Litio: empresas chinas se consolidan en Latinoamérica sin transparencia ni estudios ambientales completos

Cita: 

Paredes, Iván [2026], "Litio: empresas chinas se consolidan en Latinoamérica sin transparencia ni estudios ambientales completos", Mongabay, 21 de mayo, https://es.mongabay.com/2026/05/litio-empresas-chinas-consolidan-latinoa...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Jueves, Mayo 21, 2026
Tema: 
Las empresas chinas de litio y su impacto ambiental en América Latina
Idea principal: 

    Iván Paredes Tamayo: periodista boliviano que ha escrito en medios internacionales y de su propio país. Investiga temas de medio ambiente, junto a delitos transnacionales y políticos. Ha realizado trabajos relacionados con ataques dirigidos hacia líderes indígenas y sobre la minería ilegal de oro.


    En el Salar de Uyuni, Bolivia, las comunidades desconocen cuánta agua hay bajo el suelo salino, pero saben que perderla complicaría gravemente sus vidas; por eso se oponen a proyectos de extracción de litio sin procesos de consulta ni estudios ambientales adecuados. Una situación similar ocurre en comunidades cercanas a salares en Chile y Argentina. Un informe del Colectivo sobre Financiamiento e Inversiones Chinas, Derechos Humanos y Ambiente (CICDHA) analizó proyectos de empresas chinas en la región y concluyó que presentan riesgos para comunidades indígenas, estudios ambientales incompletos y falta de transparencia.

    El investigador Marco Gandarillas, quién participó del informe, detalló que la mayoría de los proyectos analizados muestra sobreexplotación hídrica , estrés hídrico , estudios ambientales incompletos, problemas de contaminación, conflictos con poblaciones locales e indígenas, y ausencia de políticas de transparencia (dato crucial 1). La creciente participación de China en la explotación del litio latinoamericano ocurre además en un contexto internacional marcado por los acuerdos que Estados Unidos ha comenzado a firmar con países de la región para desplazar a China del negocio de minerales críticos.

    Las empresas chinas en la región

    La mayoría de las empresas chinas involucradas en la cadena del litio declara contar con políticas sociales, ambientales, de transparencia y mecanismos de denuncia, aunque no todas reportan medidas equivalentes. Mongabay Latam intentó contactar a las empresas involucradas, y sólo una respondió, defendiendo su gestión ambiental orientada a preservar el entorno y la diversidad cultural. Las embajadas chinas consultadas en varios países no respondieron a los pedidos de información sobre los proyectos de litio de sus empresas en la región.

    Los proyectos bajo estudio

    Se enumeran los proyectos analizados por el informe en Argentina, Bolivia, Chile, México y Brasil, ejecutados por distintas empresas chinas, algunos aún no concretados por falta de aprobación legislativa. Gandarillas señaló que muchas poblaciones locales no fueron informadas por las empresas responsables, y que la falta de consentimiento indígena o de licencia social con otras poblaciones explica la conflictividad creciente. El experto añadió que las empresas chinas aún no han establecido relaciones respetuosas con las comunidades locales, limitándose a acordar con los estados y asumiendo que las autoridades locales se encargarán del resto.

    Lucio Cuenca, del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, señala que el interés chino es la extracción de materias primas a bajo costo, no que los países latinoamericanos avancen en la cadena de valor. Por ende, mientras que el mundo avanza hacia la implementación de energía y baterías limpias, la región sufre catástrofes ecológicas y conflictos socioambientales.

    Chile: el caso testigo de la región

    Chile concentra buena parte de las reservas mundiales de litio, usualmente ubicadas en la región del Salar de Atacama. Una parte significativa de sus exportaciones de litio tienen como destino a China (dato crucial 2) . Cuenca señaló que el costo socioambiental de lo anterior está documentado, con estudios que confirman el hundimiento del salar por el desequilibrio entre el agua extraída y la capacidad de recarga del acuífero (dato crucial 3). También mencionó el elevado consumo de agua por tonelada de litio producida en una de las zonas más áridas del planeta (dato crucial 4), y un caso reciente de mortandad de aves en piscinas industriales que motivó medidas urgentes por parte de la autoridad ambiental. Las comunidades indígenas lickanantay han denunciado la ausencia de procesos de consulta efectivos, y algunos intentos de empresas chinas por obtener contratos de explotación fueron anulados judicialmente por falta de consulta previa.

    Un modelo que se repite en Argentina y Bolivia

    Este patrón se repite en toda la región: empresas chinas avanzan sobre humedales altoandinos, sitios protegidos por tratados internacionales y territorios indígenas, bajo marcos legales cuya única prioridad es atraer inversión. En Argentina, un tribunal suspendió y luego reactivó ,este mismo año, autorizaciones mineras en un salar tras denuncias por pérdida de caudales. En Bolivia se identificaron concentraciones anómalas de arsénico en estanques del salar de Uyuni (dato crucial 5) , y en ningún país se evalúan los impactos acumulativos entre proyectos que comparten una misma cuenca.

    China se consolida en la cima de la cadena de valor del litio (dato crucial 6) mientras la región permanece como proveedora de materia prima, según los autores del informe. Cuenca resumió los patrones comunes identificados: una participación desigual en la cadena de valor establecida por actores chinos, escasa adhesión a estándares ambientales y sociales internacionales, opacidad contractual con los estados anfitriones, y ausencia o deficiencia de la obtención del consentimiento libre, previo e informado de las comunidades implicadas.

    En Bolivia (dato crucial 7), los contratos de litio con empresas chinas y rusas están congelados por decisión judicial hasta que se cumpla con la evaluación de impacto ambiental y la consulta previa; las comunidades indígenas y campesinas del Salar de Uyuni advierten que la extracción afectaría los humedales altoandinos, con riesgo de pérdida de agua y salinización. La planta boliviana que actualmente produce litio, con inversión china, es también una fuente de conflictos socioambientales.

    La investigadora argentina Vanina Corral, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), sostiene que América Latina enfrenta un riesgo estructural por el incumplimiento de estándares ambientales, sociales y de derechos humanos en la minería del litio, principalmente por parte de la industria china. Puso como ejemplo un proyecto en Argentina (dato crucial 8) cuya extracción de agua impacta negativamente la disponibilidad hídrica de un río clave para comunidades altoandinas (dato crucial 9). Según el informe, las comunidades campesinas de la zona ya enfrentan restricciones para sostener prácticas productivas tradicionales, lo que compromete su soberanía alimentaria y profundiza la pobreza estructural existente.

    El caso mexicano: otro escenario para China

    México se ubica entre los países con mayores reservas mundiales de litio (dato crucial 10), aunque la mayor parte de sus recursos se encuentra en depósitos de arcilla, un tipo de yacimiento sin antecedentes de explotación comercial viable en ningún país. Tanto en México como en Estados Unidos la minería en estos depósitos están en etapas tempranas de desarrollo. A pesar de que actualmente no hay actividad extractiva de litio a escala comercial en México, el informe advierte que hay avance en proyectos orientados a explotar litio en arcilla. Estos esfuerzos son representados por el Proyecto Sonora Lithium, ejecutado por la empresa china Ganfeng Lithium, a través de su filial Minera Sonora Borax S.A. Este tipo de proyectos plantean riesgos sociales y ambientales significativos, incluyendo fragmentación de hábitats, pérdida de biodiversidad y alteración de ecosistemas frágiles. A esto se suma una legislación ambiental que carece de normas específicas para regular la minería del litio.

Datos cruciales: 

    1) Nueve de los diez proyectos analizados por el estudio presentan una sobreexplotación hídrica y en todos hay estrés hídrico.También se afirmó que en ocho proyectos hay estudios ambientales “incompletos”, en seis existirían problemas de contaminación, nueve tienen conflictos con poblaciones locales e indígenas y seis carecen de políticas de transparencia.

    2) Chile concentra 33 % de las reservas mundiales de litio y ,según el estudio, en 2022, 72% de las exportaciones de litio del país fueron hacia China.

    3) El Salar de Atacama se hunde entre uno y dos centímetros por año como consecuencia del desequilibrio entre el agua extraída y la capacidad de recarga del acuífero.

    4) Por cada tonelada de litio producida se evaporan entre 1400 y 2000 metros cúbicos de agua del salar.

    5) Se identificaron concentraciones de arsénico hasta cinco veces las naturales.

    6) China controla 65% del litio refinado mundial y fabrica 80 % de las baterías y partes de baterías para vehículos eléctricos

    7) Se calcula que Bolivia tiene 23 millones de toneladas métricas de litio concentradas sólo en los salares de Uyuni y Coipasa, según datos del gobierno.

    8) Argentina concentra más de 17% de las reservas mundiales de litio.

    9) Se trata del proyecto Tres Quebradas, que cuenta con autorización para consumir hasta 11 litros de agua por segundo, lo que equivale a 950 400 litros diarios.

    10) México cuenta con 1.7 millones de toneladas de recursos estimados de litio, lo que lo ubica como el noveno país en reservas del litio a nivel mundial.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    El contenido del artículo se relaciona con la disputa hegemónica que se está desarrollando entre China y Estados Unidos, en torno a ramos industriales claves como lo es el de la industria energética. Al mismo tiempo, el texto nos permite observar cómo China está planteando relaciones económicas de dependencia con América Latina, de manera similar a otras potencias económicas. Lo anterior se muestra no solo por el carácter meramente extractivista de las empresas de litio chinas, sino también por los conflictos socioambientales que están dejando tras de sí estas compañías. La evaluación de la llamada transición energética debe considerar los efectos ambientales resultantes de cambiar las fuentes energéticas; tal es el caso del litio que requiere de grandes montos de agua para su extracción y procesamiento, además de provocar diversos impactos en los territorios y comunidades implicadas en dicha explotación.