Quantifying power. America is mighty—but becoming less dominant

Cita: 

The Economist [2026], "Quantifying power. America is mighty—but becoming less dominant", The Economist, 4 de julio, https://www.economist.com/interactive/united-states/2026/07/01/america-i...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Julio 4, 2026
Tema: 
Estados Unidos conserva su poder frente al ascenso de China
Idea principal: 

    The Economist es una publicación semanal en lengua inglesa, con sede en Londres, que aborda la actualidad de las relaciones internacionales y la economía mundial. Publicó su primer número el 2 de septiembre de 1843 bajo la dirección de James Wilson. Aunque por razones históricas se define a sí misma como un periódico, su formato actual se asemeja al de una revista.


    Las discusiones sobre el poder estadounidense combinan visiones de decadencia y exaltación nacionalista. Donald Trump expresó ambas posturas en sus discursos de toma de posesión de 2017 y 2025, mientras seis de cada diez estadounidenses creen que su país será menos importante hacia el año 2050. Para evaluar esa posición, la revista The Economist comparó a Estados Unidos con otras potencias mediante indicadores económicos, militares y tecnológicos. El análisis distingue entre fuerza absoluta y dominio relativo: Estados Unidos posee más riqueza, capacidad militar y desarrollo tecnológico que antes, pero su ventaja frente a otras potencias disminuye (datos cruciales 1 y 2).

    El ascenso económico comenzó cuando Estados Unidos todavía era un país pequeño, en 1820. La guerra, la colonización, la esclavitud y la industrialización impulsaron su crecimiento mediante el algodón, los bosques, los puertos, el carbón, el hierro y el petróleo (datos cruciales 3 y 4). La Guerra civil terminó con la esclavitud en 1865, pero no frenó la expansión territorial, y en 1903 Estados Unidos se consolidó como la mayor economía del mundo. Tras la Segunda guerra mundial, su territorio quedó prácticamente intacto, y la inversión pública, la demanda interna, la inmigración, el estado de derecho y el capital sostuvieron la prosperidad y favorecieron el desarrollo de tecnologías como el transistor, el chip, la computadora personal e internet

    Actualmente, Estados Unidos lidera la creación de inteligencia artificial, produce más petróleo y gas natural que cualquier otro país, mantiene una población creciente y conserva una posición central en el comercio y los pagos internacionales. También aprovecha el peso del dólar para imponer sanciones y entrega asistencia oficial para el desarrollo a otros países.

    En el ámbito militar, Estados Unidos mantiene una ventaja tecnológica, operativa y naval difícil de igualar, pero esa superioridad no equivale a dominio político. El orden internacional que impulsó fortaleció a otras economías, sobre todo China, y redujo el peso estadounidense en las reservas monetarias y la manufactura mundial. Además, los casos de Irak, Afganistán y, más recientemente, Irán, mostraron que la capacidad militar no garantiza resultados políticos. Aunque ese orden elevó los ingresos estadounidenses, la expansión comercial china, conocida como “choque de China”, alimentó la percepción de pérdidas monetarias estadounidenses.

    Carnicería contra regreso

    Donald Trump concentra la renovación del poder estadounidense en la defensa, el control territorial y la inteligencia artificial, mientras su gobierno reduce los recursos públicos para la ayuda exterior y la investigación científica, además de restringir la llegada de migrantes. China superó a Estados Unidos en gasto de investigación y desarrollo en 2024, y en 2025, sus investigadores publicaron en las principales revistas científicas tantos artículos como los investigadores estadounidenses, británicos, alemanes y japoneses juntos (datos cruciales 5, 6 y 7).

Datos cruciales: 

    1) En 1820, Estados Unidos tenía aproximadamente 10 millones de habitantes y un territorio menor a la mitad del actual, mientras su economía equivalía a una décima parte de la del Imperio británico. En 1945, con 6% de la población mundial, concentraba cerca de un tercio de la producción económica global.

    2) En 2025, el producto interno bruto estadounidense alcanzó 32.4 billones de dólares en escala larga, 55% más que el de China al convertir ambas economías a dólares con los tipos de cambio de mercado de ese año. China ocupó el primer lugar cuando se consideró el poder de compra dentro de cada país. Además, entre los países con más de 20 millones de habitantes, Estados Unidos ocupó el primer lugar en riqueza, casi 20% por encima de Australia, que quedó en segundo lugar (véase gráfica 1).

    3) En 1965, Estados Unidos mantenía más de 600 mil soldados en 108 países. En la comparación militar contemporánea presentada por el artículo, cuenta con 11 portaaviones frente a tres de China, y ninguno de los tres portaaviones chinos ha participado en combate.

    4) La participación estadounidense en la manufactura mundial cayó de aproximadamente 50% en 1945 a 15% en 2024, mientras la participación de China superó el doble de la estadounidense. El “choque de China” describe el impacto de la expansión comercial china sobre el empleo estadounidense y se relacionó con la pérdida de hasta 2.4 millones de empleos entre 1999 y 2011. Sin embargo, al final de 2011 el mercado laboral registraba una rotación de unos 4 millones de empleos mensuales.

    5) Para el año fiscal 2027, la Casa Blanca propuso un presupuesto de defensa estadounidense de 1.5 billones de dólares, 44% más que en 2026. Tras ajustes comparables, el gasto militar de Estados Unidos duplica al de cualquier otro país. Trump espera que Europa asuma mayor responsabilidad en su propia defensa y no garantiza automáticamente la protección de sus aliados.

    6) La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principal organismo de ayuda exterior, redujo sus transferencias anuales a 29 mil millones de dólares por decisión de Elon Musk. Ese monto representa la mitad de la ayuda que Estados Unidos otorgó el año pasado.

    7) La migración neta hacia Estados Unidos podría acercarse a cero en 2025 y 2026. Solo 15% de los adultos que desean mudarse permanentemente a otro país señaló a Estados Unidos como primera opción, frente a 24% entre 2007 y 2009.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    El argumento liberal destaca las fortalezas de Estados Unidos y sobre todo su capacidad para articular un liderazgo en el mediano y largo plazo. El elemento ausente en este balance es la crisis social estadounidense, que no es solo la relación empleo-desempleo, sino el consumo de drogas y las adicciones sin retorno posible, la ruptura del sistema de salud, el atraso de la infraestructura educativa, elementos que junto con la desafección de los sectores medios que provocan las políticas de Trump, inciden negativamente en el liderazgo estadounidense. Estas son relaciones a las que se debe dar seguimiento para entender el rumbo de la disputa hegemónica contemporánea.