Los Trumpitos. The dramatic Trumpification of Latin America

Cita: 

The Economist [2025], "Los Trumpitos. The dramatic Trumpification of Latin America", The Economist, London, 27 de junio, https://www.economist.com/the-americas/2026/06/25/the-dramatic-trumpific...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Viernes, Junio 27, 2025
Tema: 
Trump como aval político de la derecha latinoamericana
Idea principal: 

    The Economist es una publicación semanal en lengua inglesa, con sede en Londres, que aborda la actualidad de las relaciones internacionales y la economía mundial. Publicó su primer número el 2 de septiembre de 1843 bajo la dirección de James Wilson.


    América Latina vive un avance acelerado de gobiernos y candidaturas de derecha que toman como referencia el estilo de Donald Trump: mano dura, comunicación agresiva y respuestas punitivas ante la inseguridad, las pandillas y la migración irregular (dato crucial 1). En Colombia, Abelardo de la Espriella, presidente electo el 21 de junio de 2026, representa esa línea al prometer castigo directo contra los grupos a los que responsabiliza del terror interno.

    En Chile, José Antonio Kast siguió una lógica parecida desde marzo, cuando presentó la frontera con Perú como un espacio vulnerado por la migración irregular y respaldó una respuesta de fuerza mediante excavadoras del ejército que abrieron una zanja para frenar el paso de migrantes. Esa tendencia también alcanza a Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador, Daniel Noboa en Ecuador, Nasry Asfura en Honduras, Laura Fernández Delgado en Costa Rica y Keiko Fujimori en Perú, aunque cada figura adapta esa política de choque a las condiciones de su país.

    Golpeando a los malos

    Nayib Bukele marca el modelo que la nueva derecha latinoamericana quiere copiar: detenciones masivas, cárceles de gran escala y promesas de seguridad inmediata con respaldo de Donald Trump (dato crucial 2). La fórmula ya aparece en Colombia, Perú y Ecuador, donde Abelardo de la Espriella, Keiko Fujimori y Daniel Noboa plantean ampliar el encarcelamiento como respuesta central al crimen.

    La migración irregular entra en la misma lógica de control: Kast promete expulsiones en Chile, Fujimori ofrece deportaciones en Perú, Milei facilita redadas migratorias en Argentina y Bukele acepta recibir deportados enviados por Estados Unidos. El avance de esta derecha no se explica solo por el rechazo a gobiernos anteriores, porque los votantes no regresan a la centroderecha tradicional, sino que apoyan mensajes más duros contra la delincuencia (dato crucial 3). Trump también influye en el estilo: comunicación agresiva, política de frontera, batalla cultural y construcción de una imagen ajena a la política tradicional como recurso electoral.

    Trumpy ve, Trumpy hace

    Al estilo de Trump, varios dirigentes de América Latina combinan comunicación agresiva, ataques contra opositores y presión sobre la libertad de prensa con una agenda contra causas progresistas. Bukele persigue legalmente a periodistas que publican información incómoda, mientras otros líderes normalizan colocar familiares o amigos cercanos en cargos de poder.

    En el terreno ideológico, Milei niega el cambio climático, de la Espriella presenta a Naciones Unidas como un instrumento de izquierda y Kast sostiene una postura conservadora contra el aborto. Trump también funciona como aval electoral: respaldó a de la Espriella, Asfura, Milei y Noboa, y recibió a Flávio Bolsonaro antes de la elección brasileña.

    Al mismo tiempo, esta derecha construye una red regional apoyada por personas influyentes en redes sociales, campañas digitales y medios de derecha dura como La Derecha Diario, sitio fundado en 2020 y dirigido en parte por el periodista español Javier Negre. La estrategia ya no depende solo de partidos, sino de redes sociales, humor político y mensajes virales que borran la frontera entre periodismo, propaganda y asesoría electoral (datos cruciales 4 y 5).

    Poder a los carteles

    La derecha trumpista no solo copia discursos, también mueve métodos de campaña mediante estrategas digitales. Fernando Cerimedo, argentino copropietario de La Derecha Diario, llevó la estrategia en redes de Milei en Argentina, gestionó una entrevista con Tucker Carlson, comentarista conservador de Estados Unidos, coordinó el respaldo de Trump a Asfura, y asesoró a Rodrigo Paz, presidente de Bolivia. Su vínculo con Brad Parscale, ex-jefe de campaña de Trump, muestra una red que conecta propaganda digital, apoyos internacionales y asesoría política para vender el modelo Bukele como receta de seguridad, aunque sus resultados no se repiten fuera de El Salvador (dato crucial 6).

    Trumpismo con sabor a Milei

    La nueva derecha latinoamericana obtiene mejores resultados económicos que en seguridad, pero esos avances vienen de recetas tradicionales de mercado: recorte del gasto estatal, desregulación, menor intervención pública y respeto a la independencia de los bancos centrales, no de copiar los aranceles de Trump. En Argentina, Milei redujo la inflación con ajustes fuertes y apertura económica, aunque el empleo y el crecimiento siguen frágiles.

    En Ecuador, Noboa mantiene una política macroeconómica prudente, alineada con el Fondo monetario internacional, lo que redujo los costos de endeudamiento, aunque la economía todavía crece de forma irregular. En Colombia, de la Espriella promete controlar la deuda pública, pero sus ofertas de hipotecas baratas y más gasto público debilitan esa imagen de disciplina fiscal (dato crucial 7).

Datos cruciales: 

    1) América Latina concentra cerca de un tercio de los asesinatos del mundo pese a reunir solo alrededor de 8% de la población global, con aumentos graves en Costa Rica y Ecuador, mientras Trump declaró a las pandillas como organizaciones terroristas y ordenó ataques contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico, resultando más de 200 muertos.

    2) Bukele encarceló a 2% de la población adulta de El Salvador, muchas veces sin juicio, y llevó la tasa de homicidios de más de 50 por cada 100 000 habitantes en 2018 a menos de 2 por cada 100 000, aunque su modelo depende de prisiones con condiciones graves.

    3) La presión migratoria alimenta el discurso de control regional: desde 2018 llegaron a Chile unos 340 000 migrantes indocumentados y Perú recibió cerca de 1.6 millones de venezolanos, mientras Ecuador registró una muerte carcelaria cada siete horas durante el último año.

    4) El Departamento del tesoro de Estados Unidos, institución encargada de las finanzas públicas del gobierno estadounidense, destinó más de 20 mil millones de dólares para evitar una caída fuerte del peso argentino, respaldar a Milei y sostener políticamente a su gobierno, apoyo que ayudó al triunfo de su partido en las elecciones legislativas.

    5) Las redes sociales son un canal central para la derecha latinoamericana porque 40% de la población regional las usa como principal fuente de noticias, el doble que en Europa. Las redes sociales son clave para la derecha latinoamericana porque 40% de la población regional las usa como principal fuente de noticias, el doble que en Europa. En Chile, esa relación entre redes y votos se entiende mejor con los hermanos Kaiser: Axel Kaiser, intelectual e influencer conservador, difundió ideas de derecha en el espacio digital, mientras Johannes Kaiser, político de ultraderecha, obtuvo 14% de los votos en la primera vuelta presidencial de 2025 y después llamó a apoyar a José Antonio Kast, actual presidente de Chile, lo que sumó ese respaldo al bloque de derecha en la segunda vuelta.

    6) El modelo de Bukele no se traslada fácil a otros países: Colombia es más de 50 veces mayor que El Salvador, tiene ocho veces más población y produce dos tercios de la cocaína mundial, mientras Ecuador copió medidas de mano dura y aun así pasó de 46 homicidios por cada 100 000 habitantes en 2023 a 51 en 2025.

    7) Kast, presidente de Chile, promete que el país crecerá 4%, aunque sus reformas de mercado apenas empiezan. de la Espriella, presidente electo de Colombia, promete 7% de crecimiento pese a la deuda pública alta y a propuestas de hipotecas baratas y más gasto público, medidas que pueden dificultar el equilibrio fiscal.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    El ascenso de la derecha en América Latina es parte de una lógica insostenible en el mediano y largo plazo, pero que en el corto plazo responde a la falta de alternativas reales que rompan con el estancamiento económico y la polarización social creciente. Las políticas de la derecha corresponden a una receta propagandística que acentuará las dificultades de las sociedades latinoamericanas. El enigma por resolver está en evitar que los sectores populares sigan eligiendo personajes y fuerzas políticas que empeoran su situación.