The left in front. Gen-Z socialism, from Zohran to Zack and beyond

Cita: 

The Economist [2026], "The left in front. Gen-Z socialism, from Zohran to Zack and beyond", The Economist, 6 de junio, https://www.economist.com/finance-and-economics/2026/06/04/gen-z-sociali...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Junio 6, 2026
Tema: 
El surgimiento de una nueva generación de socialistas
Idea principal: 

    Las expresiones previas del socialismo, tanto en el periodo de posguerra como después de la crisis financiera de 2007-2009, buscaban producir un capitalismo más equitativo y respetuoso con el medio ambiente. Para lograr esto apoyaron reformas de nacionalización de industrias, redistribución de ingresos, mayor representación para trabajadores e impulso a energías renovables.

    Ahora está surgiendo una nueva generación de socialistas de la generación Z. En parte, esta nueva oleada socialista fue creada por la indignación colectiva ante la crisis humanitaria en la franja de Gaza. Estos nuevos izquierdistas ven a Palestina como una representación del excesivo gasto de sus gobiernos que no beneficias a los ciudadanos.

    Estos socialistas constantemente señalan que a pesar del crecimiento de la economía, el precio de la vida se encarece y no se pueden encontrar trabajos estables no precarizados. A diferencia de generaciones pasadas de socialistas, su política no se basa en una noción del bien común, sino que apela a los intereses privados de los individuos. Por esta razón apoyan la reducción de precios por parte del estado y los servicios gratuitos. Todo ello sería financiado mediante impuestos dirigidos exclusivamente a los ultra-ricos. La inviabilidad económica de estas políticas importa poco cuando el mensaje es tan simple y atractivo.

    Los políticos socialistas que apelan a esta nueva generación en Estados Unidos está conformada por el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani, la alcaldesa de Seattle Katie Wilson y la congresista Alexandra Ocasio Cortez. En otras partes del norte global esta tendencia es representada por personas como el canadiense Avi Lewis, el británico Zack Polanski, el francés Jean Luc Melenchon y los miembros del partido alemán Die Linke.

    La oleada de políticos socialistas antes de la pandemia no obtuvo buenos resultados electorales. Lo cual se puede observar con las derrotas electorales de Jeremy Corbyn en Inglaterra, Bernie Sanders en Estados Unidos y el propio Melenchon en Francia. A pesar de este historial de derrotas, el orden post-pandémico otorgó una nueva apertura para la política socialista.

    A partir de 2020, se abrió una gran diferencia entre la economía en teoría y la economía como experiencia vivida. A pesar de que los países ricos están viviendo bajos niveles de desempleo, mejores ingresos y el auge de sus mercados financieros, las personas no sienten una mejora en su calidad de vida. Lo anterior se puede ver con la poca confianza por parte de los consumidores (dato crucial 1 y gráfica 1). Además de que el costo de la vida es una preocupación política compartida por cada vez más personas (datos cruciales 2 y 3, gráfica 2).

    La ambición es buena cuando es la mía

    La gente está culpando cada vez más a las empresas y a los gobiernos por sus problemas. Está aumentando el número de personas que ve la ambición corporativa como una de las principales causas de la inflación de precios (dato crucial 4). Al mismo tiempo y de forma un tanto paradójica, el apoyo hacia el incremento de impuestos y el gasto estatal está disminuyendo (datos cruciales 5 y 6, gráfica 3). La tecnología, especialmente la Inteligencia Artificial (IA), también ha sido señalada como causa de los malestares de la población (dato crucial 7). Especialmente han surgido preocupaciones en torno a cómo los centros de datos podrían llevar a un incremento en el precio de servicios como la electricidad, además de la amenaza de que la IA podría reemplazar trabajadores (dato crucial 8). Los nuevos políticos y voceros socialistas se han aprovechado de este descontento generalizado.

    A pesar de esto último, hay menos votantes en los países ricos que se identifican como socialistas (dato crucial 9). Lo anterior no implica que se han vuelto hacia la derecha, sino que hay una desilusión generalizada en torno a las ideologías (dato crucial 10 y gráfica 4). En vez de tener convicciones ideológicas, las personas solo quieren ganar más y gastar menos. Esta es la base del auge de las ideas de los nuevos socialistas.

    La base y el origen de estas ideas vienen de académicos de izquierda. Estos académicos plantean que la codicia empresarial es el principal motor de la inflación. Otros economistas más bien han indicado que la inflación tiene su origen en los incrementos salariales. A pesar de ésto, ideas como las de la “economía en forma de k” han ganado popularidad. Esta última describe un modelo económico donde solo los ricos se benefician, mientras los demás son perjudicados.

    Incluso ha habido casos de intelectuales de izquierda como Jason Hickel o Kohei Sato, que han argumentado que el crecimiento económico es destructivo en vez de algo deseable. Para estos autores, la búsqueda del crecimiento del PIB solo hace que la gente trabaje demasiado para sobrevivir. La creciente popularidad de estas ideas se demuestran por las ventas de los libros de Sato (dato crucial 11) y la influencia de Hickel sobre ciertos políticos europeos.

    Con este bagaje intelectual los políticos socialistas de la generación Z están tratando de generar un nuevo mensaje político. Para lograr esto se deshacen de los viejos discursos izquierdistas “woke”, es decir los que hablan de diversidad, equidad e inclusión de minorías identitarias. También temas como el calentamiento global han perdido su popularidad.

    Además de lo anterior, la ruptura intelectual más grande entre esta generación de socialistas y la anterior se da por quién pagaría el gasto estatal. Oleadas previas de socialistas planteaban un incremento generalizado en los impuestos que afecte a gran parte de la población (dato crucial 12). Cuando los nuevos socialistas proponen aumentos en los impuestos suelen enfocarse en los ultra ricos (dato crucial 13 y 14). El resto del dinero lo buscan obtener mediante planes para hacer que el gasto gubernamental sea más eficaz.

    Muchas de las ideas de estos socialistas parecen no ser viables en la práctica. Tanto los controles sobre la renta como la oposición a la IA desincentivan la inversión, lo cual puede llevar a aumentos en los precios. Los ahorros derivados de la eficiencia gubernamental suenan muy bien en teoría, pero son difíciles de aplicar. Finalmente, basar la política fiscal en mayores impuestos solo a los magnates es riesgoso, ya que muchos se pueden mudar su residencia fiscal para escapar de esas medidas.

    Los lunches gratuitos no solo son para llorones

    Muchos políticos fuera del espectro socialista han considerado propuestas relacionadas a las de esta nueva generación de izquierdistas. Partidos de centro-izquierda como el laborista británico y el demócrata estadounidense han considerado poner límites al precio de la comida y reducir impuestos para los más vulnerables. Incluso, simpatizantes de Donald Trump han apoyado pausar la construcción de centros de datos. Por ende, incluso si los nuevos socialistas dejan de tener éxitos políticos, sus ideas llegaron para quedarse.

Datos cruciales: 

    1) Gráfica 1. Indice que mide la confianza de los consumidores estadounidenses en torno a las compañías y el mercado.

    2) Durante la pandemia, 20% de los europeos creían que el costo de la vivienda y los bienes básicos eran los problemas más importantes en sus países. Hoy en día son 36% los que creen esto, con las preocupaciones en torno al cambio climático, el desempleo y la inmigración desapareciendo gradualmente.

    3) Gráfica 2. Problemas más graves para europeos

    4) Según una encuesta de 2024 realizada por Navigator, una empresa de investigación, tres de cada cinco estadounidenses creen que la ambición de las corporaciones es una causa de inflación.

    5) La cantidad de británicos que quieren que el gobierno aumente impuestos y el gasto público ha bajado radicalmente. Mientras que la cantidad de estos que piensa que un impuesto a las ganancias sería injusto ha aumentado al doble de lo que era en 2019. Esto se muestra en la Gráfica 3

    6) En Francia, el porcentaje de personas que confían en el gobierno central para usar los fondos públicos de manera correcta bajó de 33% en 2023 a 22% en 2025.

    7) Más de 60% de estadounidenses, británicos y canadienses indican que los productos y servicios relacionados a la IA los pone nerviosos, comparado con el promedio global de 50%.

    8) Una encuesta reciente dirigida a adultos jóvenes en Estados Unidos indicó que 59% de ellos pensaba que la IA representa una amenaza para sus posibles fuentes de trabajo.

    9) Si en el periodo de 2018 a 2021, 5% de los estadounidenses se describieron como extremadamente liberales, este porcentaje bajó a 3.4%.

    10) Una encuesta del Instituto de Política de la Universidad de Harvard indicó que el apoyo de las personas hacia el socialismo y el capitalismo bajo radicalmente entre 2022 y 2025. Esto se puede ver en la Gráfica 4:

    11) Slow down: the degrowth manifesto de Kohei Sato vendió más de 500 mil copias en Japón.

    12) En la segunda década del siglo XXI, Bernie Sanders propuso una sobrecarga de 4% a los ingresos superiores a 29 mil dólares anuales.

    13) Zack Polanski quiere un impuesto anual del 1% dirigido hacia los que ganan más de 10 millones de libras esterlinas (13 millones de dólares) y de 2% para los que ganan más de mil millones de libras esterlinas. Inglaterra solo tiene 100 personas que poseen esos montos de riqueza.

    14) El estado de Washington está adoptando un impuesto sobre los millonarios, de 9.9% de los ingresos de quien gana más de un millón de dólares.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    El surgimiento de una nueva generación de socialistas del Norte global busca plantear una alternativa frente al orden capitalista actual. Al mismo tiempo, la creciente popularidad de este socialismo de la generación Z muestra las reacciones de las personas frente a la crisis de un sistema económico, cuya reproducción en los países ricos ya no está ligada a un incremento en la calidad de vida. Esto último plantea una crisis civilizatoria donde las propuestas que se están demandando parecen ser incompatibles con los marcos de la sociedad capitalista. También es relevante la discusión sobre un incremento en la desilusión y desconfianza por parte de la sociedad hacia las empresas y el estado. Además, el propio artículo es una muestra de las ansiedades de los empresarios y élites frente al avance de este tipo de proyectos políticos.