Taming big tech. America and Europe clamp down on big tech

Cita: 

The Economist [2020], "Taming big tech. America and Europe clamp down on big tech", The Economist, London, 19 de diciembre, https://www.economist.com/leaders/2020/12/19/america-and-europe-clamp-do...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Diciembre 19, 2020
Tema: 
La Unión Europea y Estados Unidos toman medidas en contra de los monopolios en la búsqueda de una libre competencia
Idea principal: 

El 15 de diciembre de 2020, la Unión Europea reveló dos borradores de leyes de servicios digitales que están orientadas a la creación de un aparato supervisor para controlar a Silicon Valley. Por su parte, en Estados Unidos el gobierno federal lanzó demandas por anti-competencia en contra de Google y Facebook.

Los casos anteriores, están siendo parteaguas para marcar el más grande cambio en política de competencia en una generación; por ello, los inversores deberían estar preocupados por la creciente amenaza en contra de las grandes compañías tecnológicas. No obstante, las medidas tomadas por la Unión Europea y Estados Unidos han sido recibidas con tranquilidad e incluso indiferencia.

El desinterés por parte de los inversionistas ante las nuevas medidas en contra de las Big Tech se debe a que se cree que existen pocas probabilidades de que trasciendan con éxito las nuevas leyes antimonopolio. Lo anterior, explicado por una falta de unidad transatlántica y por las propias fallas al interior de cada una de las estrategias.

En Estados Unidos es difícil que se aprueben nuevas leyes antimonopólicas ya que algunos políticos consideran que tener compañías tecnológicas dominantes puede significar una ventaja en la competencia con China; además, existe el riesgo de una parálisis en el Congreso. Por lo anterior, los trustbusters (las personas encargadas de ejecutar las leyes antimonopolio) se encuentran sin ningún tipo de apoyo para demostrar en la corte que las firmas tecnológicas han violado leyes existentes. Como resultado, es probable que Google gané la demanda en donde se le acusa de tener un monopolio sobre los motores de búsqueda.

Por su parte, la estrategia de la Unión Europea es amplia y con visión a futuro, por lo que pone énfasis en la regulación de grandes compañías tecnológicas. En Europa no existe ninguna corporación Big Tech que pueda verse afectada por las nuevas legislaciones. Lo que la Unión Europea propone es designar a estas compañías como sistemáticamente importantes con responsabilidades sobre la información, el contenido y el trato con otras empresas. A pesar de la aparente idoneidad de esta estrategia, la Unión Europea podría presentar problemas para la aplicación de estas leyes.

Pese a los errores en las propuestas formales, es posible escoger lo mejor de las dos aproximaciones. En principio, el objetivo debería centrarse en impulsar la competencia en lugar de aceptar monopolios y únicamente tratar de mitigar sus costos con una regulación. Asimismo, debería darse prioridad a la apertura de mercados que se cerraron por los monopolios, ejemplo, estimular la competencia entre empresas que fueron expulsadas por Google. También se necesita mostrar escepticismo a las adquisiciones de grandes compañías, esto es con el objetivo de proteger los datos de usuarios, lo cual contribuiría a la libre competencia. Por último, es fundamental que la Unión Europea y Estados Unidos lleguen a acuerdos sobre el contenido de las políticas y que las mismas se conviertan en un asunto público.

En la realidad, es difícil que se llegue a un acuerdo transatlántico en lo concerniente a los monopolios de grandes compañías. Además, de manera contradictoria, algunas áreas de la industria tecnológica se han vuelto más competitivas. Finalmente, es necesario mencionar que los trustbusters necesitan poner más énfasis en los productos en donde las cuotas de mercado son altas, las ganancias son altas y los nuevos participantes son escasos, como es el caso de los motores de búsqueda y publicidad online.

Datos cruciales: 

1. El valor de mercado de las cinco firmas más grandes de Silicon Valley se elevó 46% en 2020, alcanzando una cifra de 7.2 billones de dólares.

2. Las cinco firmas tecnologías más grandes obtienen 25% de sus ventas en Europa; por su parte, obtienen 51% de sus ventas en Estados Unidos.

3. Las multas contempladas por la Unión Europea a las Big Tech, equivalen tan solo al 1% del valor de mercado de las empresas.

Nexo con el tema que estudiamos: 

El artículo es una muestra del impacto que las grandes compañías pueden tener sobre los Estados. En el caso específico de las medidas tomadas por Estados Unidos y la Unión Europea, se trata de un intento por aminorar el poder de las Big Tech, empresas que se presentan como una amenaza para los estados al posicionarse como un actor internacional cada vez más relevante que tiene la capacidad de influir en la economía, la naturaleza, la sociedad, la geopolítica.

A pesar de que las estrategias mencionadas constituyen un adelanto para tratar de controlar a las Big Tech, sus limitaciones ponen en evidencia la forma en que ha cambiado el balance de poder a nivel internacional, así como la falta de adaptabilidad de las leyes a la constante transformación de las empresas tecnológicas.