The 'Six Networks'. China is giving its economy a big shot in the arm

Cita: 

The Economist [2026], "The 'Six Networks'. China is giving its economy a big shot in the arm", The Economist, 3 de octubre, https://www.economist.com/briefing/2026/10/01/china-is-giving-its-econom...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Octubre 3, 2026
Tema: 
El programa chino de las seis redes como estímulo a la demanda interna, plataforma tecnológica y mecanismo para reducir desequilibrios comerciales.
Idea principal: 

    The Economist analiza cómo el programa chino de las “seis redes” busca hacer frente al estancamiento, la deflación y la rivalidad tecnológica. El texto aborda los proyectos, su financiamiento y los riesgos asociados. Asimismo, examina el posible impacto en la productividad, la demanda interna y la economía mundial.

    Entre 2026 y 2030, China podría destinar 25 billones de yuanes, o 3.7 billones de dólares, a inversiones. El programa contempla agua, electricidad, recursos informáticos, telecomunicaciones, logística y redes urbanas de tuberías. La suma equivale a cerca de 3% del producto interno bruto acumulado durante ese periodo.

    Las redes proporcionan una infraestructura compartida para robots, drones, vehículos autónomos y sistemas de inteligencia artificial. Los sistemas de abastecimiento de agua y electricidad permitirán refrigerar y alimentar los centros de datos. Los sistemas de inteligencia artificial podrán administrar redes de energía y logística (dato crucial 1).

    El gasto se destinará a atender inundaciones, trasladar agua, modernizar la infraestructura eléctrica y distribuir territorialmente los centros de datos. China planea instalar seis de sus diez clústeres informáticos en regiones occidentales, donde el suelo y la energía son más baratos. Esta organización enlaza las industrias costeras con las instalaciones de procesamiento del interior.

    El programa también debe lidiar con el historial de proyectos improductivos y deuda oculta. El acervo de capital público e infraestructura ya superaba 84% del producto interno bruto en 2013. Durante 27 meses, el estímulo anterior añadió cerca de 9.5 billones de yuanes en préstamos y dejó deudas en vehículos financieros locales (dato crucial 2).

    La revista identifica diferencias respecto de aquella expansión. Muchos proyectos modernizan infraestructura existente y utilizan más circuitos que cemento. También aumentará la participación del gobierno central, las empresas estatales, los bonos especiales y los bancos de desarrollo en el financiamiento.

    Según las estimaciones oficiales, durante el primer año podrían gastarse siete billones de yuanes. Los bancos de política estatal ya empezaron a conceder préstamos por valor de 800 mil millones de yuanes. Esta inyección de recursos tiene como objetivo detener la desaceleración.

    El atractivo de las seis

    Las exportaciones ocultan una demanda interna débil (dato crucial 3). Al sistema financiero le cuesta canalizar ese ahorro hacia la inversión. Los préstamos en yuanes crecieron apenas un 4.9 % interanual, mientras que la inversión en manufactura e infraestructura disminuyó. Los gobiernos locales también deben pagar sus deudas, comprar terrenos y saldar los pagos atrasados a proveedores.

    Las seis redes cuentan con una cartera de proyectos que el gobierno puede acelerar en función de la debilidad económica. El nuevo modelo disminuye la dependencia de la venta de tierras y de la deuda fuera de balance. El Banco central señaló que siete de cada diez vehículos financieros locales cerraron o se transformaron en empresas sin garantía local. También hay planes de inversión por parte de empresas privadas (dato crucial 4).

    Las bajas tasas facilitan el programa. El gobierno central puede financiarse a diez años a una tasa inferior a 1.7%, mientras la economía crece cerca de 5% en términos nominales. El gasto adelantado puede contribuir a cumplir una meta anual de crecimiento de 4.5-5%.

    La revista mantiene dos interrogantes sin resolver. El impacto a largo plazo depende de que las redes aumenten la productividad y del nivel de gasto que se habría producido sin el nuevo programa, dado que algunas de las obras ya existían bajo otras políticas.

    La alegría de las seis

    Los dirigentes esperan que las redes impulsen los sectores de los circuitos integrados, la industria aeroespacial, la biomedicina, el almacenamiento energético, la robótica y los drones. También impulsan actividades más inciertas, como fusión nuclear, hidrógeno verde e interfaces cerebro-computadora. Algunas inversiones pueden resultar fallidas debido a la incertidumbre sobre los rendimientos de las industrias de frontera.

    El programa puede impulsar la demanda interna y dar salida a bienes que, en otras circunstancias, se exportarían. La revista estima que China podría invertir 20% más en redes eléctricas, 3% más en comunicaciones y hasta 300% más en capacidad informática que durante los cinco años anteriores.

    La disminución del superávit comercial reduciría las tensiones proteccionistas y favorecería el equilibrio global. El resultado estará condicionado a que el gasto estimule la economía sin repetir el ciclo de endeudamiento improductivo. Así, la infraestructura cumple una función estabilizadora a nivel nacional y otra de ajuste comercial en el ámbito internacional.

Datos cruciales: 
  1. El plan asigna seis billones de yuanes al agua; 5.5 billones, a las redes eléctricas; 5 billones, a las tuberías urbanas; 4 billones a la capacidad informática; 2.7 billones, a la logística; y 1.3 billones, a las comunicaciones. China dispone ya de 7 700 km de túneles de servicios y planea construir o rehabilitar 770 mil km de tuberías durante los próximos cinco años.
  2. Las ventas minoristas crecieron 0.4% interanual en agosto y el desempleo juvenil se acercó a 19%. La participación de activos financieros en la riqueza de los hogares aumentó de 31% a cerca de 45% en cinco años.
  3. Según el Banco central, 70 % de los vehículos de financiamiento de los gobiernos locales cerró o se transformó en empresas sin garantías locales.
  4. Las dos principales empresas de redes eléctricas planean invertir cinco billones de yuanes en los próximos cinco años. Los tres principales operadores de telecomunicaciones prevén invertir 260 000 millones en los próximos 12 meses. Los bancos de desarrollo asumirán las pérdidas iniciales con el fin de movilizar hasta cuatro o cinco veces más recursos de la banca comercial
Nexo con el tema que estudiamos: 

    Las seis redes evidencian cómo el estado en China construye las condiciones materiales necesarias para la competencia entre empresas. Agua, electricidad, datos y telecomunicaciones reducen costos y facilitan la expansión de las actividades de empresas tecnológicas, logísticas y manufactureras. Las compañías públicas son fundamentales para la inversión y la gestión operativa.

    Los riesgos del financiamiento se distribuyen entre el gobierno central, los bancos públicos, las empresas estatales y los bancos comerciales. El estado cubre las primeras pérdidas y canaliza el ahorro privado hacia sectores prioritarios. Esta capacidad refuerza la posición de las empresas chinas frente a sus competidores internacionales, aunque también puede generar deuda y proyectos de baja rentabilidad.

    La relación entre la demanda interna y el comercio da lugar al efecto internacional. Un mayor consumo de bienes en China puede contribuir a disminuir los superávits y las tensiones con sus socios. El caso relaciona las empresas transnacionales con la política industrial y la gobernanza mundial, pues las decisiones nacionales en materia de infraestructura afectan las cadenas productivas y los desequilibrios globales.

    ¿Será posible que China vuelva a ser la locomotora de la economía mundial?