Agua para la gente o para las corporaciones tecnológicas

Cita: 

Ribero, Silvia [2025], "¿Agua para la gente o para las corporaciones tecnológicas?", La Jornada, 4 de octubre, https://www.jornada.com.mx/2025/10/04/opinion/019a1eco

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Sábado, Octubre 4, 2025
Tema: 
El acaparamiento del agua por parte de las grandes empresas tecnologicas
Idea principal: 
    Silvia Ribeiro es directora para América Latina del Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración (ETC), con estatus consultivo ante el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas.

    La dirección desde la cual el gobierno estatal de Querétaro organiza la política pública del agua queda clara: “el agua es primero para las grandes tecnológicas, como Amazon, Microsoft, Google”. El gobierno prioriza otorgarles suministro, concesiones de tierra, incentivos fiscales y condiciones preferenciales de energía; mientras, el agua de Querétaro se reparte entre las industrias aeroespacial, automotriz y ahora también las grandes empresas tecnológicas. Estas corporaciones acaparan gran parte del recurso proveniente del Valle de San Juan del Río.

    Estas grandes empresas tecnológicas controlan 66% de la capacidad de la nube informática global donde se aloja y de la que dependen la información de personas y actores públicos como centros educativos, sector salud y la gestión administrativa.

    Además, estas tecnológicas están vinculadas con empresas de vigilancia y seguridad que establecen vínculos con el sector bélico. Esa infraestructura constituye una “gran base para sus negocios, que incluyen el apoyo al genocidio en Palestina y el desarrollo de sistemas extremos de vigilancia de la población”. Esto muestra que el control de la nube se traduce en poder sobre instrumentos de represión y acumulación.

    Con el crecimiento de la inteligencia artificial, se demanda la construcción de centros de datos a hiperescala (“los centros de datos son la base física de las nubes de computación y del tráfico digital”), que requieren volúmenes constantes y masivos de agua y energía. Además, generan ruido permanente y reconfiguran territorios enteros bajo un régimen de escasa regulación ambiental y gran opacidad sobre consumos de agua y descargas contaminantes.

    Las empresas ofrecen soluciones técnicas para disminuir el consumo de agua; sin embargo, los métodos alternativos de enfriamiento elevan de manera significativa la demanda energética, trasladando la externalidad hídrica hacia la matriz eléctrica y generando, en consecuencia, una mayor dependencia de energía fósil.

    Las protestas de comunidades y colectivos exigen límites al uso industrial del agua, mayor transparencia en consumos y moratorias a nuevas instalaciones que agravan la crisis del acuífero, con un déficit anual y pozos en riesgo. La privatización de facto del servicio (la ley estatal de 2022) y la amenaza de una “doble ley” que diferencie normas para la población y para la industria, consolidan la apropiación corporativa y profundizan la desigualdad en el acceso. En ese marco la respuesta es sencilla: el agua debe priorizarse para la vida, las comunidades y la biodiversidad.

Cápitulos relevantes para el proyecto: 

    1) El acuífero del Valle de San Juan del Río principal fuente de agua para Querétaro tiene un déficit anual estimado en 56.8 mil millones de litros.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    La nube informática que se necesita para el uso de internet y sus servicios no es solo software sino centros físicos que requieren agua, energía y espacio. En Querétaro, el estado coloca esa materialidad por delante de las necesidades de las personas. Las transnacionales tecnológicas no solo extraen recursos y externalizan impactos, sino que transforman la infraestructura a su conveniencia.

    Esta es otra ilustración de la centralidad que tiene el agua tanto para la reproducción del capitalismo como para las alternativas que buscan superar la situación actual.