High on their own supply. Can Australia break China's monopoly on critical minerals?

Cita: 

The Economist [2023], "High on their own supply. Can Australia break China's monopoly on critical minerals?", The Economist, London, 24 de junio, https://www.economist.com/asia/2023/06/20/can-australia-break-chinas-mon...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Junio 24, 2023
Tema: 
La búsqueda por romper el dominio de China sobre los minerales críticos
Idea principal: 

El dominio que tiene China sobre el procesamiento y suministro de minerales críticos conlleva muchos riesgos. Los minerales críticos son llamados así debido a su papel crucial en diversas industrias como la militar y la tecnodigital, así como por ser esenciales para la transición energética. Pero China casi tiene el monopolio de varios de estos minerales (dato crucial 1).

Por tanto, en la región del Indo-Pacífico países como Australia, Japón y Corea del Sur buscan diversificarse y alejarse de China, configurando una nueva geopolítica de los recursos. En diversos foros multilaterales se trazan planes para nuevas cadenas de suministro, y países ricos en minerales críticos como Australia e Indonesia buscan beneficiarse de sus reservas de minerales.

De acuerdo con el grupo de investigación National Bureau of Asian Research, las estrategias tienen tres elementos centrales. El friend-shoring; consolidar cadenas de suministro con reservas para enfrentar posibles problemas; y garantizar la capacidad de tener excedentes en el suministro de minerales.

Australia es un productor estratégico de minerales críticos y su objetivo es que para 2030 sea un productor globalmente importante de minerales críticos procesados (dato crucial 2). Para lograrlo se destinarán muchos recursos en diversos proyectos de minerales críticos, además de limitar la ampliación de la participación china en las empresas australianas de tierras raras (dato crucial 3). Además, Australia busca aprovechar su amistad comercial con Estados Unidos para beneficiarse de las subvenciones de la Ley de Reducción de la Inflación; y está fortaleciendo sus relaciones con Japón para que éste le otorgue inversiones y financiamiento para impulsar la industria australiana de minerales críticos.

Por su parte, el gobierno de Corea del Sur a principios de 2023 publicó un plan para asegurar el suministro de minerales críticos. El objetivo es reducir la dependencia respecto de China en minerales críticos y aumentar el reciclaje de estos materiales. Además, Cora del Sur está forjando alianzas con otros países como Australia, Indonesia, Kazajstán, y Unión Europea, además de adherirse a una asociación para la seguridad de minerales liderada por Estados Unidos y con varios países miembros (dato crucial 4).

Por su parte, Taiwan e India analizan las formas para implementar nuevas políticas de gestión de los minerales críticos. El problema para todos los países es que China lleva décadas de ventaja, y el desarrollo de la industria e infraestructura necesarias para la extracción y procesamiento de minerales críticos es sumamente costoso. Además, China ha utilizado su dominio del sector para bajar los precios y desalentar las inversiones de sus posibles competidores.

El gran dominio de China en el sector representa serias amenazas pues la potencia asiática ya ha cortado el suministro de materiales a ciertos países por razones políticas. Con la pandemia y la guerra en Ucrania los riesgos y vulnerabilidades de las cadenas de suministro monopolizadas por China se han exacerbado.

Pero crear suministros de minerales alternativos es sumamente complicado. China ha desplegado diversas estrategias para arruinar proyectos de minerales en otros países; por ejemplo, inundar el mercado para contener los precios de los minerales críticos, o difundir desinformación para alentar la oposición política y detener proyectos.

De acuerdo con diversos personajes del sector de los minerales críticos y tierras raras, debido al elevado costo de la infraestructura y proyectos necesarios para el procesamiento de dichos materiales, y a las décadas de ventaja que lleva China, una estrategia adecuada para elevar el suministro de minerales necesitará apoyo a largo plazo, planificación industrial y coordinación entre Estados Unidos, Australia y Japón. Dejar de depender de los minerales de China es una tarea ardua y sumamente costosa, incluso hay quien asegura que lo único que se puede hacer es reducir los riesgos, pero no se logrará una desvinculación completa.

Datos cruciales: 

1.- China suministra casi 90% de los elementos de tierras raras procesados, y es, por mucho, el mayor procesador mundial de litio.

2.- Australia es el mayor productor de cobalto, el tercero de litio, y el cuarto de tierras raras.

3.- Australia destinará 500 millones de dólares australianos a proyectos de minerales críticos, con el objetivo de volverse en 2030 un importante productor de minerales críticos procesados. Además, este país ya cuenta con un fondo de 2 mil millones de dólares australianos para proyectos de minerales críticos.

4.- Corea del Sur tiene por objetivos para 2030 reducir su dependencia hacia China en minerales críticos de 80% a 50%, y aumentar el uso de minerales reciclados hasta que éstos representen 20% del total.

Nexo con el tema que estudiamos: 

Las potencias despliegan sus estrategias de dominio mundial. Por décadas China ha planeado y aplicado su estrategia de desarrollo económico, ahora es una gran potencia que disputa la hegemonía mundial con Estados Unidos. Por su parte, Estados Unidos no quiere quedarse atrás, y mediante su ley IRA, busca impulsar la industria en el sector de las energías renovables en el interior y con sus aliados, y así, cambiar el tablero mundial de las cadenas de suministro.

Los metales estratégicos son un aspecto fundamental en esa competencia, dado que su distribución geográfica es desfavorable a Estados Unidos y sobre todo a Europa. China está tomando su dotación de metales como palanca para impulsar sus intereses y crear márgenes de negociación con el hegemón. La transición energética agudizará la disputa por lo que queda de minerales y por tanto, las disputas entre bloques aliados: más peligros geopolíticos a la vista.