Acapulco Saw the Future of Hurricanes: More Sudden and Furious

Cita: 

Wallace-Wells, David [2023], "Acapulco Saw the Future of Hurricanes: More Sudden and Furious", The New York Times, New York, 1 de noviembre, https://www.nytimes.com/2023/11/01/opinion/acapulco-saw-the-future-of-hu...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Miércoles, Noviembre 1, 2023
Tema: 
El huracán Otis como fruto del cambio climático
Idea principal: 

    David Wallace Wells es escritor y ensayista científico, quien aborda temas sobre el cambio climático, la tecnología, el futuro del planeta y la vida en él.


    El 25 de octubre de 2023 en el municipio de Acapulco de Guerrero, impactó el huracán llamado Otis con categoría 5, convirtiéndolo en el primer fenómeno con tal magnitud en el Pacífico de América. Previo al impacto no se esperaba que alcanzara tales magnitudes porque entre 36 y 16 horas antes, se estimaba que sería de categoría 1, por lo que no se emitieron alertas a la población (dato crucial 1).

    Sin embargo, horas después alcanzó la categoría 5 provocando muertes, destrucción y cortes en servicios como luz, agua e internet (dato crucial 2). Si bien, los huracanes de dicha categoría no son un fenómeno natural nuevo, la forma súbita en la que se dio Otis fue sorprendente. Los meteorólogos previamente a estos eventos se basan en estudios para evacuar a tiempo a la población, lo cual no fue posible.

    Durante el último siglo, la ciencia ha logrado que se reduzca el índice de mortalidad humana a causa de fenómenos naturales como las tormentas, mediante mejores sistemas de pronóstico y alarmas, lo que ha brindando más tiempo a la población para que se prepare de mejor manera y sobreviva. Lamentablemente, el caso de Otis demuestra que los huracanes cuando impactan en tierra se vuelven más fuertes debido a las altas temperaturas del mar, lo que conllevó al hecho sin precedentes en Acapulco.

    Previamente en 2017, algunos investigadores del clima hicieron un documento llamado Will global warming make hurricane forecasting more difficult? (¿El calentamiento global dificultará la previsión de huracanes?) , donde se ha demostrado el empeoramiento de estos eventos naturales. A pesar de que Otis encaja en el patrón general estudiado en el documento, ninguna de las condiciones que le dieron origen infligió alarmas porque las temperaturas del océano, si bien eran altas, no se encontraban a un nivel exagerado. La baja cizalladura del viento también contribuyó, permitiendo que la tormenta alcanzara tales magnitudes. Por ende, se dice que la tormenta fue compacta, lo que quiere decir que las micro condiciones fueran más importantes que los factores de mayor escala, que los meteorólogos tienden a tomar con mayor importancia, tales como la velocidad e intensificación de los vientos.

    Kerry Emanuel, uno de los investigadores del documento de 2017, considera que Otis ha sido la peor pesadilla para los pronosticadores. Considerando que el aprendizaje de este suceso debe ser la evaluación de las tormentas de manera probabilística sin importar la proyección, para que siempre se tome en cuenta la posibilidad de un riesgo sorpresa como sucedió. Por otro lado, también comenta que debe de darse importancia a otras variables como la salinidad de la superficie del océano y la forma en que puede afectar a la temperatura, ayudando a influir en la intensidad de una tormenta. Así que, con este tipo de variables se podrían mejorar los modelos que usan los investigadores para predecir los fenómenos naturales.

    Sin embargo, ningún estudio será suficiente bajo el contexto de un “territorio inexplorado”, donde el 2023 pasará a la historia como el año registrado con mayores temperaturas (datos cruciales 3 y 4). Además del fenómeno natural de “El niño”, que se caracteriza por el aumento de temperaturas en el oceáno Pacífico tropical y alterar otros aspectos del clima del planeta, como los incendios forestales.

    Los impactos ambientales son notorios, aunque se visualizan mejor en la situación de los océanos donde “El niño”, ha ocasionado altas temperaturas en el agua nunca antes vistas (dato crucial 5). Sin embargo, no se descarta la comprensión que se tiene sobre "El niño" con respecto a los patrones climáticos. Pero cuando se trata de impactos de segundo orden, que son cambios graves en los ecosistemas de la naturaleza, como los provocados por la temperatura en el océano, se debería tener en cuenta que no existen patrones perfectos, y predecibles en condiciones meteorológicas que actualmente son complicadas de manejar. Mientras que uno de primer orden es un daño superficial a la naturaleza y que tiene solución.

    Otis no es un caso aislado, en Europa se espera que impacte la tormenta “Ciaran”, la cual representa el evento de presión más baja en los últimos 200 años, promovida por aviones de reacción, donde los vientos de la corriente se mueven a 200 millas por hora.

    El investigador Stefan Rahmstorf, considera que los fenómenos meteorológicos extremos que se están presentando, rebasan el campo de estudio de la termodinámica y que aún se esperan fenómenos extremos que no se han visto (dato crucial 6).

Datos cruciales: 

    1) Los pronósticos de 36 horas antes de tocar tierra habían proyectado vientos máximos de 60 millas por hora. 16 horas antes de tocar tierra, el Centro Nacional de Huracanes todavía pronosticaba sólo un huracán de categoría 1.

    2) El viento alcanzó las 165 millas por hora, más de 100 millas por hora más de lo que se había pronosticado previamente, murieron decenas de personas. También se registró vientos superiores a 200 millas por hora y la zona rural local quedó quedó destruida, donde en imágenes de satélite cambiaron de color verde a marrón.

    3) El año 2023 será el año más caluroso registrado, a pesar de que el Servicio Nacional Oceánico y Atmosférico le da menos de 10 % de probabilidad.

    4) Previamente, los modelos predecían una temperatura promedio global para 2023 entre 1.1 y 1.2 grados Celsius por encima del promedio preindustrial. Sin embargo, se ha presentado en cinco meses consecutivos por encima de los 1.4 grados, y para finales de año el promedio global probablemente se acercará a los 1.5 grados.

    5) Casi 80% de los océanos del mundo estaban experimentando condiciones de olas de calor y, como señala el científico climático Daniel Swain, nunca se había observado la llegada del fenómeno llamado “El Niño” en las actuales condiciones de temperatura en el agua.

    6) El investigador Stefan Rahmstorf expusó: "Pensemos en un fenómeno que se producía una vez cada 5 000 años y que, con un calentamiento de 1.5 grados Celsius, puede haberse convertido en un fenómeno que ocurre una vez cada 50 años. Pasarán muchas décadas hasta que hayamos visto todos los posibles fenómenos extremos que nos depara un mundo 1.5 grados Celsius más cálido”.

Trabajo de Fuentes: 

Emanuel K. (2017) Will Global Warming Make Hurricane Forecasting More Difficult? American Meteorological Society.. https://journals.ametsoc.org/view/journals/bams/98/3/bams-d-16-0134.1.xml

Nexo con el tema que estudiamos: 
    El fenómeno de Otis representa la destrucción al ambiente, donde ahora la ciencia que estudia estos fenómenos visualizan un panorama complejo de predecir, por lo que se requiere un mejor combate y adaptación frente a la destrucción del ambiente. La situación presenta los riesgos existenciales de un mundo que se ve constantemente rebasado y golpeado por las actividades humanas y de las grandes corporaciones que ignoran la situación ambiental.