The Iran War Permanently Altered the Global Economy
Cohen, Patricia [2026], "The Iran War Permanently Altered the Global Economy", The New York Times, 16 de junio, https://www.nytimes.com/2026/06/16/business/economy/iran-war-oil-trade.html
Patricia Cohen es periodista del New York Times especializada en la relación entre geopolítica y economía.
A pesar de los acuerdos entre Irán y Estados Unidos que buscan desescalar el conflicto y permitir el libre paso en el Estrecho de Ormuz, la guerra ha causado transformaciones económicas que no se pueden revertir.
El orden energético global está siendo transformado
Los países que importan energía fósil en Europa y Asia están buscando ser más autosuficientes y menos dependientes. Lo anterior debido a las vulnerabilidades que fueron expuestas por la guerra. A corto plazo esto se ha visto en un mayor uso de combustibles contaminantes como el carbón, como es el caso de Japón y Corea del Sur. Mientras que a largo plazo esto se verá reflejado en la implementación de energías renovables debido a su carácter cada vez más accesible. Lo último está siendo posible gracias a mejoras tecnológicas que han permitido a estas nuevas energías ser redituables en un menor plazo de tiempo.
El conflicto también ha generado cambios entre los países productores de petróleo. La guerra produjo tensiones entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, llevando a que este último país abandonara la OPEP plus. La mayor debilidad de esta organización podría implicar un mercado petrolero mucho más volátil. Por otro lado, Rusia, uno de los mayores productores de petróleo, ha resultado beneficiado del conflicto ya que Estados Unidos le quitó las sanciones relacionadas con la exportación de combustibles fósiles.
Finalmente, ciertos países latinoamericanos están mejorando su infraestructura para producir petróleo y poder llegar a ser proveedores de este recurso. Lo anterior es el caso de Brasil, Venezuela, Colombia, Argentina y Guyana.
China es uno de los grandes beneficiados
Al ser el líder de la producción de tecnología para el uso de energías renovables, China será el que más se beneficiará del auge de estas últimas. Algunas de las tecnologías que ha desarrollado el gigante asiático son turbinas eólicas, paneles solares, baterías y software para racionalizar el uso energético. Este nuevo rol de China como proveedor energético le dará cada vez más influencia estratégica a nivel geopolítico.
El actual gobierno de Estados Unidos ha facilitado esta creciente influencia de su rival comercial. Por un lado, la administración de Trump ha abandonado todo proyecto de energías renovables, cediendo este mercado a su mayor competidor. Por otro lado, la guerra contra Irán ha ensanchado la brecha entre Europa y Estados Unidos. Lo anterior le da mayor oportunidad a China para posicionarse como líder a nivel global.
Restablecer la confianza será difícil
La guerra ha minado la confianza del Estrecho de Ormuz como una vía marítima viable. El conflicto demostró la capacidad que tiene Irán de bloquear este paso en cualquier momento que considere oportuno. Además, este mismo país ha ponderado la posibilidad de cobrar una tarifa a cualquier embarcación que pase por este camino.
Por otro lado, también se ha demostrado la vulnerabilidad de los estados del golfo. Irán fácilmente pudo bombardear infraestructura energética importante de estos países, como fue el caso de los campos de gas natural de Qatar (dato crucial 1) o los complejos petroquímicos de Arabia Saudita. En Emiratos Árabes Unidos las bombas llegaron a hoteles de lujo, que eran centros importantes para el mundo de los negocios. Todo esto llevará a que la región ya no se considere tan apta para las inversiones como lo era antes.
Además, el conflicto también ha debilitado la confianza en torno a Estados Unidos. Ahora se cuestiona si el poderío militar de este país verdaderamente puede mantener la paz global y la estabilidad del comercio. Esto debido a que el cierre del Estrecho de Ormuz demostró un fracaso por parte de la marina estadounidense de asegurar la libertad de navegación.
La economía se encamina hacia un crecimiento más lento y precios más elevados
A pesar de que a inicios de 2026, especialistas del Banco Mundial esperaban una menor inflación y un mayor crecimiento económico, la guerra ha revertido estas predicciones. El crecimiento será menor que en 2026 (dato crucial 2) y la inflación en países como Estados Unidos ha incrementado (dato crucial 3). Lo anterior también implicaría una mayor deuda pública debido al crecimiento en las tasas de interés (dato crucial 4).
Esto aumentaría la presión en torno a los presupuestos gubernamentales, que ya de por sí tendrán que destinar asistencias por el aumento del precio del combustible. Además de que varios de estos países también están gastando más en el aspecto militar por amenazas de seguridad.
1) Los bombardeos en Qatar afectaron 17% de su capacidad para exportar gas natural licuado.
2) El Banco mundial espera una baja en el crecimiento a 2.5% en comparación con 2.9% que hubo en 2025.
3) En Estados Unidos, la inflación ha estado creciendo por tres meses seguidos, llegando a 4.2% en mayo de 2026.
4) El Banco central europeo aumentó sus tasas de interés a 2.25%.
El artículo es importante ya que muestra cómo el conflicto en Irán ha agravado las características económicas del capitalismo contemporáneo. Estas características se relacionan con un estancamiento económico, una mayor inflación y el aumento de la deuda pública. Todo esto ocasiona el encarecimiento de la vida y dificultades generales en la reproducción de la clase trabajadora a nivel global. Al mismo tiempo el texto muestra los intentos de ciertos gobiernos de revertir estas tendencias a través de la inversión en energías renovables o la construcción de nueva infraestructura energética.

