The trillion-dollar threat of climate change profiteers

Cita: 

Vander Stichele, Myriam y Luis Scungio [2023], "The trillion-dollar threat of climate change profiteers", SOMO, 28 de noviembre, https://www.somo.nl/the-trillion-dollar-threat-of-climate-change-profite...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Martes, Noviembre 28, 2023
Tema: 
La concentración del poder financiero en las principales empresas petroleras
Idea principal: 

    El artículo analiza cómo las gestoras de inversiones (empresas financieras que administran el dinero de otras personas u organizaciones) más importantes, intensifican la crisis climática al priorizar sus rendimientos financieros además de las utilidades para los accionistas (dividendos), dejando de lado acciones necesarias que impulsen la transición energética mundial.

    El problema principal consiste en la falta de financiamiento público y privado para la mitigación climática (reducción de gases de efecto invernadero), y explica los mecanismos específicos mediante los cuales los inversores privados obstruyen el avance hacia una economía sostenible.

    La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28) volvió a tocar el tema acerca de quién debe financiar la transición climática.

    El Norte global no cumplió sus compromisos, pero el sector privado mostró un rezago mayor. A pesar de que existen billones de dólares de activos financieros privados, solo una mínima parte se destina a inversiones sostenibles (dato crucial 1).

    Además, los inversores privados extraen recursos de empresas y gobiernos por medio de dividendos y recompras de acciones (una empresa utiliza sus ganancias para comprar sus propias acciones en el mercado de valores), lo que desfavorece a la transición.

    El documento sostiene que esta ineficiencia es resultado del uso de herramientas voluntarias para promover la transición energética; en la medida en queno hay una ley que las respalde y que son promovidas por el sector financiero. Al no ser obligatorias, estas herramientas no consiguen orientar los recursos hacia proyectos de descarbonización

    Enormes beneficios para los accionistas, no para la transición energética

    Las grandes petroleras han priorizado la retribución a sus accionistas por encima de la inversión en energías limpias. A pesar de que operan en un contexto global que exige una transición energética, sus decisiones financieras muestran que continúan apostando por maximizar beneficios a corto plazo, destinando solo pequeñas cantidades a alternativas renovables (datos cruciales 2 y 3).

    Chevron y ExxonMobil incrementaron sus inversiones fósiles, mientras BP y Shell disminuyeron sus equipos de energía renovable. El texto muestra que las grandes compañías petroleras operan bajo una lógica de rentabilidad inmediata, lo que actúa como freno a la transición hacia energías limpias.

    Los mayores especuladores

    Dichas petroleras están controladas en su mayoría por los mismos grandes accionistas: BlackRock, Vanguard y State Street, controlan más de 10% del capital de los gigantes energéticos en algunos casos. Estos grandes accionistas usan su influencia para votar en contra de iniciativas que buscan reducir el uso de petróleo y gas. Sus decisiones se toman en reuniones privadas es decir, ocurren sin supervisión pública, lo que perjudica la transparencia y rendición de cuentas (dato crucial 4).

    La recompra de acciones drena billones de la transición

    Además de los pagos a sus accionistas, las petroleras gastaron millones de dólares en recompras de acciones entre 2016 y 2022 (dato crucial 5).

    A nivel mundial, las empresas más grandes invirtieron recompras y dividendos, (dato crucial 6), dejando de lado las inversiones climáticas y reduciendo ingresos fiscales. El documento resalta que las recompras elevan artificialmente el valor de las acciones y fortalecen el control de los accionistas.

    Dueños de sus ganancias

    Los gestores obtuvieron ganancias bastante altas debido al crecimiento del valor accionario posterior al Acuerdo de París (tratado internacional que tiene como objetivo limitar el calentamiento global).

    Vanguard duplicó sus activos en 2021 (dato crucial 7). BlackRock votó en numerosas empresas en 2022, con lo cual logró controlar cada vez más las decisiones corporativas.

    Hay un claro conflicto de intereses, estos grandes fondos de inversión, son accionistas principales unos de otros. Esto asegura que el poder se concentre y las ganancias se repartan entre ellos (dato crucial 8).

    Se necesita regulación vinculante, no medidas voluntarias

    Las iniciativas voluntarias, incluidas las compensaciones de carbono, (financiación de proyectos que reducen, evitan o eliminan las emisiones de gases de efecto invernadero), fracasaron.

    Se menciona que incluso las regulaciones financieras de Unión Europea no obligan a los inversores privados a financiar la transición. La COP28 debe implementar mecanismos que exijan a las empresas adoptar estrategias de transición antes de distribuir dividendos. También se propone prohibir las recompras de acciones y extender las normas de supervisión financiera.

Datos cruciales: 

    1. De los más de 255 billones de dólares que conforman los activos financieros privados, solo 1% se destina a inversiones sostenibles, lo cual demuestra la gran diferencia entre lo que las instituciones declaran y sus decisiones de inversión.

    2. Las cinco principales petroleras: BP (anteriormente llamada British Petroleum), Chevron, ExxonMobil, Shell y Total Energies, alcanzaron 357 mil millones de dólares de ganancias entre 2016 y 2022, de los cuales destinaron una fracción mínima a energías renovables. Estas empresas entregaron 428 mil millones de dólares a sus accionistas, incluidos 316 700 millones en dividendos.

    3. La gráfica "Las grandes petroleras gastaron todas sus ganancias (y más) en sus accionistas", ilustra lo siguiente (cifras en dólares):

    $357 mil millones de ganancias; representa el beneficio total combinado (ganancias netas) que las cinco grandes petroleras obtuvieron en el período de 2016 a 2022.

    $316.7 mil millones en dividendos; es la parte del dinero que las empresas repartieron directamente entre sus accionistas.

    $110 mil millones en recompras de acciones; lo cual representa el dinero que las empresas usaron para comprar sus propias acciones en el mercado.

    4. La gráfica “"Tres gestores de activos tienen gran poder de voto e influencia en las Grandes Petroleras (2022)", muestra el enorme poder influencia que tres gestores de activos (BlackRock, Vanguard y State Street) ejercen sobre las cinco mayores petroleras del mundo. Aunque los porcentajes parezcan pequeños, les otorgan una influencia decisiva en las votaciones clave sobre estrategia climática, inversiones y dirección de las empresas.

    5. Las petroleras gastaron 110 900 millones en recompras. Esta práctica no genera inversión productiva ni impulsa energías limpias; simplemente aumenta el valor financiero de la compañía en el corto plazo.

    6. Las 1 200 empresas más importantes invirtieron 6.3 billones en recompras y 8.4 billones en dividendos, un total de 14.7 billones dirigidos a accionistas

    7. Vanguard alcanzó 10.1 billones en activos.

    8. En 2022, Vanguard administraba el 8.6% de BlackRock, y BlackRock gestionaba el 7.3% de State Street.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    Las actuales estructuras financieras globales dominadas por gestores de activos (con intereses en combustibles fósiles), no solo frenan la transición energética, sino también limitan la autonomía de gobiernos para implementar políticas climáticas efectivas, mediante la reducción de la base sobre la cual se cobran impuestos. Lo más relevante es que las operaciones y vínculos financieros también alimentan las de por sí gigantescas ganancias de las principales corporaciones que explotan los combustibles fósiles, reforzando la tendencia hacia el colapso civilizatorio.