Este científico tiene un plan arriesgado y controvertido para enfriar el planeta
Gelles, David [2024], "Este científico tiene un plan arriesgado y controvertido para enfriar el planeta", The New York Times, New York, 3 de agosto, https://www.nytimes.com/es/2024/08/03/espanol/cambio-climatico-enfriar-p...
David Gelles reporta sobre el cambio climático y dirige el boletín Climate Forward de The New York Times así como su serie de eventos.
La erupción del volcán Pinatubo, Filipinas, que arrojó dióxido de azufre a la estratosfera, provocó una disminución en la temperatura alrededor de 0.5 °C en el hemisferio norte en el año 1991. De acuerdo con el científico David Keith, esto se podría replicar para bajar la temperatura global.
A raíz del aumento incesante de la temperatura terrestre, se buscan soluciones para revertir el calentamiento global. La solución podría estar en la geoingeniería, como la captura de carbono, el blanqueamiento de nubes o bien el que las plantas y el océano absorban una mayor cantidad de CO2. Aunque la postura de Keith se centra en la geoingeniería solar estratosférica (dato crucial 1). Si bien la geoingeniería solar estratosférica se considera como una buena oportunidad para reducir la temperatura del planeta por ser una opción rápida y asequible, tanto científicos como ambientalistas se oponen a su implementación debido a que los riesgos podrían ser más que los beneficios.
Entre los estragos que la geoingeniería solar podría producir se encuentran la modificación de los sistemas climáticos, así como también que el uso del dióxido de azufre podría generar daños a la salud humana y de los ecosistemas. Por otra parte, el uso de la ingeniería solar no es seguro en el sentido de que no se saben las consecuencias que su funcionamiento podría desatar. Pero sobre todo, se retrasaría la eliminación de los combustibles fósiles. Aun así, Keith insiste en que los beneficios podrían ser más que los daños.
Keith ya ha intentado llevar a cabo este tiempo de experimentos cuando fungía como profesor en Harvard, pero éstos fueron cancelados por la oposición de pueblos indígenas (dato crucial 2).
Otros puntos a debatir sobre la ingeniería solar son el hecho de que al generar una disminución de la temperatura del planeta de manera rápida, podría crear una idea errada en cuanto a dejar de utilizar los combustibles fósiles. Además, de implementarse está tecnología, podrían desestabilizarse los ciclos hidrológicos, incrementar el clima extremo y acrecentar la inestabilidad climática.
También existe el riesgo de que una vez que se ponga en marcha el uso de la geoingeniería solar y más tarde se detuviera, abría un “choque de terminación” que dispararía de nuevo las altas temperaturas, causando nuevas catástrofes. O bien, en las manos equivocadas, está tecnología podría convertirse en un arma.
Keith ha optado por otras opciones. Por ejemplo, la fundación de Carbon Engineering, empresa encargada de absorber el carbono presente en la atmósfera, la cual, en 2023 fue comprada por la petrolera Occidental Petroleum. Esto se volvió una oportunidad para Occidental Petroleum para que empresas contaminantes compren créditos de carbono y así compensar sus emisiones contaminantes.
1) La Universidad de Harvard cuenta con un programa de geoingeniería solar que recibió fondos del cofundador de Microsoft Bill Gates, la Fundación Alfred P. Sloan y la Fundación William y Flora Hewlett. Es una disciplina estudiada por la organización Environmental Defense Fund junto con el Programa Mundial de Investigaciones Climáticas.
2) El primero, llamado SCOPEX, consistía en dispersar polvo mineral a 20 km sobre la superficie para observar su comportamiento a través de un globo, el cual sería realizado en Arizona, Estados Unidos en el año 2018. Tal experimento fue cancelado gracias a las comunidades indígenas. Su segundo intento lo realizó en 2021, en asociación con Harvard y Swedish Space Corporation, el cual nuevamente fue rechazado por el Consejo Saami (representación de pueblos indígenas).
El problema del cambio climático cada vez atrae más a la investigación para encontrar posibles soluciones y a pesar de que la gravedad de la situación conduce a la toma de decisiones radicales, no siempre es la mejor opción. En este caso, considerando las opiniones de diversos científicos así como de ambientalistas, se puede concluir que aunque parezca buena idea la implementación de la geoingeniería solar estratosférica, aún no se cuenta con un panorama seguro para su utilización, además de que plantea más complicaciones que beneficios posibles.