The U.S.-Qatar Domination of Gas Left the World Dangerously Exposed
Davis, River Akira [2026], "The U.S.-Qatar Domination of Gas Left the World Dangerously Exposed", The New York Times, New York, 4 de junio, https://www.nytimes.com/2026/05/06/opinion/el-nino-climate.html
River Akira Davis es corresponsal de The New York Times en Tokio. Cubre temas relacionados con Japón, especialmente negocios, política y economía.
El ascenso de Qatar en el mercado del gas natural licuado (GNL) empezó en 1992 con un contrato de Chubu Electric, empresa eléctrica japonesa que necesitaba cuatro millones de toneladas métricas para abastecer una nueva central eléctrica en Japón. El GNL es gas natural convertido en líquido para viajar por barco y alimentar sistemas de generación eléctrica.
Con ese acuerdo, Qatar financió sus primeras instalaciones de licuefacción y desarrolló Ras Laffan, ciudad industrial al norte de Doha que concentró su capacidad exportadora. Así, pasó de ser un país endeudado y dependiente del petróleo a proveedor central de Asia, hasta superar a Indonesia en 2006 como mayor exportador mundial de GNL.
Estados Unidos es el otro mercado principal después de 2008, cuando la fracturación hidráulica, que rompe roca subterránea con agua a presión, y la perforación horizontal, que extiende los pozos bajo tierra para alcanzar más gas, permitieron explotar formaciones de esquisto, rocas compactas donde el gas queda atrapado.
Esa expansión alimentó terminales de exportación en Texas y Luisiana, pese a críticas por contaminación de agua y fugas de gas, y llevó a Estados Unidos a superar a Qatar como primer exportador en 2023. Mientras tanto, Rusia perdió margen por las sanciones occidentales, Australia limitó su crecimiento por regulaciones ambientales y obligaciones de suministro interno, y Malasia e Indonesia exportaron menos porque consumieron más gas en sus propios mercados.
Japón veía esa concentración como una amenaza directa para Asia porque, al ser el segundo mayor importador de gas natural licuado (GNL) después de China, dependía de un mercado que apuntaba a quedar más controlado por Qatar y Estados Unidos hacia 2030 (dato crucial 1). Qatar dependía del estrecho de Ormuz, ruta del Golfo Pérsico por donde salía casi todo su gas, mientras Estados Unidos podía convertir sus exportaciones en presión política o comercial.
En febrero, Irán cerró ese paso marítimo y atacó Ras Laffan, lo que bloqueó la salida del GNL qatarí y dañó el centro que lo prepara para exportación. El golpe retiró cerca de una quinta parte del suministro mundial, encareció el gas en Asia y afectó a Pakistán, Bangladesh, India, Singapur y Taiwán, países que dependían de Qatar para una parte decisiva de sus importaciones.
La emergencia provocó apagones, racionamientos y regreso parcial al carbón. Australia, Noruega y Canadá aparecen como posibles alternativas para diversificar el suministro, pero ninguna puede reemplazar pronto el volumen perdido de Qatar. Por eso Estados Unidos queda con ventaja inmediata en un mercado más estrecho y con compradores asiáticos menos protegidos.
1) La demanda mundial de gas natural licuado (GNL) creció de 55 millones de toneladas métricas en 1990 a más de 220 millones en 2010, lo que explica por qué Qatar y Estados Unidos ganaron tanto peso en un mercado cada vez más necesario para la generación eléctrica.
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La idea de que el cierre del Estrecho de Ormuz beneficia a Estados Unidos al convertirlo en el principal proveedor de gas en escala global, es relevante para entender la lógica de la guerra con Irán. Esa ventaja debe ser matizada con los efectos sistémicos: la menor oferta de gas afectará las cadenas globales y hará que otras potencias gasíferas, sobre todo Rusia, recobren importancia en ese mercado.

