Bunged up. Not all oil giants are prospering from the Iran war
The Economist [2026], "Bunged up. Not all oil giants are prospering from the Iran war", The Economist, 9 de mayo, https://www.economist.com/business/2026/05/06/not-all-oil-giants-are-pro...
En teoría, las grandes empresas petroleras de Occidente deberían aumentar sus ganancias por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Dado que el petróleo del Golfo pérsico no puede salir, las exportaciones de esta mercancía provenientes de África, Estados Unidos y Brasil han incrementado. Además el creciente precio de los combustibles fósiles también debería implicar un mayor beneficio para estas mismas compañías (dato crucial 1).
La realidad es que los efectos que ha tenido la guerra sobre las grandes petroleras occidentales son desiguales. En el caso de compañías europeas — Shell, TotalEnergies, BP y ENI— el valor de sus acciones ha incrementado desde el inicio de la guerra (dato crucial 2). Por otro lado, las dos grandes compañías petroleras estadounidenses —ExxonMobil y Chevron— han bajado de valor en el mercado (dato crucial 3). Detrás de esto hay tres razones: las estrategias de protección (hedging, ganancias basadas en trading (compras y ventas especulativas), y la ubicación de sus operaciones productivas.
El hedging o cobertura implica comprar contratos que generan ganancias en caso de que el precio del petróleo caiga radicalmente en el periodo entre la venta y la entrega de este mismo. Esto es importante ya que pueden pasar semanas o meses entre la compra/venta de petróleo y su entrega. La desventaja de esta estrategia financiera es que cuando los precios del petróleo suben, los contratos de cobertura pierden su valor. Esto último genera pérdidas si la compañía ha comprado un alto número de contratos.
Los productores estadounidenses suelen depender más en este tipo de estrategias de cobertura que sus rivales europeos, lo cual ha llevado a pérdidas de dinero (dato crucial 4). Además, a pesar de que estas pérdidas probablemente serán compensadas cuando se realice la venta de petróleo, las reglas del país norteamericano piden que se reconozcan inmediatamente las pérdidas por cobertura. Esto podría llegar a afectar seriamente las ganancias de las compañías estadounidenses, en caso de que el precio del petróleo siga aumentando. Lo anterior se debe a que ya de por si estas empresas tuvieron pérdidas en sus ganancias a inicios de año (dato crucial 5).
Otro factor a considerar son las ganancias de las compañías petroleras a través del trading, es decir la compra y venta de petróleo, gas o derivados en el mercado. Las compañías europeas han pasado años construyendo grandes equipos de trading, los cuales emplean a cientos de personas. Esto se debe a que, a diferencia de sus competidores estadounidenses, no son tan capaces de depender en su producción local de petróleo (dato crucial 6). Esta práctica permite generar ganancias aprovechándose de las divergencias en los precios a lo largo del tiempo y por regiones (dato crucial 7). Estas divergencias permiten sacar mayores ganancias en mercados volátiles.
Chevron ha tomado medidas para participar en el trading de petróleo. Vendiendo cada vez más de su propia producción a través de sus equipos, para no depender tanto de terceros. De esta manera, la compañía puede vender en los lugares que les brindarían más rédito (dato crucial 8). En este aspecto, ExxonMobil ha estado quedando atrás en comparación con sus competidores.
Otra de las desventajas que ha enfrentado ExxonMobil es que gran parte de su producción está localizada en esta zona. Es una de las grandes compañías petroleras con más presencia productiva en la región de Asia occidental (dato crucial 9). Además, ninguna de las dos compañías estadounidenses han anunciado inversiones en explotación de reservas de combustibles fósiles en Estados Unidos. Esto implica que continuarán siendo más afectados que beneficiados por el cierre del estrecho de Ormuz (dato crucial 10).
Es probable que el incremento en los precios de combustible, derivado de la guerra en Medio Oriente, pueda llevar a que Donald Trump limite las exportaciones de petróleo. Esto afectaría aún más las ganancias de las grandes empresas estadounidenses petroleras. Esa posibilidad ha generado gran desesperación en la administración de Trump, quien ha buscado ser un impulsor político de las petroleras estadounidenses.
1) En enero de 2026, los analistas esperaban que el precio estándar del petróleo iba a ser de 60 dólares por barril durante ese año. Terminó el primer cuarto del año a 118 dólares por barril.
2) Desde el inicio de la guerra, Shell, de origen británico, ha incrementado los precios de sus acciones en 4%. Sus rivales europeos como Total Energy, BP y ENI han incrementado el valor de sus acciones en un 14-17%.
3) Las compañías estadounidenses, Chevron y ExxonMobil han bajado de valor en el mercado en 1 y 2% respectivamente.
4) Estas pérdidas fueron de 2.9 miles de millones de dólares para Chevron y 3.9 miles de millones de dólares para ExxonMobil.
5) Tres meses antes del 31 de marzo, tanto Chevron como ExxonMobil reportaron ganancias de 2.2 y 4.2 miles de millones de dólares respectivamente, esto implicó una reducción de 37 y 46% en relación a sus ganancias del año pasado.
6) BP vende y compra en el mercado 12 millones de barriles de petróleo por día, lo cual equivale a 11 veces su propia producción.
7) El segmento de BP que se dedica al trading ganó 2.2 miles de millones de dólares en el primer cuatrimestre del año. En el caso de TotalEnergies ganó 1.6 miles de millones de dólares, cinco veces más que lo que hizo en el mismo periodo durante 2025.
8) Chevron espera que el próximo cuarto de año 40% de su petróleo crudo sea vendido por la propia compañía. Esto permitiría que sus refinerías en Asia, donde el combustible es escaso, funcionen a 80% de su capacidad.
9) Gráfica mostrando la producción de barriles por día en el medio oriente y en otros lugares de cada gran compañía petrolera.
10) Exxon produjo el equivalente de 4.6 millones de barriles por día en el primer cuartrimestre. Lo cual implicó una reducción del último cuatrimestre donde se produjeron 5 millones por día. Si el Estrecho de Ormuz se mantiene cerrado hasta el fin de junio, la compañía indica que su producción podría caer hasta 4.1-4.3 millones de barriles por día.
El texto muestra los graves efectos que puede tener la guerra en la economía. Específicamente como el aumento del precio de petróleo, derivado del cierre del Estrecho de Ormuz, no ha sido tan universalmente beneficioso para las compañías petroleras occidentales. En esta dinámica destaca el creciente rol financiero que están teniendo estas empresas, aumentando sus equipos de trading que manejan fondos de cobertura y compra/venta en el mercado. En esa óptica, la disputa geopolítica tiene una arista que opone los intereses del estado de Estados Unidos y las corporaciones petroleras que han sido afectadas por la ofensiva militar en Medio Oriente. El argumento de la dislocación sistémica muestra que las búsquedas tanto militares como económicas de estados y corporaciones conducen al caos y la pérdida de coherencia de la acumulación de capital.

