How the Pentagon Is Getting Into the Venezuelan Oil Business Under Trump

Cita: 

Wong, Edward, Rebecca Elliott y Anatoly Kurmanaev [2026], "How the Pentagon Is Getting Into the Venezuelan Oil Business Under Trump" The New York Times, 31 de agosto, https://www.nytimes.com/2026/08/31/us/politics/pentagon-venezuela-oil.html

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Lunes, Agosto 31, 2026
Tema: 
Financiamiento estadounidense en Venezuela: armas y recursos energéticos
Idea principal: 

    Edward Wong trabaja como corresponsal diplomático de The New York Times y cubre la política exterior de Estados Unidos. Durante más de dos décadas trabajó para el periódico y realizó coberturas internacionales en distintos países.

    Rebecca F. Elliott trabaja como periodista de The New York Times. Antes trabajó para The Wall Street Journal, donde cubrió el sector energético, la industria automotriz y empresas tecnológicas como Tesla. También informó sobre política local para el Houston Chronicle.

    Anatoly Kurmanaev trabaja como corresponsal extranjero de The New York Times dando cobertura de Venezuela y América Latina. Antes trabajó para Bloomberg y The Wall Street Journal, y recibió un premio Robert F. Kennedy por una investigación sobre el comercio ilegal de tungsteno.


    El Departamento de defensa de Estados Unidos creó la Oficina de capital estratégico durante la administración de Joe Biden para otorgar préstamos con intereses bajos a empresas que fortalecieran la producción militar (dato crucial 1). La oficina surgió por la dependencia de componentes fabricados en China, las fallas de las cadenas de suministro y las dificultades de Estados Unidos para producir armas con rapidez. Con Donald Trump, la oficina asumió una función distinta al participar en un acuerdo petrolero entre los gobiernos de Estados Unidos, Venezuela y North American Blue Energy Partners, empresa fundada por Alejandro Betancourt López (dato crucial 2).

    Según la Casa Blanca, el acuerdo no costaría dinero al gobierno estadounidense y ayudaría a la empresa a conseguir inversionistas privados. Algunos legisladores demócratas lo criticaron como un abuso del poder militar y exigieron conocer su fundamento legal y sus condiciones financieras. Además, surgieron versiones contradictorias dentro del gobierno, pues un portavoz del Pentágono negó que la oficina comprara acciones de empresas privadas, mientras la Casa Blanca sostuvo que el acuerdo sí permitiría al gobierno obtener una parte de la propiedad de la empresa.

    La oficina también financió empresas dedicadas a producir imanes y minerales estratégicos para reducir la dependencia de China. Uno de esos acuerdos provocó críticas por los vínculos financieros de la empresa con Donald Trump Jr., mientras otra compañía abandonó el proceso porque no cumplió con los requisitos de revisión federal.

    Betancourt recibió contratos petroleros sin licitación en Venezuela y enfrenta investigaciones en España y Suiza por presunto lavado de dinero y fraude fiscal. Su asesora legal afirmó que nunca recibió cargos penales. El acuerdo coloca al gobierno estadounidense en un papel inusual, porque el Departamento de estado compraría petróleo y tendría influencia directa sobre una empresa privada venezolana.

Datos cruciales: 

    1) Una ley aprobada por el Congreso estadounidense en julio de 2025 amplió de 1 mil millones a 200 mil millones de dólares la capacidad de préstamo de la Oficina de capital estratégico. En noviembre, la oficina otorgó 620 millones de dólares a Vulcan Elements y 80 millones a ReElement Technologies para aumentar la producción nacional de imanes y minerales estratégicos.

    2) El acuerdo petrolero anunciado por Donald Trump entre los gobiernos de Estados Unidos, Venezuela y North American Blue Energy Partners permitiría al gobierno estadounidense obtener hasta 35% de la empresa mediante warrants, instrumentos que permiten comprar acciones a un precio establecido. También recibiría 20% del petróleo producido a costo de producción, tendría derecho preferente para comprar el 80% restante y podría vetar el nombramiento de integrantes del consejo de administración, cuya mayoría tendría que estar integrada por ciudadanos estadounidenses.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    Detrás de cada país en crisis, los gobiernos parecen encontrar grandes oportunidades para apropiarse de sus recursos. Trump puede hacer y deshacer acuerdos a su conveniencia mientras garanticen petróleo, minerales y seguridad nacional, incluso si debe aliarse con empresarios investigados por delitos graves.

    Este acuerdo petrolero impuesto a Venezuela muestra las nuevas configuraciones del poder corporativo, fuertemente respaldado por los gobiernos más autoritarios y operando con esquemas de total beneficio para las élites (accionistas, propietarios, alta gerencia ), y por supuesto, en beneficio de los intereses del hegemón estadounidense.