Soy boys. American soya farmers are miserable. Brazil's are ebullient

Cita: 

The Economist [2025], "Soy boys. American soya farmers are miserable. Brazil's are ebullient", The Economist, 11 de octubre,https://www.economist.com/the-americas/2025/10/09/american-soya-farmers-...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Jueves, Octubre 9, 2025
Tema: 
La producción de soja en Brasil ante los aranceles de Estados Unidos
Idea principal: 

    Donald Trump ha comenzado una guerra comercial a través de la imposición de nuevos aranceles. China, su cliente más grande, se ha negado a comprarle soja. Esto afectaría a granjeros en Illinois y a procesadores del grano en Shadong. El presidente Trump considera dar ayuda económica a los agricultores (dato crucial 1). Mientras, Brasil se ha beneficiado de esta disputa comercial consolidándose como potencia mundial de soja.

    El caballo regalado

    En un contexto de guerra, las relaciones comerciales se reconfiguran. Para aprovechar estas circunstancias, los agricultores brasileños adquirieron tierras para plantar más soja, alcanzando para 2023 récord de exportaciones hacia Europa y Asia (dato crucial 2).

    El embargo chino a la soja estadounidense creó un mercado de vendedores en Sudamérica. De tal modo, se espera que las exportaciones de soja de Brasil compensen las perdidas arancelarias en otros productos brasileños (dato crucial 3).

    No hay certeza de que Brasil conserve esta ventaja debido a dos factores. El primero responde al encuentro entre Trump y Xi Jinping durante El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se realizará en Corea del Sur. El segundo se debe a una caída rápida del precio de la soja estadounidense a un nivel que los hace competitivos respecto al mercado de Sudamérica, incluso teniendo altos aranceles (dato crucial 4).

    Los agricultores brasileños mantienen confianza en el ciclo de su cosecha que se recolecta en enero. Para entonces, la producción estadounidense ya se habrá agotado. Ante este escenario, los productores estadounidenses ajustan su estrategia al buscar compradores alternativos en África Occidental y el Sudeste Asiático, además de haber reducido el área de siembra y optado por cultivar maíz y sorgo (dato crucial 5).

    La soja de Brasil presenta ventajas ante la soja estadounidense; tiene un mayor contenido de proteínas, así como la posibilidad de expandir su producción expandiendo el área cultivable al interior (dato crucial 6). Otro factor que impulsa la balanza a su favor es la demanda interna de soja para la industria de biocombustibles.

    Por su parte, la ventaja de Estados Unidos procede de sus puertos y ferrocarriles. Sin embargo, la inversión de infraestructura brasileña puede eliminar esa brecha.

Datos cruciales: 

    1. Se prevé una ayuda económica de 10 mil millones de dólares para los agricultores estadounidenses que han sido afectados por la política arancelaria de Donald Trump.

    2. En 2023 Brasil exportó a Europa y Asia más de 100 millones de toneladas.

    3. Se espera que en 2025 las exportaciones de soja de Brasil alcancen 110 millones de toneladas para compensar las pérdidas causadas por los aranceles de Trump, donde la res y el café de Brasil tienen un arancel de 50%.

    4. El arancel de la soja estadounidense es de 23% mientras que el de Brasil es de 3% con destino a China.

    5. El área de soja sembrada por Estados Unidos ha disminuido 8% desde 2017 a 34 millones de hectáreas y se ha sustituido por otros cereales.

    6. El área de soja sembrada por Brasil es de 49 millones de hectáreas.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    En la disputa por la hegemonía comercial entre Estados Unidos y China, los aranceles reconfiguran el mercado, sin embargo esto no implica una mejora en las estrategias frente al colapso ambiental. La gran producción de soja en Brasil responde no solo al mercado de alimentos sino también como biocombustible. La alta demanda de la soja brasileña se presenta como clave para enfrentar los aranceles en otros productos, sin embargo, el artículo no señala que la posibilidad de aumentar las hectáreas de su producción depende de la deforestación de la selva amazónica. El Estado brasileño será determinante en la construcción de políticas económicas que no fomenten la dependencia en la soja, así como participación activa de la sociedad en la defensa de la selva.