Crude vision. An American oil empire is a deeply flawed idea
The Economist [2026], "Crude vision. An American oil empire is a deeply flawed idea", The Economist, 10 de enero, https://www.economist.com/interactive/business/2026/01/07/the-chatgpt-mo...
El artículo analiza la intervención de Estados Unidos en la industria petrolera de Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro. El texto describe los objetivos geopolíticos de la administración estadounidense y los obstáculos estructurales que dificultaron la recuperación de la producción energética en la región.
El gobierno de Estados Unidos tomó control de los recursos petroleros venezolanos tras capturar al mandatario Nicolás Maduro. Esta acción buscó compensar reclamaciones financieras por nacionalizaciones previas que afectaron a firmas occidentales. La administración estadounidense planeó invertir en la infraestructura energética para procesar el crudo pesado y agrio. Este tipo de petróleo posee una alta densidad y un elevado contenido de azufre, por lo que requiere refinerías especializadas para su tratamiento. Venezuela cuenta con vastas reservas de hidrocarburos que representan una porción significativa de los depósitos mundiales (datos cruciales 1 y 2).
Sin embargo, el bloqueo naval y el embargo de buques petroleros detuvieron las exportaciones de forma drástica. La escasez de nafta, un hidrocarburo líquido que sirve como diluyente para transportar el crudo viscoso que dejó de ser abastecido por Rusia, imposibilitó la movilidad del recurso. La producción se redujo a niveles mínimos en comparación con el suministro global. Aunque el capital privado mostró interés, la inestabilidad política y los riesgos de seguridad limitaron la llegada de nuevas inversiones (datos cruciales 3 y 4).
Lento como alquitrán
La rehabilitación de la industria petrolera venezolana enfrenta retos técnicos y de mercado considerables: la falta de inversiones y de personal, además de un mercado saturado. La mayoría de las reservas venezolanas son de crudo extrapesado, cuya extracción es costosa y genera grandes cantidades de contaminación. El sector energético sufrió una pérdida severa de capital humano especializado debido a la emigración masiva de ingenieros y geólogos. Petróleos de Venezuela, S.A (PDVSA), la empresa estatal, está bajo la dirección de las fuerzas armadas y requeriría una reforma administrativa total para operar con firmas occidentales (datos cruciales 5 a 7). Las empresas extranjeras se niegan a invertir en Venezuela, en espera de un mejor clima económico y político.
Adicionalmente, la oferta mundial de petróleo superó la demanda proyectada para el resto de la década. Los precios del mercado tendieron a la baja, situándose por debajo del costo de rentabilidad para los yacimientos venezolanos. Los nuevos proyectos en el país necesitaron un precio mínimo superior para ser económicamente viables. China, el principal comprador previo, utilizó sus reservas estratégicas para sustituir el crudo venezolano sin afectar su seguridad energética (datos cruciales 8 a 10).
El artículo concluye señalando la tensión entre los intereses de las corporaciones por aumentar el precio del petróleo y el plan de la administración Trump de mantenerlos bajos para apuntalar su economía y su posición geopolítica.
1. Las reclamaciones financieras contra el país y Petróleos de Venezuela, S.A (PDVSA) ascendieron a 60 mil millones de dólares.
2. Venezuela posee reservas de petróleo por 300 mil millones de barriles que equivalen a la quinta parte de las reservas mundiales.
3. La producción de petróleo cayó a 1 millón de barriles diarios (b/d).
4. Dicha producción representó únicamente 1% de la producción global.
5. Gráfica 1: Elogio del capitalismo: Muestra la fluctuación de la producción de crudo de Venezuela desde 1970 hasta 2025, destacando las caídas drásticas tras las olas de nacionalización y sanciones financieras.

6. Mapa 1: Infraestructura de petróleo y gas: Ubica geográficamente los oleoductos, refinerías y campos petrolíferos activos para diciembre de 2025, junto con la extensión de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Venezuela.

7. Los excedentes mundiales podrían reducir los precios del petróleo a 50 dólares por barril.
8. Los nuevos proyectos de extracción venezolanos no son rentables por debajo de 80 dólares el barril.
9. China cuenta con 1 200 millones de barriles almacenados, suficientes para cubrir 110 días de importaciones.
10. Gráfica 2: Malbaratado: Detalla las exportaciones por destino entre 2022 y 2025, donde se observa el predominio de China y el cese de envíos tras el bloqueo estadounidense de diciembre de 2025.

La intervención en Venezuela ilustra las dinámicas autodestructivas del capitalismo, donde el intento de reanimar una industria fallida choca con un mercado mundial ya saturado. Esta acción ignora los límites materiales del planeta y la crisis ambiental, pues prioriza la extracción de combustibles fósiles altamente contaminantes en un momento de exceso de oferta global.
El agotamiento estructural se manifiesta en la incapacidad de la industria local para operar sin una reforma total y la inyección masiva de capital externo. Las estrategias corporativas de adaptación incluyen la búsqueda de "victorias fáciles" mediante la reparación de pozos existentes, mientras que la lógica de crecimiento ilimitado se refleja en la pretensión de mantener precios bajos "para siempre" a costa de la degradación social y ambiental.

