The Connection Between the Fort Bragg Cartel and the 'Department of War'

Cita: 

Wallace-Wells, David [2025],"The Connection Between the Fort Bragg Cartel and the 'Department of War'", The New York Times, 22 de octubre, https://www.nytimes.com/2025/10/22/opinion/fort-bragg-cartel-war.html

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Miércoles, Octubre 22, 2025
Tema: 
Anarquía institucional y dinámicas extractivas: El papel del complejo militar en el colapso civilizatorio contemporáneo.
Idea principal: 

    David Wallace-Wells es un destacado periodista y escritor estadounidense, reconocido principalmente por su labor como editor de la revista New York y su actual columna de opinión en The New York Times, donde analiza la crisis climática y el futuro de la tecnología. Alcanzó fama internacional tras la publicación de su artículo viral y posterior libro superventas, "El planeta inhóspito" (The Uninhabitable Earth), en el cual describe con un realismo crudo y directo las consecuencias catastróficas del calentamiento global para la civilización humana.


    Este artículo aborda la evolución de la conducta militar de Estados Unidos y su relación con actividades ilícitas internas. Se expone cómo la percepción pública de las fuerzas armadas contrasta con revelaciones recientes sobre crímenes y redes de contrabando. Desde casos específicos de corrupción en bases militares hacia las implicaciones de la política exterior en la transparencia institucional.

    La investigación principal expone un escándalo de corrupción interna que involucra el hallazgo de dos cadáveres en la base de Fort Bragg: un soldado de élite y un intendente. Este evento reveló una red dedicada al tráfico de narcóticos y al contrabando de armamento pesado que operó durante décadas.

    Esta anarquía institucional se originó tras las reformas de 1975 derivadas del comité Church. En ese periodo, la CIA redujo sus operaciones encubiertas debido a la presión del Congreso, pero transfirió estas responsabilidades a unidades militares como la Delta Force. Debido a que el ejército no enfrentaba la misma supervisión legislativa que las agencias de inteligencia, estas unidades mantuvieron un velo de secreto sobre sus actividades.

    A nivel interno, se produjo un cambio en la identidad del soldado, quien pasó de ser un héroe tradicional a un "operador". Este nuevo perfil prioriza el vigilantismo y la creencia de que es lícito cometer actos violentos contra personas consideradas enemigos. Casos como el asesinato de nueve cautivos en el distrito de Nerkh demuestran que estas prácticas no fueron errores aislados, sino conductas que el público desconoció durante años (dato crucial 1).

    Se vincula la presencia militar estadounidense con cambios drásticos en la economía del opio en Asia Central. Antes de la intervención de Estados Unidos, el régimen talibán logró eliminar casi por completo el cultivo de amapola. Sin embargo, tras la invasión, la producción regresó a niveles masivos bajo la administración del gobierno apoyado por las fuerzas occidentales. Afganistán se convirtió en el origen del 90% del opio mundial precisamente durante los años de ocupación militar. Este fenómeno ocurrió de forma paralela a la crisis de adicción por opiáceos que afectó a la población civil dentro de Estados Unidos (dato crucial 2).

    La estrategia militar para controlar territorios rebeldes consistió en empoderar a líderes locales conocidos por su brutalidad. El mando militar estadounidense apoyó a figuras violentas bajo la premisa de que su forma de "justicia ruda" era la única manera efectiva de mantener el orden. Un ejemplo documentado es el de Amir Dado, cuya autoridad fue protegida por el gobierno de Estados Unidos a pesar de las peticiones de la ONU para su remoción. Esta política resultó en un estado de terror constante para la población civil afgana, que llegó a perder familias enteras bajo los ataques de las fuerzas ocupantes o sus aliados locales.

    La narrativa institucional promovió la idea de una guerra tecnológica y ética. No obstante, el sistema penal persiguió activamente a los informantes que intentaron dar visibilidad a los crímenes de guerra. En la actualidad, el liderazgo civil ha abandonado la discreción para validar abiertamente el uso de la fuerza fuera de los tratados internacionales. El ejército destruye embarcaciones civiles sospechosas de transportar droga sin presentar pruebas y sin seguir procesos judiciales. Asimismo, la presidencia confirma operaciones encubiertas en países como Venezuela de manera casual, lo que marca un alejamiento de la vergüenza o el secreto que caracterizaba a administraciones previas. (Dato crucial 3).

Datos cruciales: 

    1.Afganistán produjo hasta 90% del opio mundial durante los años de la ocupación estadounidense.

    2. Estimaciones indican que las guerras en África, Asia y el Medio Oriente resultaron en aproximadamente cuatro millones de fallecidos.

    3. La masacre de Haditha en 2005 registró la muerte de dos docenas de civiles; en Kandahar (2012), un solo soldado asesinó a 16 personas

Nexo con el tema que estudiamos: 

    El articulo proveyó evidencia empírica sobre cómo las estructuras de poder institucional se transformaron en entidades con lógicas operativas similares a las corporaciones privadas. Este fenómeno facilitó la comprensión de la trayectoria actual de la civilización capitalista, la cual empleó la violencia sistemática como herramienta de gestión económica y social.