Even the Sky May Not Be the Limit for A.I. Data Centers
Tan, Eli y Ryan Mac [2026], "Even the Sky May Not Be the Limit for A.I. Data Centers", The New York Times, New York, 3 de enero, https://www.nytimes.com/2026/01/01/technology/space-data-centers-ai.html
Eli Tan reportero de The New York Times cubriendo a la industria de la tecnología.
Ryan Mac es periodista del The New York Times especializada en la cobertura de la responsabilidad corporativa dentro de la industria tecnológica global.
Las instalaciones informáticas que impulsan el desarrollo de la inteligencia artificial podrían volverse cada vez más visibles en cielo nocturno, ya que existe la posibilidad de que centros de datos sean colocados en órbita terrestre. Esto surge debido a que se requiere gran cantidad de energía y espacio para mantenerlos en la Tierra.
Empresas tecnológicas como Google planean realizar un lanzamiento de prueba en 2027 denominado Proyecto Suncatcher, con el objetivo de explorar la viabilidad de los centros de datos espaciales.
Actualmente las grandes empresas tecnológicas están invirtiendo dinero en centros de datos terrestres en todo el mundo. Sin embargo, estas instalaciones han ocasionado oposición de la sociedad, ya que agravan los escasez de agua e incrementan el costo de los servicios públicos. Ante este escenario, se ha propuesto trasladar estas infraestructuras a la órbita terrestre, aunque el costo inicial de las instalaciones sería mucho más costoso.
La idea de instalaciones en el espacio se fundamenta debido a las 24 horas de los 7 días de la semana de energía solar, además de las pocas regulaciones ambientales que existen para esta idea. No obstante, esta alternativa solo se podría lograr si los costos de operación fueran menores que los de mantener las instalaciones terrestres.
A pesar de estas ventajas, la construcción de centros de datos espaciales sigue siendo costoso, pues el costo de lanzar material al espacio continúa siendo muy elevado (dato crucial 1).
La tecnología actual presenta limitaciones, ya que los componentes actuales de las computadoras, como los chips o los semiconductores requieren ser remplazados cada 5 años y no están diseñados para soportar la radiación espacial. Además de requerir radiadores para dispersar el calor generado por los procesadores.
Esta alternativa comienza a considerarse viable, debido a que las fuentes de energía terrestre podrían alcanzar sus límites hacia el año 2040, para ese momento se considera que sería más coherente invertir en centros de datos espaciales.
1) Lanzar 1 kilogramo de material cuesta alrededor de 8 000 dólares en promedio, siendo 2 000 dólares por kilogramo la tarifa más barata ofrecida por el fabricante de cohetes Space X. Los centros de datos pueden pesar hasta 1 000 kilogramos.
Existe una competencia mundial entre empresas para conseguir tener el mejor costo-beneficio de los centros de datos espaciales. De esta manera las empresas como SpaceX funcionan como estudio de caso para identificar la toma de decisiones de empresas que marcan el rumbo en el uso y agotamiento de agua y energía. Hasta ahora, las propuestas tecnológicas disruptivas, como la instalación de centros de datos en el espacio, están bloqueadas tanto por obstáculos técnicos como por sus elevados costos; sin embargo, el agotamiento de la energía y el agua en el planeta pueden cambiar esa situación y hacer viables los costos de emprender tales aventuras capitalistas, implicando fuertes transformaciones en el modelo de negocios de los usuarios de los centros de datos. Sobre todo en términos de mercantilizar y aumentar los precios para los usuarios de una infraestructura cada vez más costosa y escasa.

