The Grand Canyon, a Cathedral to Time, Is Losing Its River

Cita: 

Zhong, Raymond [2023], "The Grand Canyon, a Cathedral to Time, Is Losing Its River", The New York Times, New York, 6 de junio, https://www.nytimes.com/interactive/2023/06/06/climate/grand-canyon-colo...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Martes, Junio 6, 2023
Tema: 
El Río Colorado y el Gran Cañón están agonizando
Idea principal: 
Raymond Zhong es reportero de temas climáticos para The New York Times, formó parte del equipo que ganó el premio Pulitzer en 2021 por su servicio público al cubrir la pandemia de coronavirus.

El texto es un reportaje producto del acompañamiento a una expedición científica de miembros de la Universidad de California que recorrió el Gran Cañón en una balsa.

El Gran Cañón parece una cápsula de tiempo. Sus partes más antiguas datan de hace más de 1 800 millones de años, mucho tiempo antes de que cualquier organismo hubiera evolucionado para vivir fuera del agua.

El Gran Cañón es inmenso por donde quiera que se le vea, desde su inabarcable altura hasta la distancia entre las paredes de roca que lo conforman. No se trata de simples muros de piedra gigantescos, es todo un reino, una realidad, un mundo con aparente autonomía respecto al mundo moderno.

Pero el Gran Cañón sigue conectado al mundo contemporáneo. La fuerza feroz del río Colorado cortó las paredes de roca a lo largo de millones y millones de años, pero ahora está en crisis. El calentamiento global está evaporando la nieve de las Montañas Rocallosas que alimentan al Colorado, y los estados que se alimentan de éste están explotando casi todo el caudal del mermado río.

La expansión estadounidense de la frontera oeste se basó en la idea de que el dinero y la ingeniería podrían sustentar la civilización en contextos naturalmente inhóspitos; pero la crisis del presente diluye esas viejas ideas.

El río es parte esencial del Gran Cañón, de hecho los actuales daños al Colorado ya están provocando cambios radicales en los ecosistemas del cañón. Incluso los cambios son perceptibles para personas que visitan el lugar constantemente.

La región que actualmente conforma el oeste de Estados Unidos se ha transformado mucho con el paso de las eras geológicas. Pasó de ser un mar habitado por amonites, a ser desierto, y luego mar otra vez. En un largo proceso geológico se elevaron las paredes del cañón, y el agua fue uniendo el sistema de cañones hasta formar uno solo.

Del Colorado dependen millones de personas para obtener agua y energía. La construcción en 1963 de la gigantesca represa Clen Canyon ubicada en el lago Powell fue la que empezó a alterar el ecosistema del Gran Cañón. Los ingenieros al evaluar la demanda de agua y energía, deciden cuánta agua dejan salir de la presa. En la represa se administra el flujo irregular del río, pero para el cañón esta gestión ha sido ecológicamente nociva y a medida que aumenta la escasez de agua el escenario posiblemente empeore.

A principios de 2023 el nivel de agua en el lago Powell era tan bajo que a duras penas alcanzaba para hacer funcionar las turbinas de la presa. Es probable que en los próximos años el nivel descienda aún más, paralizando la generación de energía, y el paso de agua hacia el otro lado de la presa solo podría realizarse por medio de unas tuberías ubicadas por debajo de las turbinas, cerca del fondo lacustre. Si el agua descendiera por debajo de esas tuberías, no habría forma de que el agua pasara al otro lado de la presa.

Ante la posible muerte del Colorado, científicos y estudiantes de la Universidad de California realizaron una expedición por el río. Registraron bajos niveles de agua en el Colorado, aunque ciertamente no los más bajos que se han registrado (Dato Crucial 1).

El gran problema del descenso de los niveles de agua es que el Colorado es una especie de sistema circulatorio que otorga vida en el ecosistema del Gran Cañón. La reducción del Colorado es la disminución de la vida en todo el lugar. Por ejemplo, el río recoge sedimentos de arena en las montañas y los deposita en las orillas del cañón, formando una especie de playas en las que viven animales; pero con la construcción de la presa se impidió el paso de los sedimentos por lo que las playas se están reduciendo. La reducción del caudal también causa sequía en el agua que se filtra por los porosos muros de piedra, y que en múltiples lugares forma exuberantes oasis de vida vegetal. Además, los débiles flujos del río son incapaces de llevarse los escombros que periódicamente se producen por los deslaves del cañón; por lo que el propio curso del río está cambiando. Incluso los bajos niveles de agua están atentando contra la navegabilidad del río.

Hay otra dimensión del problema en el Gran Cañón que preocupa a Victor Baker, geólogo de la Universidad de Arizona. Las investigaciones de Baker indican que río arriba, antes de la presa, se han producido varias inundaciones de gran tamaño en los últimos 500 años. Con el calentamiento climático la atmósfera puede retener más humedad, en consecuencia el riesgo de un gran diluvio puede aumentar. Un gran diluvio tiene el potencial de destrozar la presa e incluso causar grandes cambios en la propia forma del cañón.

Ciertos problemas del Gran Cañón están siendo gestionados, como la conservación de los sitios arqueológicos. Pero otros problemas son tan profundos que abordarlos traería otros problemas. Sin duda la causa fundamental de los problemas ambientales del Gran Cañón es la represa; pero incluso dejar pasar más agua de la represa del lago Powell no revertiría todos los problemas.

Jack Schmidt, director del Centro de Estudios del Río Colorado de la Universidad Estatal de Utah, considera que para conseguir un flujo grande de agua rica en sedimentos, sin derrumbar la presa, se tendría que perforar y crear un sistema de túneles para que pase la arena; al tiempo que se tienen cuidadosas planeaciones para amortiguar los efectos ecológicos inmediatos.

En la expedición científica por el Colorado los estudiantes que la acompañan se están preparando para ser académicos o diseñar políticas públicas. Estos estudiantes consideran que el problema es sumamente abrumador, y que deberían aminorar los problemas para reducir la carga que tendrán que enfrentar las generaciones futuras; pero la solución a los problemas causados por decisiones tomadas en el pasado suele ser extremadamente complicada.

Las rocas más antiguas de las paredes del Gran Cañón tienen alrededor de dos mil millones de años, se formaron a través de intensos procesos geológicos. Entre los grandes procesos geológicos que han dado forma al Gran Cañón se encuentra el fragmento de nuestro tiempo, el instante del mundo que habitamos.

Datos cruciales: 

1.- La expedición científica que recorrió el Gran Cañón en 2023 registró que el río colorado tenía un flujo de agua de entre 7 y 9 mil metros cúbicos por segundo. En julio de 1983 el río tenia un flujo de 84 000 metros cúbicos por segundo.

Nexo con el tema que estudiamos: 

El reportaje presenta algunos de los problemas que son causados por las presas y que se agravan con el cambio climático. Las grandes presas no son nada amistosas con el entorno socioecológico en las que se ubican, provocan severas alteraciones en todo el ecosistema y las comunidades a su alrededor, tal como se ve en el caso del Gran Cañón.

En la llamada transición energética la energía hidroeléctrica ofrece una de las formas para generar mucha energía sin recurrir directamente a los combustibles fósiles, pero cada presa causa múltiples consecuencias negativas, y es probable que con el cambio climático muchas presas ya ni siquiera puedan producir energía, o sean totalmente destruidas.