Critical minerals. China is winning Africa's 'white-gold' rush for lithium

Cita: 

The Economist [2023], "Critical minerals. China is winning Africa's 'white-gold' rush for lithium", The Economist, London, 11 de noviembre, https://www.economist.com/middle-east-and-africa/2023/11/09/china-is-win...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Noviembre 11, 2023
Tema: 
La competencia entre “Occidente” y China por el litio africano
Idea principal: 

    Hay una carrera por el “oro blanco” en África y China la está ganando. El metal en cuestión es el litio, ocupado principalmente para fabricar baterías de coches eléctricos y aparatos electrónicos. Según el artículo, esto representa un reto para Occidente.

    Estados Unidos y sus aliados intentan debilitar la mayoritaria participación china en la cadena de valores de la energía “limpia” y consideran que África podría ayudarles a conseguirlo, debido a que es un continente con grandes reservas de las materias primas fundamentales para dicha industria (Dato crucial 1).

    China es la compradora más grande de metales y minerales africanos (Dato crucial 2), por lo que ha jugado un papel central en el auge del litio en África (Dato crucial 3). Aunque el país asiático cuenta con pocas reservas de litio en su territorio, se encarga de refinar la mayoría del suministro mundial (Dato crucial 4). Una de sus estrategias consiste en comprar activos existentes, para acelerar su participación en la -a menudo lenta- extracción de litio (Dato crucial 5).

    Pese a los cambios en los precios, las mineras chinas llevan años operando en África. Aunque países occidentales igualmente han emprendido exploraciones para encontrar litio en el continente, todavía no han alcanzado la faceta de la producción, por lo que han optado por venderlas. Se pronostica que algunos de esos proyectos terminen siendo comprados por China.

    Los principales motivos por los cuales inversionistas de occidente dudan en dirigir sus recursos para África son los riesgos financieros, por un lado, y los riesgos políticos, por el otro. Además, existen políticas nacionales que impiden la inversión en países con quienes no se tienen acuerdos de libre comercio, como es el caso de Estados Unidos.

    Por su parte, China aprovecha el deseo de África de incrementar sus ingresos. A causa de esto, se pronostica que en el futuro, las compañías chinas -encima de extraer- procesen y refinen metales en el propio territorio africano. Como el país asiático busca conseguir materias primas lo más rápido posible, la minería en África ha tomado formas que llaman la atención. Aparte de la minería formal, está la minería artesanal; última que vende sus materiales a precios muy bajos y de forma ilícita (Dato crucial 6).

    El artículo concluye señalando que “Occidente dice que quiere que los africanos se beneficien más del valor de su dotación mineral. Sin embargo, mientras habla, China cava”.

Datos cruciales: 

    1. En África se encuentra 30% de la reserva mundial de minerales críticos.

    2. De acuerdo con datos del tanque de pensamiento estadounidense Carnegie Endowment for International Peace, en 2022 las importaciones de minerales y metales africanos hacia China duplicaron a las importaciones dirigidas a Estados Unidos y a la Unión Europea combinadas.

    En el Gráfico 1 puede observarse que el valor de las importaciones hacia China fue de cerca de 50 mil millones de dólares; mientras que el de las importaciones a la Unión Europea fue de casi 20 mil millones de dólares; al mismo tiempo que el valor de las importaciones hacia Estados Unidos fue menor a 5 mil millones de dólares. Las ventas de minerales africanos han crecido desde finales del siglo XX, pero lo han hecho con mayor ímpetu a partir del 2005, fecha desde la cual se sostiene una tendencia al alza.

    3. Rystad Energy -empresa noruega- apunta que, en 2019, la participación de África en la producción mundial de litio era de 0.1% y pronostica que para 2025 será de 10.6%. Para finales de la década de 2020, la consultoría Benchmark Mineral Intelligence estima que 90% del suministro de litio africano provendrá de mineras parcialmente propiedad de empresas chinas.

    En el Gráfico 2 se muestra el origen de la producción mundial de litio, entre 2019 y 2030. Destacan Australia, Chile, China, Zimbabue y el continente africano en general.

    5. Según el tanque de pensamiento estadounidense Natural Resource Governance Institute, para que un proyecto de minería pase del descubrimiento de los “recursos” a la extracción y procesamiento de estos, se requiere de 17 años (en promedio).

    6. En el informe Implications of the lithium mining rush in Zimbabwe: Analysis of legal developments (2023), publicado por la Asociación de Derecho Ambiental de Zimbabwe (ZELA, por su sigla en inglés), se denuncia el involucramiento de China en el tráfico ilegal de litio en Zimbabue; aparte de que advierte que el monopolio de un país extranjero sobre dicho recurso puede derivar en afectaciones como la subvaloración de los recursos minerales, la evasión de impuestos y violaciones a los derechos humanos en el sector.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    En el texto se habla de “recursos” y la pelea que países históricamente imperialistas emprenden por ellos en territorios ajenos; territorios históricamente invadidos, despojados y violentados por los mismos países que ahora dicen preocuparse por su devenir. Así se construye a África como arena de combate: un espacio vacío y, sobre todo, vaciable. Un espacio solamente.

    Para que el capital se territorialice, necesita primero desterritorializar a la trama de la vida a costa de la cual se producirá y reproducirá. Por ello, la (auto)destrucción de sus condiciones materiales e inmateriales de existencia no es nueva; al contrario, la necesita de manera permanente y creciente. No obstante, la trama de la vida no es inagotable. Millones de vidas humanas y extrahumanas han sido arrebatadas, llevándose la complejidad y riqueza de sus entornos consigo. La guerra por el litio, así como por otros “recursos” estratégicos, se hace por una causa que es también su consecuencia: que el colapso capitalogénico es ya inevitable.