China thinks America is declining but still uniquely dangerous
The Economist [2026], "China thinks America is declining but still uniquely dangerous", The Economist, 9 de mayo, https://www.economist.com/china/2026/05/04/china-thinks-america-is-decli...
La idea de que Estados Unidos es un poder hegemónico en decadencia es una verdad aceptada en el pensamiento chino. Lo anterior se puede observar en la producción intelectual de los académicos e ideólogos alineados con el Partido Comunista Chino. Un ejemplo de esto es el reporte liderado por Wang Weng y otros investigadores financieros. Los académicos de la Universidad de Renmin le agradecen, con cierto sarcasmo, a Donald Trump por alejar a los aliados más cercanos de Estados Unidos, demostrar que China es un aliado más estable y confiable, además de forzar la innovación en la nación asiática a través de sus presiones económicas.
Esta visión china en torno al inevitable declive de Estados Unidos se basa parcialmente en la clásica sospecha marxista hacia el capitalismo. Al mismo tiempo, esta perspectiva ha crecido en importancia dentro de la sociedad china a partir de la crisis financiera de 2008. Las dos victorias electorales de Donald Trump han reforzado esta idea, demostrando que la democracia estadounidense está fracasando.
Otra prueba de la prevalencia del colapso estadounidense en el pensamiento chino es el estudio realizado por Jonathan Czin y Allie Matthias. Estos investigadores han tabulado la frecuencia con la que la idea del declive estadounidense aparece en publicaciones chinas. El estudio concluye que este tipo de nociones han estado presentes en la investigación china por al menos dos décadas, y que se han vuelto más comunes desde la elección de Donald Trump.
Según estos análisis, hechos desde el país asiático, hay varios factores que están aportando a la decadencia de Estados Unidos como hegemón. Por un lado están los problemas económicos, cómo la financiarización del país, el empobrecimiento de su capacidad manufacturera y su creciente deuda pública. Los otros elementos a considerar son de un carácter militar, los cuales se relacionan con las consecuencias que ha tenido la intervención de Estados Unidos en los conflictos globales. Finalmente, están los defectos políticos relacionados a la polarización del sistema estadounidense, el cual ha sido incapaz de producir un consenso duradero.
La pérdida percibida de la influencia estadounidense ha posibilitado distintas respuestas por parte del gobierno chino. Por un lado es posible que los líderes del país asiático opten por comportarse de manera más agresiva, aprovechándose de la debilidad de su rival. Una evidencia de esto es el creciente acoso al que el país asiático ha sometido a aliados estadounidenses como Japón, Canadá y Taiwán. También se ha visto en las operaciones militares que ha realizado China alrededor de este último país y en el sur del mar chino. A pesar de lo anterior, las acciones de la potencia asiática siempre se desarrollan en áreas grises de la política internacional. En comparación con otros países como Rusia, cuya ambición imperial se ha visto reflejado en tomas agresivas de territorio, China apuesta por la cautela.
Esta actitud cautelosa es explicada por la popularización de otro concepto dentro de la reflexión china, el de “ansiedad hegemónica”. Los investigadores del país asiático han acuñado este término para describir la creciente agresividad y volatilidad de Estados Unidos frente a su decadencia como potencia. La “ansiedad hegemónica” de los estadounidenses se refleja en sucesos como la detención de Nicolás Maduro, el conflicto con Irán y la creciente hostilidad hacia sus propios aliados. Son estas actitudes por parte de su rival, lo que hace que China decida su curso de acción con cuidado.
En decadencia pero no derrotado
La influencia económica de Estados Unidos se ha estancado, mientras que la de China ha ido creciendo. A pesar de esto, varios pensadores chinos han señalado que esto no implica una pérdida absoluta para la potencia estadounidense. Da Wei, quien es investigador en la Universidad de Tsinghua, destaca la importancia de distinguir entre pérdida de hegemonía y pérdida de poder. Estados Unidos sigue siendo el país más fuerte en influencia económica y militar.
Otros investigadores como Wang Jisi, de la Universidad de Pekín, indican que a pesar de las desavenencias políticas de Estados Unidos no se ha constreñido ni su desarrollo económico ni el tecnológico. El mismo experto también señala que históricamente la polarización estadounidense no suele durar mucho y que por ende el país tiene una gran capacidad de recuperación.
La lectura china en torno a Estados Unidos crea la imagen de un país hegemónico en decadencia pero que sigue siendo peligroso. Además, el desarrollo de la inteligencia artificial podría crear nuevas oportunidades para que los estadounidenses generen ganancias. Es esto lo que hace que China no tome acciones de abierto antagonismo contra Estados Unidos. El consenso de la sociedad china no solo es en torno a la decadencia de su más grande rival, sino también en relación a la importancia de la cautela.
Para entender la trayectoria de la disputa por la hegemonía global es necesario elaborar un balance desde el punto de vista de China. La doble concepción de los pensadores chinos en torno a la decadencia estadounidense y su “ansiedad hegemónica”, permite dilucidar el comportamiento del país asiático dentro de la disputa hegemónica. Además, el término “ansiedad hegemónica” permite aclarar la forma específica en que se está manifestando la guerra actualmente, comprendiendo a los conflictos actuales en el contexto de la decadencia del poderío estadounidense. Finalmente, las tensiones crecientes pondrán a prueba la supuesta cautela del liderazgo chino, que podría ser una clásica "acumulación de fuerzas" en espera de un conflicto de orden existencial.

