Must try harder. Progress on climate change has been too slow. But it's been real

Cita: 

The Economist [2023], "Must try harder. Progress on climate change has been too slow. But it's been real", The Economist, London, 25 de noviembre, https://www.economist.com/leaders/2023/11/23/progress-on-climate-change-...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Jueves, Noviembre 23, 2023
Tema: 
Transición energética y geoingeniería para reducir y eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero
Idea principal: 

    Para The Economist, los avances en la reducción de emisiones son positivos (dato crucial 1), aunque el enfoque de reducción no es suficiente para evitar futuros desastres que afectarían a la humanidad, ya que aún así el planeta continuaría calentándose, por lo cual se requiere también de la eliminación de los gases de efecto invernadero acumulados en la atmósfera. Para esto, sugiere a los gobiernos de todo el mundo que adopten políticas que incentiven la inversión privada para la transición energética, así como el uso de “sumideros de carbono” (como los bosques y océanos) y de geoingeniería solar.

    En 2015, dentro del Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Acuerdo de París (COP 21) constituyó un esfuerzo no vinculante, pero sentó las bases para políticas posteriores que, según The Economist, fueron significativos porque, durante la Conferencia de las Partes celebrada en Dubai en noviembre de 2023 (COP 28), se observó una reducción de emisiones atribuible, en gran parte, a que cada vez más países se suman a la transición energética (dato crucial 2).

    El aumento incesante de las emisiones de gases de efecto invernadero es resultado de dos siglos de crecimiento económico. Revertir los ritmos y eliminar los ya existentes es “el fin del comienzo de la lucha por un clima estable”. La contribución de la COP 21 fue colocar en la agenda el problema de las emisiones; además de que introdujo los “Objetivos Cero Neto”, los cuales consisten en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta dejarlas casi nulas, y que las fuentes residuales de dióxido de carbono sean reabsorbidas por la atmósfera a través de los “sumideros”, lo cual estabilizaría el clima. En 2023, 101 países ya habían adoptado ese objetivo.

    Al calor de la COP 28, Joe Biden y Xi Jinping, presidentes de Estados Unidos y China, respectivamente; realizaron un acuerdo adyacente sobre emisiones de metano. Además, se comprometieron a triplicar su capacidad de generación de energía renovable a 2030, objetivo que también están persiguiendo países como Emiratos Árabes Unidos.

    De acuerdo con la agencia Bloomberg Energy Finance, para triplicar la capacidad de generación de energía renovable, se requiere de un importante financiamiento del sector privado. Así las cosas, para The Economist la transición energética no es una cuestión que requiere únicamente esfuerzos de cooperación, sino también de que los países atraigan fondos a través del rediseño de sus mercados energéticos, la aceleración en la tramitación de permisos para las empresas de energías renovables, así como la eliminación de políticas favorecedoras a los combustibles fósiles.

    Por otro lado, uno de los principales impulsores del calentamiento global son los gases de efecto invernadero ya acumulados en la atmósfera. Además de reducir emisiones futuras, deben eliminarse las que ahora están presentes para evitar que las temperaturas aumenten al ritmo acelerado al que lo están haciendo. En 2023 se registró el verano y otoño más calurosos.

    Para detener el calentamiento del planeta mientras se alcanza el “cero neto” de emisiones, se requiere reducir la cantidad de luz solar que absorbe la Tierra. Para The Economist las soluciones tecnológicas para detener las emisiones como la “geoingeniería solar” (inserción de partículas en la estratósfera, blanqueamiento de nubes sobre el océano, etc.) ofrecen una solución al problema, aunque ello requiere de un foro (previo a la COP 29) donde se discutan las posibilidades y restricciones que implicaría el uso de este mecanismo.

    De la mano de la transición energética y los “Objetivos Cero Neto”, los países deben adquirir un compromiso real en contra del uso de combustibles fósiles, lo cual implica que establezcan restricciones a las compañías petroleras (mismas que sostienen que es posible continuar con las emisiones fósiles mientras se produzca una pequeña reducción de las mismas).

    Así también, se requiere que los países mantengan separados sus objetivos de reducción y eliminación de emisiones para protegerse contra la manipulación, además de que sean explícitos acerca de sus planes de reducción de emisiones en la próxima ronda de “Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional” (NDC, por su sigla en inglés) de 2025.

    No sólo es COPiar y pegar

    La nota cierra enfatizando nuevamente que las reuniones y acuerdos internacionales no son la única vía para acabar con el problema climático. En tal sentido, puede que los métodos para eliminar las emisiones parezcan vías insuficientes para acabar con las emisiones; o bien, el diseño de políticas climáticas. Ante lo que la revista londinense señala que eventualmente se hará un negocio lucrativo que hará centrar la atención en los emisores. Tomando eso en consideración, eventos como las COP, ayudan a avanzar en el tema; un tema que remarca la nota "aun se necesita mucho".

Datos cruciales: 

    1) Durante la Conferencia de las Partes celebrada en 2015 en París, el calentamiento global esperado para el año 2100 si las políticas no cambiaban sería de más de 3°C por encima de los niveles preindustriales. En ese entonces, la Agencia Internacional de Energía (AIE, un grupo intergubernamental de expertos) señaló que las emisiones de dióxido de carbono continuarían aumentando hasta la década de 2040.
    En la COP de 2023, se estima que, de continuar las políticas de reducción vigentes en ese momento, la cifra oscilaría entre 2.5 y 2.9°C. Asimismo, la AIE indicó que, en unos pocos años, las emisiones de CO2 alcanzarían su punto máximo.

    2) En 2015, la capacidad solar instalada a nivel mundial era de 230 gw; para 2022 fueron 1.050 gw. Además, en 2014, 12% de las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía se incluyeron en los programas de fijación precios de carbono (el precio por tonelada fue de 7 dólares); para 2023 la cifra asciende a 23% de las emisiones (el precio por tonelada ronda en 32 dólares).

Nexo con el tema que estudiamos: 

    Es verdad que se necesita la cooperación de distintas áreas y campos. Lo preocupante es que el avance en el tema de la transición energética y la reducción de emisiones, es lento sino laxo. Ante eso, la depredación climática y ambiental continua, entonces queda preguntarse si aún hay tiempo para andar con optimismos.