medida costosa y contraproducente: las marcas chinas ahora tienen un mayor atractivo global en el Sur que las empresas japonesas, lo que podría trasladarse, según estima la revista, a las europeas y estadounidenses para 2030.
En cambio, los beneficios al empleo, la innovación y competencia en los países del Sur abren nuevas oportunidades. No obstante, hay inconvenientes. Para The Economist estas naciones navegan entre posturas contradictorias: no privarse de los beneficios de elección, protegiendo industrias locales improductivas y estancadas, pero evitando llegar a ser demasiado laxos. Tal es el caso de Brasil e Indonesia, donde ciertos productos ya son gravados; la deuda de la Iniciativa De La Franja y La Ruta (IFR) empieza a "quemar" a algunos países; y muchas empresas chinas prefieren contratar empleados nacionales en lugar de locales.
La perspectiva de la redacción expone que para beneficiarse realmente, las economías en desarrollo deberían presionar a las compañías chinas en su beneficio estratégico: contratación local, transferencia tecnológica, respeto a las normas laborales y ambientales. Pekín, por su parte, tiene la oportunidad de transformar el modelo de expansión, priorizando relaciones simbióticas: capacitando personal local, reduciendo los costos y evitando el rechazo social; esto fortalecería su influencia en el Sur.
Cede capital, vende capital
Aunque occidente fue el mayor defensor de la globalización por décadas, hoy sus decisiones proteccionistas para salvarse de la industria china lo han puesto en una posición de desventaja geopolítica y económica: sus empresas retroceden en el mercado más grande y de mayor crecimiento del planeta. La conclusión del análisis es claro: "China está cosechando sus recompensas".
1) La inversión extranjera directa de China se triplicó en 2023, alcanzando 160 mil millones de dólares, en su mayoría destinados a la construcción de fábricas en países emergentes.
2) Desde 2016, las ventas de empresas chinas cotizadas en el Sur global se cuadruplicaron hasta 800 mil millones de dólares, superando incluso sus ventas en países ricos.
3) China facilita a sus empresas la inversión de 1 mil millones de dólares en infraestructura a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR).
El artículo se enmarca en nuestros estudios sobre la disputa por mercados, recursos y tecnologías entre grandes corporaciones y poderes hegemónicos globales.
Observamos que la competencia entre el capital chino y las transnacionales occidentales por el dominio económico, político-diplomático y cultural del mundo se traslada a nuevas latitudes. La expansión transnacional genera nuevas prácticas y alianzas alrededor de visiones compartidas y concretas del mundo; comprender cómo las disputas económicas redefinen las relaciones globales entre estado-empresa-sociedad y el alcance de los efectos la globalización/deslocalización territorial es vital en la construcción de la investigación panorámica de nuestro proyecto.
En el marco del enfrentamiento de modelos económicos y políticos de desarrollo, el creciente papel de las economías emergentes replantea el papel del Sur global, ante la necesidad de construcción de alternativas social y ambientalmente justas.