What we are up against
Steinberger, Julia [2024], What we are up against, 17 de junio,https://jksteinberger.medium.com/what-we-are-up-against-2290ba8c4b5c
Julia Steinberger es una docente e investigadora estadounidense especializada en Economía Ecológica y Ecología Industrial.
"Capítulo 1. “La causa”: La crisis climática nos la traen sistemas económicos altamente desiguales y antidemocráticos."
En este capítulo, Steinberger expone que la crisis climática es una crisis de acumulación de riqueza. Los más ricos no sólo son responsables de la mayoría de las emisiones de CO2 debido a su control sobre la industria de los combustibles fósiles (Dato crucial 1), sino que también obtienen beneficios económicos significativos gracias a la dependencia que nos crean hacia ésta.
Las desigualdades exacerbadas por estos sujetos, además de contribuir directamente a la crisis climática al mantener la dependencia de los combustibles fósiles, también agravan problemas sociales y económicos al concentrar el crecimiento económico y el poder en unas pocas manos. La influencia de la industria de los combustibles fósiles en la política y la economía ha perdurado desde los tiempos de Standard Oil de Rockefeller hasta las corporaciones actuales como ExxonMobil.
"Capítulo 2. “El ascenso”: La historia reciente de estos sistemas económicos, en las Américas y Eurasia, está dominada por el ascenso de la ideología neoliberal."
El neoliberalismo nació de la Sociedad Mont Pèlerin, un grupo de economistas que buscaban devolver la relativa estabilidad que trajo en sus inicios el keynesianismo. En la década de los años cincuenta, bajo el liderazgo de Friedrich Hayek, se unieron para desarrollar un programa económico para liberar a las corporaciones de responsabilidades sociales.
Aunque se presentó como promotor de la libertad de mercado como sustento de las otras libertades, el neoliberalismo en realidad priorizó la libertad de los productores (empresas y propietarios) excluyendo a trabajadores, consumidores, ciudadanos y comunidades. Este enfoque fortalece el poder de los productores mientras restringe la capacidad de otros para influir en los cambios económicos.
"Capítulo 3. “La amenaza”: La ideología neoliberal es antidemocrática en su núcleo. Su objetivo es dar el libre reinado sobre nuestras sociedades a las corporaciones, no a los ciudadanos."
El texto desafía la percepción convencional del neoliberalismo al afirmar que el verdadero objetivo de éste, a pesar de su aparente apoyo a las libertades de mercado, es la destrucción de la sociedad y la democracia. Según Wendy Brown, con base en las ideas de Hayek, el neoliberalismo ve a la democracia como una amenaza porque permite a las personas hacer reclamos colectivos sobre sus metas y aspiraciones, lo cual debe ser evitado. Para Hayek, la imposición del mercado absoluto es un medio para evitar que las aspiraciones democráticas hacia la justicia distributiva conduzcan al totalitarismo. Desde esta perspectiva, el neoliberalismo busca maximizar la libertad de los productores económicos al eliminar cualquier forma de control democrático o social sobre sus acciones. Hayek y sus compañeros neoliberales querían organizar la sociedad de una manera que no fuera democrática, favoreciendo una estructura jerárquica y competitiva en los mercados. Consideraban que el mercado sería el encargado de la organización y la competencia establecería la jerarquía. No obstante, no anticiparon que los mercados sin regulaciones resultarían en monopolios y carteles, y probablemente estarían en contra de las enormes corporaciones actuales, aunque sus políticas que priorizan el mercado sobre la democracia condujeron a su aparición. El proyecto neoliberal es antidemocrático por definición.
"Capítulo 4. “Los promotores”: La industria de combustibles fósiles es una promotora de larga data, así como beneficiaria, de la toma neoliberal de nuestras sociedades."
La Sociedad Mont Pèlerin, compuesta inicialmente por economistas y filósofos de élite, no habría logrado tanto impacto sin el apoyo financiero de ricos y poderosos que recibieron desde el inicio.
Desde la década de 1950, la industria de los combustibles fósiles comenzó a influenciar la enseñanza de la economía y la política en Estados Unidos, difundiendo la idea de que la libertad estadounidense dependía del capitalismo extractivo. Esta relación entre la industria de combustibles fósiles y la agenda neoliberal económico-política se remonta décadas atrás y es crucial para entender la estructura del sistema económico actual. Según autores como Jason Moore, Andreas Malm, Jeremy Walker y Amitav Ghosh, el saqueo, la extracción y la explotación global han sido clave para la acumulación de beneficios que hizo posible el capitalismo moderno.
Para las corporaciones de combustibles fósiles en Estados Unidos y en Europa, fue necesario desde el principio el libre mercado para evitar la interferencia del Estado o la democracia. Además, su papel ha sido clave para legitimarse como parte central de la riqueza creciente del capitalismo.
"Capítulo 5. “La coordinación”: La organización de la toma neoliberal no es casual: se coordina a través de grupos de reflexión, grupos de presión, relaciones públicas y firmas legales. Estos, a su vez, se coordinan internacionalmente, por ejemplo, a través de la Red Atlas, que participa en más de 500 grupos de reflexión en todo el mundo."
La autora indica que el neoliberalismo alcanzó sus primeros grandes logros “a punta de pistola” y “en las urnas”.
El primer gran éxito del neoliberalismo se remonta al golpe de Estado en Chile respaldado por Estados Unidos en 1973. Al mando del General Augusto Pinochet contra el gobierno democráticamente electo de Salvador Allende en Chile la Sociedad Mont Pèlerin implementó sus ideas. Hayek y Milton Friedman apoyaron la brutal dictadura de Pinochet, que resultó en la represión y desaparición de miles de izquierdistas, mostrando la prioridad del neoliberalismo en proteger la libertad de los productores, especialmente las corporaciones, para extraer, explotar y obtener beneficios. La respuesta violenta al intento de Allende de nacionalizar el cobre chileno ejemplifica cómo el neoliberalismo considera cualquier desafío democrático a su agenda económica como una amenaza que debe ser combatida con represión militar y políticas económicas severas.
El neoliberalismo logró otro gran éxito con la elección de Margaret Thatcher en el Reino Unido en 1979. Esto marcó un cambio significativo, ya que no fue necesario imponer el neoliberalismo mediante la fuerza, sino que se utilizó una estrategia más sutil a través de think tanks.
Anthony Fisher, influenciado por Hayek, fundó en 1955 el Institute for Economic Affairs (IEA), que posteriormente influyó en la revolución de Thatcher desde la extrema derecha del Partido Conservador. Esta red de think tanks, conocida como Atlas Network, financiada en gran parte por industrias extractivas como la de combustibles fósiles, jugó un papel crucial en la difusión global de propaganda neoliberal para influir en la opinión pública y las políticas económicas de numerosos países.
"Capítulo 6. “La Acumulación”: Estos think tanks entrenan a sus cuadros internamente, y los promueven a lugares de influencia en la política y la comunicación."
La red Atlas Network moldea la política mediante la capacitación y promoción de individuos comprometidos con el neoliberalismo. Según investigadores como Jeremy Walker y reporteros de DeSmog, Atlas Network emplea cursos de reclutamiento y programas educativos para identificar y formar a sus miembros. Estos programas incluyen escuelas de verano y másters ejecutivos que evalúan la habilidad para comunicar y difundir las ideas neoliberales en la esfera pública, a través de publicaciones en medios, apariciones en televisión, elaboración de informes de política y materiales educativos. Los individuos más prometedores reciben apoyo con posiciones en think tanks y son colocados estratégicamente en medios o partidos políticos, consolidando así una red de apoyo profesional para promover la ideología de Atlas Network en la política de derecha.
"Capítulo 7. “El Mensaje”: Los grupos de reflexión de Atlas Network replican sus materiales y estrategias en todo el mundo. Su envenenamiento de nuestra esfera pública pasa de abogar por políticas económicas neoliberales brutalmente desiguales a promover la negación de la ciencia del clima. También se inmiscuyen en temas de guerra de la cultura divisiva, sobre género (igualdad de derechos para las mujeres, queer y trans), raza o migración, por ejemplo."
Los think tanks de la red Atlas Network abordan una amplia gama de temáticas que a veces son contradictorias, como se puede observar en sus sitios web y publicaciones. Sin embargo, tienen dos aspectos constantes: primero, promueven políticas económicas neoliberales que benefician a las empresas, presentándolas como compatibles con la democracia bajo la premisa de la "libertad de mercado como base de todas las demás libertades", según Hayek; y segundo, juegan un papel significativo en la negación y el retraso de las acciones climáticas.
Aunque algunos de estos think tanks ahora se presentan como aceptantes de la ciencia climática y defensores de la acción climática, es crucial no dejarse engañar por este cambio superficial. El objetivo fundamental de la red Atlas Network es proteger a las empresas, especialmente a las extractivas como la industria de combustibles fósiles, sus principales financiadores, de la regulación gubernamental democrática. Incluso cuando aparentan aceptar la realidad del cambio climático, lo hacen para obstaculizar las acciones necesarias mediante propaganda que promueve medidas voluntarias empresariales o argumentos que defienden la necesidad continua de los combustibles fósiles para la humanidad y la acción climática.
Estos think tanks también se involucran en temas que pueden generar división social, socavar la democracia y atraer seguidores a su causa, como los valores familiares conservadores y debates sobre feminismo, derechos de género y migración. Es relevante destacar que, en estos temas, adoptan posturas diversas y contradictorias que pueden ser tanto conservadoras como liberales. Es fundamental que los defensores de la democracia entiendan que los comunicadores de la agenda neoliberal no se preocupan por los valores fundamentales ni la realidad de los temas que discuten; su objetivo es crear discusiones estratégicas para sembrar desconfianza en los procesos democráticos y generar suficiente confusión para desorientar y deshabilitar la toma de decisiones democráticas razonadas.
"Capítulo 8. “La influencia”: Un objetivo fundamental de estas organizaciones es sustituir la experiencia de investigación universitaria por sus propios materiales, influyendo en los influencers, con periodistas y profesores identificados como objetivos preciados."
El texto discute cómo las organizaciones que niegan el cambio climático usan varias estrategias para sustituir la experiencia académica en el dominio público, como detallan Naomi Oreskes y Eric Conway en su obra Merchants Of Doubt. Estas entidades generan informes falsos, organizan eventos ficticios y se presentan como expertos falsos para confundir a los decisores políticos y a los periodistas. Menos conocido es el objetivo principal de la red Atlas Network: reemplazar la experiencia de los servicios públicos, financiada con fondos públicos, en las universidades o institutos de investigación gubernamentales, con su propia desinformación favorable a las corporaciones.
"Capítulo 9. “La implicación”: Para contrarrestar a estos actores centralizados y coordinados, el movimiento climático (y de hecho todos los movimientos atacados por el neoliberalismo) deberían cambiar radicalmente, tanto en orientación como en estrategia."
Steinberger, una investigadora universitaria y experta en ciencias sociales del clima, revela su descubrimiento reciente de la red de Atlas Network, a pesar de su larga trayectoria en movimientos de justicia social. A partir de su conocimiento de la red, reconoce la profunda influencia de ésta y sus aliados financieros en obstaculizar los avances de los movimientos sociales. Sugiere que tomar conciencia de ello debería llevar a replantear cómo se organizan los movimientos para enfrentar esta influencia neoliberal internacional. En este capítulo, la autora brinda varias propuestas.
Se propone el enfoque en aumentar la conciencia sobre la red de Atlas Network y sus métodos, así como en la colaboración entre investigadores para desentrañar su red de influencia. Además, aboga por la unificación de movimientos pro-democracia y pro-justicia social para contrarrestar esta influencia neoliberal a un nivel estratégico más amplio.
El texto también insta a utilizar las tácticas comunicacionales y estratégicas de la red de Atlas Network de manera más efectiva desde una perspectiva opuesta, capacitando a activistas y académicos para ser comunicadores públicos eficaces. Esto implica la creación de contenido informativo que contrarreste la desinformación y promueva una agenda basada en valores democráticos y derechos humanos. En resumen, el autor llama a una acción colectiva y coordinada para enfrentar la influencia neoliberal que socava los esfuerzos por la justicia climática y social, subrayando la importancia de una respuesta estratégica y organizada frente a estos desafíos globales.
"Capítulo 10. “La dirección”: La democracia, el enemigo temible del neoliberalismo, debería estar en el centro de nuestra nueva dirección."
El neoliberalismo surgió por el miedo profundo a la democracia y el deseo de eliminarla, en contraposición a las ideas de Hayek. Mientras Hayek percibía la democracia como un riesgo que podría llevar a la autoridad estatal tiránica y la pérdida de libertades, el texto argumenta que la verdadera democracia implica autodeterminación y colaboración para mejorar las condiciones sociales. Se propone fomentar la democracia en diversas estructuras comunitarias y económicas como alternativa a las grandes corporaciones anónimas que toman decisiones destructivas, abogando por respetar las minorías vulnerables y la integración de la investigación científica en el proceso democrático para guiar decisiones responsables.
"Capítulo 11. “Epílogo”"
En este apartado se discuten varios temas que no se pudieron explorar a fondo a los largo de los ensayos anteriores. Se critica la afinidad del neoliberalismo con regímenes autoritarios de extrema derecha, señalando cómo las políticas neoliberales han exacerbado la inseguridad económica y social, alimentando el ascenso del fascismo incluso en democracias.
Además, se aboga por una crítica más amplia de las limitaciones de la democracia representativa y propone una expansión de prácticas democráticas en todas las áreas de la vida social y económica. También se analiza la amenaza representada por ideologías tecnológicas como el transhumanismo, que promueven el desarrollo tecnológico extremo a expensas del bienestar humano y planetario. Finalmente, destaca la importancia de la descolonización y el reconocimiento de conocimientos indígenas en la construcción de sociedades más justas y sostenibles.
1. Desigualdad en emisiones
Nos encontramos frente a un panorama alarmante sobre la influencia y las tácticas del neoliberalismo en las sociedades contemporáneas. Desde su origen en el siglo pasado, hasta su expansión global y su impacto en políticas económicas, sociales y ambientales, los ricos y poderosos constructores de esta ideología han demostrado una habilidad inquietante para socavar la democracia, desacreditar la ciencia del cambio climático y promover agendas corporativas a expensas del bien común. Utilizando think tanks, estrategias de desinformación y captura de instituciones democráticas, se ha creado un entorno de división y confusión que obstaculiza la toma de decisiones democráticas informadas. Sin embargo, este texto también subraya la resistencia y la necesidad urgente de acción colectiva por parte de movimientos pro-democracia, ambientalistas y defensores de derechos humanos para contrarrestar estas fuerzas y restaurar un sistema que ponga la equidad y la sostenibilidad por encima de los intereses corporativos y la ganancia privada.