Still thwarted. Donald Trump says China is opening up. American bosses disagree
The Economist [2026], "Still thwarted. Donald Trump says China is opening up. American bosses disagree", The Economist, 26 de septiembre, https://www.economist.com/business/2026/09/21/donald-trump-says-china-is...
Donald Trump afirmó que China está al borde de abrir sus mercados a las empresas estadounidenses. Esta fue la promesa emitida en mayo de 2026, cuando el mandatario estadounidense y el líder chino, Xi Jinping, acordaron fortalecer la relación comercial entre ambos países. El objetivo principal de esta “tregua comercial” fue reducir los aranceles y apartar el temor a una nueva guerra comercial abierta. Además, China ha cumplido con sus compromisos de compra de soya a Estados Unidos.
A pesar de que las empresas estadounidenses se mostraron optimistas sobre sus perspectivas en China a partir de 2021, los ejecutivos en Pekín y Shanghái hoy no comparten dicho entusiasmo. La razón principal son los persistentes conflictos políticos entre ambas naciones. Trump propuso recientemente un arancel de 7.5% sobre los productos chinos, sumado al 20% o más que ya deben pagar. A la par, funcionarios estadounidenses diseñan restricciones a la compra de equipos tecnológicos chinos, aun cuando las exportaciones globales de China crecieron 25% interanual en agosto de 2026. Los proveedores chinos de tierras raras han dejado de abastecer a empresas estadounidenses, pese a no tenerlo prohibido formalmente. Washington busca que China rompa sus lazos comerciales y políticos con Irán, sin éxito hasta el momento.
Aunque gigantes tecnológicos como Google, Meta y Netflix han intentado ingresar a la economía digital china, su acceso exige someterse a la regulación local: contratar censores y eliminar o congelar cuentas de usuarios sin brindar explicaciones.
La expectativa tras la adhesión de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001 era que el gobierno central eliminara trabas e incrementara la influencia estadounidense. Sin embargo, esta ha disminuido constantemente. En el sector financiero, por ejemplo, las autoridades locales retrasaron la concesión de licencias a firmas como Visa y Mastercard. Como resultado, el mercado de pagos quedó bajo el dominio absoluto de gigantes locales como Ant Group y Tencent, impidiendo que las marcas estadounidenses compitan de manera efectiva.
Las ventas de la mayoría de las empresas estadounidenses en China se han estancado desde 2023, y Trump no puede garantizar un rendimiento aceptable para las nuevas inversiones (dato crucial 1). La industria de semiconductores (con Nvidia y Qualcomm a la cabeza) ha sido el punto más brillante del comercio estadounidense. En 2025, sus ingresos crecieron 9% y aportaron más de un tercio del total vendido en China el año pasado.
Este sector enfrenta un riesgo severo. El aumento de ventas de hardware avanzado responde al interés de las firmas chinas de inteligencia artificial por adquirir procesadores antes de que apliquen mayores restricciones. Tanto Donald Trump como Joe Biden prohibieron la venta de chips de alto rendimiento para evitar que China compita con Estados Unidos en el campo de la inteligencia artificial (IA).
Mientras Washington busca reducir su déficit comercial forzando a China a comprar más bienes estadounidenses, Pekín impulsa su política industrial hacia la autosuficiencia tecnológica, la creación de chips. Su meta es desarrollar proyectos de IA sin componentes estadounidenses, prescindiendo gradualmente de Nvidia y otros proveedores estadounidenses. Ante este panorama, las expectativas de lograr mayores ventas en el mercado chino se mantienen bajas.
1) Las ventas de Apple en China en 2025 fueron las mayores de cualquier empresa estadounidense, pero fueron aproximadamente 10 mil millones de dólares menores que en 2022. En los últimos cuatro años, PepsiCo, fabricante de bebidas y aperitivos, ha visto cómo sus ventas se estabilizaban y luego caían.

El comercio puede ser útil para influir en la economía de un país. Ante dos gigantes como China y EUA, el comercio es la herramienta para ganar o perder en esta competencia geopolítica. Hasta ahora, China mantiene la delantera sobre la base de sus mayores recursos, su creciente mercado interno y su gran capacidad exportadora. Estados Unidos parece restringir sus estrategias a medidas regulatorias y pierde terreno sin cesar ante las políticas industriales del estado chino.
Vuelve a cobrar importancia el desarrollar fuerzas productivas para protegerse de las presiones de otro país. Estados Unidos quiere ganar y hacer perder a China en la industria de la IA, por medio de restringir la venta de chips avanzados. Ante esto China está desarrollando su industria de chips para poder competir y que Estados Unidos no pueda utilizar su ventaja para influenciar en su rival asiático.

