The world’s biggest food company plans to beef up in America
The Economist [2025], "A bigger bite. The world's biggest food company plans to beef up in America", The Economist, London, 14 de junio, https://www.economist.com/business/2025/06/12/the-worlds-biggest-food-co...
El artículo expone cómo JBS, empresa brasileña fundada en 1953 como un pequeño matadero, se convirtió en la mayor compañía de alimentos del mundo por ingresos. Su crecimiento se consolidó bajo el mando de los hermanos Joesley y Wesley Batista, quienes diversificaron el negocio hacia pollo, cerdo, pescado, huevos y carne vegetal mediante adquisiciones financiadas por el banco de desarrollo de Brasil.
Con la reciente cotización en la Bolsa de Nueva York (NYSE, por su sigla en inglés), JBS busca acceder a capital más barato y atraer a inversionistas institucionales, con el fin de expandirse en Asia y África y fortalecer nuevas líneas de negocio. Sin embargo, la operación generó controversia: la creación de una entidad en Países Bajos y la emisión de acciones con distintos derechos de voto permitirían a los Batista concentrar hasta 85% del poder decisorio, lo que ha levantado críticas sobre gobernanza corporativa (dato crucial 2).
Mucho en juego
Además, organizaciones ambientales y de derechos humanos denuncian que JBS no ha controlado eficazmente la deforestación ilegal en Amazonía dentro de su cadena de suministro. Aunque la empresa afirma liderar esfuerzos en trazabilidad, como el uso de aretes electrónicos en el ganado de Pará, ONGs como Mighty Earth señalan que las irregularidades persisten y han advertido que su salida a bolsa podría vulnerar normas de lavado de dinero si se vinculan beneficios a prácticas ilegales. El hecho de que JBS haya abierto una filial en Países Bajos refuerza la expectativa de futuros litigios climáticos en Europa.
En conclusión, la expansión de JBS en Nueva York abre nuevas oportunidades de crecimiento global, pero también acentúa riesgos legales, políticos y ambientales, que podrían impactar tanto en su reputación como en la confianza de los inversionistas.
1) JBS registró 78 mil millones de dólares en ventas, consolidándose como la mayor compañía de alimentos del mundo.
2) Con la nueva estructura accionaria, los hermanos Batista podrían controlar hasta 85% de los derechos de voto, frente 48% previo, generando críticas sobre gobernanza corporativa.
3) Aproximadamente 50% de sus ingresos provienen del mercado estadounidense, lo que refleja su fuerte dependencia y presencia en ese país.
4) La matriz J&F acordó pagar 2 mil millones de dólares en 25 años por sobornos a funcionarios, aunque el pago fue suspendido en 2023.
5) De los 26 millones de cabezas de ganado del estado, solo 12 000 están registradas con aretes de trazabilidad, lo que evidencia el rezago en el control de la cadena productiva.
6) La figura 1 muestra las 10 mayores empresas de alimentos del mundo según ingresos en 2024 donde JBS ocupa el primer lugar, superando a Nestlé, PepsiCo y Tyson Foods. Refuerza el liderazgo de JBS en la industria global de alimentos por volumen de ingresos.

El caso de JBS constituye un estudio paradigmático sobre las actividades de las empresas transnacionales (CTN) en el sector alimentario. Su expansión, desde Brasil hacia Estados Unidos y otros mercados, evidencia la lógica de concentración e internacionalización del capital. La salida a la Bolsa de Nueva York refuerza su capacidad de captar financiamiento global y de insertarse en índices bursátiles, consolidando su poder frente a competidores y estados.
En relación con el colapso sistémico, el artículo menciona la deforestación amazónica y los problemas de trazabilidad del ganado, pero no aborda de forma integral los impactos estructurales de la industria cárnica sobre el cambio climático, la biodiversidad y la seguridad alimentaria. Este vacío abre líneas de investigación sobre cómo las CTN del sector alimentario profundizan la insostenibilidad del modelo agroindustrial.
Por otro lado, la concentración de control accionario en manos de los Batista y la deslocalización corporativa hacia Países Bajos muestran cómo las CTN operan entre múltiples jurisdicciones para blindarse y maximizar poder. Asimismo, las tensiones con el gobierno estadounidense y las denuncias de organizaciones ambientales ilustran la compleja relación entre empresas, estados y sociedad, donde los estados enfrentan límites regulatorios frente al alcance transnacional de estas corporaciones.

