How China Built a Chip Industry, and Why It’s Still Not Enough

Cita: 

Tobin, Meaghan [2026], "How China Built a Chip Industry, and Why It’s Still Not Enough", The New York Times, New York, 14 de febrero, https://www.nytimes.com/2026/02/14/business/china-chips-nvidia-huawei.html

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Sábado, Febrero 14, 2026
Tema: 
La industria china de semiconductores y sus desafíos tecnológicos
Idea principal: 

    Meaghan Tobin. Es una periodista estadounidense especializada en tecnología y negocios en Asia. Actualmente es corresponsal de The New York Times con sede en Taipéi, desde donde cubre el impacto de las empresas tecnológicas, especialmente las chinas, en la economía y la política internacional. Antes trabajó en The Washington Post y Rest of World.


    Tras años de política orientada a la autosuficiencia tecnológica, la industria china de semiconductores todavía produce menos chips avanzados y con menor rendimiento que sus competidores extranjeros. Durante un encuentro celebrado en la Universidad Tsinghua de Pekín, ejecutivos y fundadores del sector de inteligencia artificial analizaron la situación de la industria. Entre los participantes se encontraban representantes de Tencent, Alibaba y Zhipu AI, quienes coincidieron en que algunas empresas chinas podrían aspirar a liderazgo mundial.

    No obstante, el debate reveló una limitación importante. El desarrollo de inteligencia artificial exige semiconductores extremadamente rápidos, un recurso que continúa siendo escaso dentro del país.
    En consecuencia, fabricantes chinos siguen por detrás de rivales internacionales. Incluso Huawei, considerada actor central del programa tecnológico nacional, enfrenta dificultades para alcanzar el nivel tecnológico de compañías como Nvidia.

    A pesar de estas limitaciones, la industria china de inteligencia artificial mantiene un fuerte impulso. Restricciones tecnológicas impulsadas por Washington han reducido el acceso a herramientas clave, aunque también han reforzado la estrategia de Pekín orientada a construir capacidades tecnológicas propias.

    El rezago en los chips de memoria

    El gobierno chino impulsa desde hace años la producción nacional de semiconductores avanzados con el objetivo de reducir la dependencia tecnológica del exterior. En ese marco, empresas como Huawei, Alibaba y ByteDance desarrollan proyectos de diseño de chips, mientras fabricantes del país construyen nuevas plantas y contratan ingenieros especializados provenientes de Taiwán y Corea del Sur.

    La industria china busca consolidar una cadena de suministro propia para fabricar semiconductores. Sin embargo, controles de exportación aplicados por Estados Unidos limitan el acceso de las empresas chinas a chips avanzados y a herramientas indispensables para producirlos.

    Una restricción particularmente relevante afecta a los equipos fabricados por la empresa neerlandesa ASML, esenciales en ciertos procesos de fabricación de semiconductores. La falta de acceso a estas máquinas contribuye a que los chips producidos en China presenten menor rendimiento que los desarrollados por compañías líderes como Nvidia.

    Esta diferencia tecnológica resulta aún más evidente en el caso de los chips de memoria, componentes fundamentales para los cálculos complejos que requieren los sistemas de inteligencia artificial.

    El giro de Huawei

    China se convirtió en el mayor mercado mundial de semiconductores, aunque gran parte de los chips utilizados por sus empresas se producía fuera del país. Esta dependencia generó preocupación en el gobierno chino. En respuesta, el Consejo de Estado impulsó un plan para desarrollar una cadena completa de producción de semiconductores dentro del territorio nacional.

    La inquietud aumentó cuando revelaciones de Edward Snowden indicaron que el gobierno de Estados Unidos había vigilado comunicaciones de directivos de Huawei, lo que reforzó las dudas sobre la seguridad tecnológica.

    Posteriormente, la sanción impuesta por Estados Unidos contra la empresa ZTE por violar restricciones comerciales relacionadas con Irán reforzó la percepción de vulnerabilidad tecnológica.

    En ese contexto, Huawei comenzó a desempeñar un papel central en la estrategia de autosuficiencia tecnológica y colaboró con fábricas de semiconductores para desarrollar chips destinados a teléfonos inteligentes y sistemas de inteligencia artificial.

    Nubes y clústeres

    La falta de acceso a las herramientas más avanzadas fabricadas por la empresa neerlandesa ASML se convirtió en un obstáculo importante para la industria china de semiconductores. La presión diplomática ejercida por Estados Unidos llevó al gobierno de los Países Bajos a bloquear la venta de estos equipos a China.

    Frente a esta situación, los fabricantes chinos han buscado alternativas mediante la contratación de ingenieros con experiencia en estas tecnologías, especialmente provenientes de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company. Al mismo tiempo, nuevas empresas intentan desarrollar maquinaria propia para la producción de chips.

    Por otra parte, el avance de la inteligencia artificial exige enormes capacidades de cómputo. Para compensar la escasez de chips avanzados, algunas compañías chinas combinan numerosos procesadores menos potentes y utilizan centros de datos impulsados por el gobierno. Huawei ha seguido este enfoque.

    Persisten dificultades en la producción nacional. Semiconductor Manufacturing International Company fabrica chips con mayor consumo energético y con más defectos que los producidos por empresas extranjeras. Investigadores chinos buscan mejorar la eficiencia conectando chips entre sí, aunque la demanda de semiconductores continúa siendo muy elevada.

Datos cruciales: 

    1) Empresas chinas producirán aproximadamente 2% del total de chips avanzados utilizados para inteligencia artificial en comparación con los fabricantes extranjeros. Esta diferencia evidencia el atraso relativo de la industria china en producción de semiconductores de alto rendimiento.

    2) Las acciones de Alibaba registraron un aumento superior a 94% durante el último año. Además, empresas emergentes de inteligencia artificial lograron recaudar más de 1 000 millones de dólares mediante ofertas públicas realizadas en el mercado bursátil de Hong Kong.

    3) El programa chino de desarrollo de semiconductores cuenta con una inversión estatal superior a 150 000 millones de dólares, destinada a impulsar una industria nacional capaz de producir chips avanzados dentro del propio país y reducir la dependencia tecnológica del exterior.

    4) Producción china de chips para inteligencia artificial representa aproximadamente 2% del volumen fabricado por empresas extranjeras, mientras que la capacidad de producción de memoria fuera de China será cerca de 70 veces mayor que la de los fabricantes chinos, lo que refleja una diferencia considerable en el desarrollo industrial del sector.

    5) En 2014, China se consolidó como el mayor mercado mundial de semiconductores. A pesar de esa posición dominante en el consumo de chips, aproximadamente 90% de los semiconductores utilizados por las empresas chinas se producían fuera del país. Esta situación evidenciaba una fuerte dependencia tecnológica respecto de proveedores extranjeros.

    6) En 2016, la empresa estadounidense Qualcomm estableció una empresa conjunta con Huaxintong Semiconductor para desarrollar tecnología de chips dentro del mercado chino. En ese acuerdo, el gobierno chino proporcionó terreno e infraestructura, mientras Qualcomm aportó la tecnología necesaria y una inversión inicial cercana a 140 millones de dólares.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    La expansión de la industria tecnológica muestra cómo las empresas transnacionales concentran cada vez más poder económico y político. Al mismo tiempo, el crecimiento de infraestructuras digitales y centros de datos implica un mayor consumo energético y de recursos, lo que abre un debate sobre el impacto ambiental de la economía tecnológica global.