Soldiers of fortune. The mercenary business is on the brink of another boom
The Economist [2025], "Soldiers of fortune. The mercenary business is on the brink of another boom", The Economist, 25 de octubre, https://www.economist.com/business/2025/10/21/the-mercenary-business-is-...
La industria de las empresas militares privadas (PMC, por sus siglas en inglés) experimentó un crecimiento sostenido en las últimas décadas. Estos organismos modernos operan como sustitutos económicos de los ejércitos convencionales. El sector abarca desde la vigilancia en establecimientos comerciales hasta la participación directa en conflictos armados, pasando por el alquiler de guardias armados para protección de personas e instalaciones. Gobiernos de diversas naciones contrataron estos servicios para la distribución de ayuda humanitaria y operaciones estratégicas. Sus integrantes provienen en buena parte de las fuerzas armadas, afectadas por recortes presupuestales y de personal.
La estructura de este mercado presenta una división clara entre una docena de grandes firmas corporativas, encabezadas por Constellis, y organizaciones pequeñas que permanecen inactivas hasta obtener contratos específicos. Los especialistas clasifican a estas empresas según el idioma de mando y su cultura operativa: grupos angloparlantes, rusoparlantes y latinoamericanos. La preferencia por estos servicios radica en su bajo costo operativo, pues las empresas no asumen gastos de pensiones ni beneficios a largo plazo (dato crucial 1).
El artículo afirma que es más barato obtener personal mediante las PCM; para los participantes, además de un pago por encima del que ofrecen las fuerzas armadas oficiales, además de que controlan la decisión de responder o no al llamado a la acción.
El sector anticipa un nuevo incremento en la demanda debido a los procesos de reconstrucción tras conflictos bélicos actuales, sobre todo con el eventual fin de la guerra en Ucrania y la campaña estadounidense contra el crimen organizado en América Latina. La disponibilidad de personal cualificado en nuevas tecnologías, como el manejo de drones, asegura el suministro de mano de obra para estas organizaciones. A pesar de controversias pasadas, la industria busca legitimarse mediante estructuras corporativas más robustas (datos cruciales 2 y 3).
1. Un contratista de Estados Unidos es siete veces más económico que un soldado regular, mientras que un mercenario británico fue diez veces más barato.
2. Constellis, una de las empresas líderes del sector reportó ingresos por 1 400 millones de dólares y una plantilla superior a 12 700 empleados.
3. La presencia de empresas militares privadas de países democráticos se vinculó con una tasa 66% menor de víctimas civiles en zonas de conflicto.
-
Las corporaciones militares privadas son un aspecto fundamental de la privatización de la guerra. El recurso a tales corporaciones reduce tanto los ámbitos como los medios de la acción estatal en la seguridad pública y nacional. Convertir los conflictos bélicos en espacios de negocios hace que se reduzcan los de por sí pequeños estímulos económicos para terminar los conflictos y evitar su proliferación.

