Vertical take-off. Google v Microsoft: the battle of AI business models

Cita: 

The Economist [2025], "Vertical take-off. Google v Microsoft: the battle of AI business models", The Economist, 1 de noviembre, https://www.economist.com/business/2025/10/30/google-v-microsoft-the-bat...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Noviembre 1, 2025
Tema: 
Estrategias de control en la industria de inteligencia artificial
Idea principal: 

    El artículo examina la competencia que hay entre Google y Microsoft, para determinar la estructura empresarial más eficiente en la creación y entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.

    Microsoft consiguió una ventaja desde el inicio, por medio de un acuerdo exclusivo con Open AI (empresa estadounidense de investigación y despliegue de inteligencia artificial, fabricante de ChatGPT). Esta estrategia incrementó su valor de mercado y la posicionó como líder del momento en la industria.

    La compañía permitió a Open AI usar servicios en la nube de otros proveedores es decir, utilizar la infraestructura tecnológica de empresas distintas a Microsoft; además amplió los términos del acuerdo para mantener la alianza.

    Gracias a este enfoque, Microsoft adquirió una porción significativa de Open AI y aseguró su acceso completo a las tecnologías de esta empresa hasta 2032 (dato crucial 1).

    El texto compara este modelo con la estrategia utilizada por Google, quien prefirió una integración vertical completa, controlando todas las partes del proceso de desarrollo y operación de inteligencia artificial. Google diseña por sí mismo sus propios aceleradores de inteligencia artificial: chips de Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU por su sigla en inglés), además desarrolla los modelos más avanzados en tecnología en su laboratorio “DeepMind”, utilizándolos para mejorar sus propios productos.

    Este enfoque parecía menos eficaz y más lento para adaptarse a los cambios tecnológicos. La empresa enfrentó críticas por su lenta reacción tras el lanzamiento de ChatGPT y por su dificultad para coordinar una organización grande y compleja.

    Dicha situación disminuyó el valor de las acciones de Alphabet (la empresa propietaria de Google) y su valor de mercado se mantuvo por debajo del de Microsoft durante mucho tiempo después de 2022.

    Posteriormente, la estrategia integrada de la compañía trajo beneficios en sus operaciones: redujo los costos por consulta de inteligencia artificial, aumentó la eficiencia energética de sus chips y fortaleció el rendimiento de Google Cloud, que creció anualmente y firmó importantes contratos.

    Al mismo tiempo, los ingresos por anuncios publicitarios aumentaron con la incorporación de inteligencia artificial. En conjunto, estos elementos impulsaron la valoración de Alphabet en los mercados.

    El éxito de Google impulsó a sus competidores a modificar sus estrategias de hardware; incluidas Microsoft y OpenAI, que iniciaron proyectos para desarrollar sus propios chips y reducir costos. Microsoft dio a conocer sus planes para crear un procesador propio y un laboratorio de inteligencia artificial. A pesar de ello, aún no iguala la capacidad de Google.

    OpenAI busca reducir sus costos con nuevas soluciones de hardware. La industria avanza hacia un modelo de integración vertical, mientras que Google ha convertido su “atraso” inicial en una ventaja ante los inversores.

Datos cruciales: 

    1) Microsoft obtuvo 27% de participación en OpenAI y 20% de sus ingresos: muestra el nivel de dependencia económica y tecnológica que OpenAI tiene con Microsoft.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    El texto ofrece elementos para comprender cómo las grandes plataformas articulan cadenas de valor (conjunto de actividades que una empresa realiza para crear un producto o servicio, desde su concepción hasta su entrega al cliente), basadas en inteligencia artificial y cómo sus decisiones afectan el desarrollo tecnológico global. Permite reflexionar sobre integración vertical, dependencia de infraestructura digital y posibles riesgos sistémicos.

    Un tema central son las inversiones cada vez más grandes que requiere el desarrollo de la inteligencia artificial. Los cambios en los enfoques se alternan, pero las inversiones siguen siendo muy elevadas y por tanto solo las grandes corporaciones pueden participar.