Heatstroke. Can Asian governments prevent a food shock?
The Economist [2026], "Heatstroke. Can Asian governments prevent a food shock?", The Economist, 17 de octubre, https://www.economist.com/asia/2026/10/14/can-asian-governments-prevent-...
En mayo de 2026, el fenómeno de El Niño ha afectado a diferentes países de Asia, como Indonesia, donde la bajada del nivel de agua en un lago dejó al descubierto las ruinas de Somang, un pueblo sumergido durante muchos años. En Filipinas, se ha advertido que el suministro de agua podría reducirse pronto debido a las condiciones más cálidas y secas, las cuales no se habían experimentado desde hace mucho tiempo.
El Niño es un fenómeno climático que se repite cada pocos años. Consiste en un cambio en los vientos sobre el Pacífico oriental que eleva las temperaturas y reduce las precipitaciones en gran parte del Sur y Sudeste asiático. En 2026, las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ya han superado el pico de cualquier otro evento registrado (Gráfica).
Esto pone en peligro a cientos de millones de personas que dependen de la agricultura para su sustento, mientras los gobiernos aún lidian con la crisis energética derivada de la guerra en Irán (dato crucial 1).
Este impacto recaerá principalmente sobre los alimentos, y los agricultores que dependen de las lluvias serán los más afectados. Sin embargo, los cultivos de regadío tampoco son inmunes, ya que la falta de lluvia hace que la disponibilidad de agua sea casi nula para el riego. En Tailandia, el gobierno pidió a los agricultores que no plantaran una segunda cosecha de arroz este año, ya que probablemente llegue a perderse.
El Banco mundial prevé que los precios de los fertilizantes aumenten este año 30% en promedio respecto al año pasado. Los mayores costos de producción y los fenómenos meteorológicos extremos están mermando los ingresos de los agricultores y contribuyendo al aumento de la inflación alimentaria (dato crucial 2).
Por su parte, el Banco asiático de desarrollo (BAD) advierte que El Niño podría agravar la crisis energética, ya que la disminución del caudal de los ríos reduce la generación hidroeléctrica. Además, la población en épocas de calor demanda aún más electricidad para la refrigeración, lo que intensifica la presión sobre el sistema eléctrico (dato crucial 3).
La Organización de Naciones Unidas calcula que, si el precio de los alimentos y la energía continúa en aumento este año, 132 millones de personas en todo el mundo caerán en la pobreza, de los cuales 91 millones estarán en Asia.
Los gobiernos, al disponer de más información, han optado por algunas medidas preventivas como acumular reservas de arroz. Además, ayudarán directamente a los agricultores. India, por ejemplo, está cambiando a cultivos de legumbres y otros productos que pueden soportar la sequía; Filipinas, por su parte, está repartiendo semillas resistentes a la sequía.
Asimismo, aunque estos gobiernos tienen fondos para catástrofes, sería necesario gestionar dichos recursos con antelación y no cuando el daño ya está hecho (dato crucial 4).
Los gobiernos deben prevenir catástrofes y evitar cometer errores del pasado, como las hambrunas que acabaron con la vida de decenas de millones de personas en la India, China y otros lugares, cuando nadie vio venir el problema ni supo qué hacer.

1) El monzón en India, que aporta casi 70% de las precipitaciones anuales, terminó con niveles 13% por debajo de lo normal, siendo el más seco en una década. Los datos satelitales sugieren que Indonesia está sufriendo su peor temporada de incendios en 11 años.
2) Krungthai, un banco tailandés, calcula que la producción de arroz de Tailandia podría caer 18% entre octubre 2025 y mediados de 2026. Tailandia cuenta con amplias reservas, pero otros países tienen poco margen de maniobra. Las reservas de arroz de Bangladesh ascienden a menos de 4% de su consumo anual, según datos del Departamento de agricultura de Estados Unidos.
3) Un estudio sobre el fenómeno de El Niño de 1997 reveló que costó a la economía mundial casi 6 billones de dólares en los cinco años siguientes, y Asia asumió gran parte de ese costo.
4) En junio, el Programa mundial de alimentos de la ONU y la Organización para la alimentación y la agricultura solicitaron 202 millones de dólares para proteger a 8.8 millones de personas en 22 países, incluidos Afganistán, Pakistán y Filipinas. Hasta la fecha solo se han recaudado 40 millones de dólares.
Este texto señala cómo el cambio climático y los fenómenos naturales como El Niño, pueden agravar la situación de ingresos y alimentación a la humanidad. Creo que la mejor manera de actuar ante posibles catástrofes es hacerlo antes que sucedan, los gobiernos tienen la responsabilidad de hacerlo, para no cometer los errores del pasado.
El desafío es gigantesco y no parece ni gratuito ni infundado que The Economist evoque la posibilidad de hambrunas como expresión de un capitalismo que está incendiando el planeta.

