Tycoon capitalism. Could AI's leading men become as powerful as Ford or Rockefeller?
The Economist [2026], "Tycoon capitalism. Could AI's leading men become as powerful as Ford or Rockefeller?", The Economist, London, 18 de abril, https://www.economist.com/business/2026/04/16/could-ais-leading-men-beco...
El desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) en Estados Unidos ha causado varios debates. Muchos críticos cuestionan los beneficios de esta nueva tecnología ya que puede llegar a dejar desempleadas a muchas personas, algunos incluso imaginan que la IA podría aportar a la extinción de la humanidad. Otro de los puntos que más se critica es que una tecnología con tanto potencial, tanto transformador como destructivo, está a cargo de unos pocos empresarios. Las personas que poseen el control sobre gran parte del desarrollo de la IA son: Sam Altman, Dario Amodei, Demis Hassabis, Elon Musk y Mark Zuckerberg.
Altman y su empresa Open AI son los responsables del desarrollo de Chat GPT, uno de los chatbots de IA más utilizados en el mundo (dato crucial 1). Amodei es el director ejecutivo de Antropic, que ha creado un modelo de IA que ha preocupado a legisladores estadounidenses por su uso en el hackeo. Demis Hassabis es un científico que lidera los proyectos de investigación de IA en Google. Elon Musk es el hombre más rico del mundo que impulsa su propio proyecto de IA llamado xAI. Finalmente, la compañía Meta de Zuckerberg provee la más amplia variedad de modelos de IA de código abierto.
El control de estas pocas personas sobre las nuevas tecnologías no es nuevo en la historia del capitalismo occidental. A fines del siglo XIX y a lo largo del siglo XX ha habido varios ejemplos de un par de magnates, como Henry Ford y John D. Rockefeller, que concentraron gran cantidad del poder económico y tecnológico en su época. Su éxito se da gracias a que estos empresarios ayudan a que las nuevas tecnologías se hagan accesibles al público en general.
Un estudio de la Universidad de Toronto demostró que el desarrollo del Modelo T de Ford y su venta a un precio accesible en el mercado, fue una de las principales razones por las cuales Estados Unidos fue el primer país donde se generalizó el uso del automóvil. Otro estudio de la Universidad de Chicago demostró que estos grandes emprendedores tienen un rol fundamental en la transformación de las innovaciones tecnológicas en crecimiento económico.
Manos Visibles
Lo que ha definido el poder de estos magnates han sido los siguientes factores: sus riquezas personales, la cantidad de trabajadores que emplean y el nivel de control que tienen sobre su propia compañía (dato crucial 2). Considerando las tres características anteriores, Henry Ford fue probablemente el empresario más poderoso en la historia de Estados Unidos. Ford fue una de las personas más ricas de su época (dato crucial 4), además de ser uno de los principales empleadores (dato crucial 5). A esto se le agrega el hecho de que Henry Ford y su familia eran dueños de la totalidad de su empresa, comprándosela a otros accionistas.
Como ya se mencionó antes, el Modelo T ,desarrollado por Ford, revolucionó la vida de los estadounidenses al generalizar el uso del automóvil (dato crucial 6). Los altos salarios que Ford le pagaba a sus trabajadores, 5 dólares al día, aportaron a esto último, ya que permitía a los empleados comprar los vehículos que producían.
Algunas de las grandes figuras de la industria de la IA, como Zuckerberg y Musk, también entran entre los magnates más poderosos en la historia de Estados Unidos. Aunque cabe destacar que el poder de estos dos empresarios se debe muy poco a sus inversiones en la IA. El éxito de Musk se encuentra en su participación dentro de la producción de autos eléctricos (Tesla) y su empresa de desarrollo aeroespacial (SpaceX). Por otro lado, la influencia de Zuckerberg se explica más por el dominio de Meta sobre el mundo de las redes sociales, que por su reciente interés en torno a la IA.
Los millonarios que se han dedicado exclusivamente al desarrollo de la IA (Altman, Amodei y Hassabis) no son tan poderosos en comparación con los empresarios mencionados anteriormente. Las compañías de estos emprendedores no emplean a tantas personas, ya que el desarrollo de modelos de IA solo necesita pequeños grupos de especialistas. Además, estos tres empresarios no tienen el control total de sus compañías, por lo que tienen que responder a una junta directiva. También cabe destacar que parece ser que estas empresas se están tardando mucho más en conseguir ganancias que compañías como la de Ford (dato crucial 8).
A pesar de esto cabe destacar que la IA todavía es una innovación tecnológica muy reciente, que parece que no ha llegado a su máximo potencial. Ninguna de las tecnologías, impulsadas por grandes magnates como Ford, tuvieron la capacidad de transformar a tantos ramos productivos como lo puede llegar a hacer la IA.
Leyes de poder
Los magnates suelen compartir ciertas características entre sí. La primera de estas es que suelen ser personajes considerados raros, esto se puede observar en la conspiranoia antisemita de Ford o las dietas extremas de Steve Jobs. A veces estas peculiaridades pueden incluso llegar a ser ventajosas para el magnate, por ejemplo la obsesión de John D. Rockefeller con el ahorro de dinero.
Otro carácter que comparten es que a pesar de que hacen accesibles los nuevos desarrollos tecnológicos, lo hacen sin considerar los posibles riesgos que puede conllevar esta accesibilidad. Un ejemplo se puede observar en la competencia entre la corriente directa de Thomas Edisson y la corriente alterna de George Westinghouse. Edison aprovechó el poco conocimiento sobre la nueva tecnología acusando a su rival de poner en riesgo de electrocución a sus clientes. Otros riesgos históricos han sido de un carácter más financiero, por ejemplo las repetidas crisis ocasionadas en el siglo XIX por la sobreinversión en ferrocarriles.
Finalmente, lo que también comparten estos grandes empresarios es que el gobierno suele buscar limitar su poder. En el siglo XIX los magnates estadounidenses tenían bastante libertad para la creación de monopolios, la represión de movimientos obreros y el uso del poder político para beneficio privado. Además, el poder de banqueros como J.P Morgan llegaron a tal grado que sus corporaciones financieras sirvieron como banco central en caso de colapsos bursátiles.
A partir del siglo XX se crearon una serie de reformas para que el estado estadounidense pueda limitar estos poderes de los más ricos. Estas reformas implican la disolución de monopolios en empresas más pequeñas (dato crucial 9), la creación de la Reserva Federal como regulador financiero, y la prohibición de que los magnates sean dueños de grandes holdings. Es probable que este último ámbito sea donde los desarrolladores de la IA tengan su mayor similitud con los magnates del pasado. Lo último debido a que es casi seguro que varios legisladores buscarán limitar el poder que tienen los empresarios sobre esta nueva tecnología que es la IA.
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1) Chat GPT tiene más de 900 millones de usuarios por semana.
2) The Economist examinó 11 olas tecnológicas en la historia estadounidense, desde los ferrocarriles hasta el internet. Examinaron 5 magnates clave por cada uno de estos desarrollos tecnológicos. Cuantificaron el poder de cada magnate viendo las ganancias, el nivel de empleo que proveyeron y el valor de mercado de sus compañías. También analizaron qué tanto poder tenía el magnate sobre su corporación junto a sus riquezas personales. El siguiente gráfico es el resultado:
3) La riqueza del magnate petrolero John D. Rockefeller representaba 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense.
4) Henry Ford era dueño de activos que representaban más de 1% del PIB de Estados Unidos.
5) Durante el momento de auge de Ford su compañía de autos empleaba a 0.15% de la población estadounidense.
6) En 1917 más del 40% de los vehículos en Estados Unidos eran Modelos T de la compañia Ford.
7) Jeff Bezos es el cuarto empresario en el ranking de The Economist. Amazon le da trabajo a mas de 1 millón de estadounidenses. La compañía vale 2.7 millones de billones de dólares.
8) La compañía de Ford, 10 años después de que la fundaron, ya tenía ganancias de 1 mil millones de dólares ajustando por inflación, en comparación con OpenAI que recientemente ha cumplido 10 años de existencia y todavía no ha sido capaz de sacar ganancias.
9) En 1911 la Suprema corte de justicia de Estados Unidos ordenó la disolución de la Standard Oil en 34 empresas independientes.
Las empresas que controlan el desarrollo de la IA pueden llegar a influir decisivamente en la gobernanza mundial en los próximos años. La masificación del producto de estas empresas puede llevar a un aumento grave del desempleo, lo cual podría ocasionar tensiones sociales a nivel mundial. Además, la dificultad que están teniendo estas empresas para generar ganancia podría significar la presencia de una burbuja especulativa que tendría consecuencias económicas graves. Cabe destacar que tanto el desempleo por automatización, como las burbujas especulativas son fenómenos que ya se han presentado en revoluciones tecnológicas anteriores.
El artículo ofrece una comparación histórica, mostrando que los magnates tuvieron mayores márgenes de acción y sus actividades mayores repercusiones económicas y sociales, en tanto que los magnates de la IA parecen participar en procesos que los benefician principalmente a ellos y sus corporaciones. Resulta relevante señalar estas diferencias que señalan las dificultades para revitalizar la acumulación de capital más allá del enriquecimiento de las élites.

