Can Dirt Clean the Climate?
Sengupta, Somini [2024], "Can Dirt Clean the Climate?", The New York Times, New York, 10 de agosto, https://www.nytimes.com/2024/08/10/climate/climate-change-fungus-carbon-...
Somini Sengupta es periodista en The New York Times desde hace más de 20 años. Ha escrito sobre conflictos, diplomacia, crisis humanitarias y, a partir de 2023, sobre el clima.
Granjeros y empresas australianas utilizan nuevas biotecnologías para cultivar alimentos, al mismo tiempo que pretenden "limpiar el ambiente" de dióxido de carbono. Loam Bio, empresa de agrotecnología, apuesta por acabar con el producto de "más de un siglo" en la quema de combustibles y agricultura intensiva, mediante el cultivo de hongos cuyos tallos pueden "comer" el exceso de carbono que se encuentra en el aire y "ocultarlo" bajo tierra.
Loam Bio se une a empresas emergentes australianas que pretenden usar los suelos para eliminar el exceso de carbono en la atmósfera "movilizando miles de millones de dólares en inversiones" a bajos costos para los granjeros. Por su parte, otras empresas experimentan con microbios (como Andes y Groundworks Bio AG), utilizan las propiedades de la roca volcánica (Lithos y Mati) e incluso trabajan con materiales como el hormigón (Silicate Carbon)
En si, los efectos de la agricultura sobre la tierra, así como la eficacia de los métodos propuestos y los logros de las granjas aún son puestos en duda (dato crucial 1 y 2). Aun así, técnicas como las mencionadas en el artículo prometen a priori ser una nueva vía para restaurar (con microbios y minerales) la salud de los suelos sobreexplotados por la agricultura intensiva. La capacidad de absorción de los suelos es enorme (datos cruciales 3 y 4) y se cree "jugarán un papel clave" en el futuro del combate contra el cambio climático.
Loam Bio extiende sus negocios alrededor del mundo y se convierte en una de las mayores empresas emergentes en el sector (datos cruciales 5 y 6). Desde Estados Unidos, Canadá y Brasil, granjeros se encuentran probando su talco fúngico. No obstante, las críticas sobre el manejo de las nuevas biotecnologías señalan que, lejos de tratar las "causas" del cambio climático, solo se centran en los síntomas, aunque pueden hacer ganar algo de tiempo: "no pueden ser usadas como una excusa para continuar quemando combustibles fósiles”.
¿Por qué Australia?
Lejos de deberse a la "concientización" de los campesinos, muchos recurren a estos nuevos métodos de cosecha debido a créditos gubernamentales sobre el carbono (ACCUs)[1]. Como algunos críticos apuntan, los créditos de carbono no están dando cambios substanciales, solo pequeñas fluctuaciones estacionales sobre el clima; el carbono tiende a disiparse en el suelo, volviendo a la atmósfera en unos cuantos años; o bien, algún fenómeno (sequías, incendios, etc.) puede quemarlo rápidamente. Así, no es del todo aventurado pensar que el número de créditos otorgados esté inflado.
Loam Bio promete que las esporas de hongos ayudarán a retener carbón de forma estable en la tierra (como el que se adhiere a los minerales y puede permanece durante siglos) así lo afirma su cofundadora (dato crucial 7). Los hongos parecen ser una buena forma de almacenamiento: toman el dióxido de carbono de las plantas durante el proceso de fotosíntesis, lo esconden bajo tierra y lo devuelven en forma de nutrientes. Todo depende, sin embargo, de la frecuencia de uso continua por parte de los agricultores año tras año.
El Regulador de la Agencia de Créditos de Carbono se encargará de verificar el carbono almacenado por hectárea. Los créditos y ganancias dependen del precio del carbono en el país.
El suelo más devastado del mundo
Los estragos ambientales de la agricultura afectan cada vez más a la industria. "La búsqueda de alimentar al mundo" ha devastado y alterado los ciclos de la tierra, emitiendo gases de efecto invernadero, talando bosques y arando, utilizando fertilizantes químicos; lo que es especialmente evidente en Australia (potencia agrícola mundial): las capas vegetales de la tierra se han degradado y los niveles de carbono han disminuido. La erosión y la tierra muerta en los suelos son una nueva realidad que obliga a los agricultores a dejar de labrar para retener la humedad.
La falta de carbono en el suelo y el cambio climático suponen nuevos riesgos, que pronostican tiempos más secos y calurosos (drenando aun más carbón del suelo). Por el momento, el gobierno australiano quiere cambiar el curso de los acontecimientos y la agricultura. Es por lo que el principal objetivo climático de Australia es reducir los gases de efecto invernadero para 2030, en comparación a 1990 (dato crucial 8).
Notas
[1] Véase Australian Government. [2024, 8 de octubre] "Carbon credits", Clean Energy Regulator. (https://cer.gov.au/markets/carbon-credits#safeguard-mechanism-credit-units)
1) Hasta ahora los granjeros australianos han extendido el añadido fúngico de Loam Bio por 100 mil acres.
2) Para el científico climático Rob Jackson, lejos de 100 mil acres, el añadido fúngico tendría que ser usado para plantar miles de millones de acres y tener un efecto estadísticamente significativo contra el cambio climático.
3) Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por su sigla en inglés), los suelos contiene tres veces más carbono que la atmósfera.
4) Los suelos pueden absorber, probablemente, más de 5 gigatoneladas de dióxido de carbono por año, la séptima parte del dióxido de carbono lanzado a la atmósfera por toda la actividad humana. Lo que los vuelve el segundo almacén de carbono de la Tierra, después del océano.
5) En Australia se espera obtener 250 mil acres con el talco fúngico de Loam Bio en 2025.
6) Loam Bio capitaliza hasta ahora 100 millones de dólares en inversión.
7) Según Nock, los clientes de Loam Bio pueden almacenar "de una a dos toneladas de carbón estable por hectárea".
8) Australia espera reducir en 43% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), de los que la agricultura representa 14%.
Frente al colapso sistémico, la destrucción ambiental y la fractura metabólica de los suelos, las corporaciones transnacionales buscan adaptarse de formas novedosas, desarrollando tecnologías de punta. La búsqueda de una solución fácil y rápida es propuesta, sin embargo, ante problemas ambientales complejos. Las corporaciones transnacionales y sus acciones deben estudiarse en relación con la idea de un "colapso" planetario agrícola. Mas qué a una bifurcación sistémica, las grandes empresas y la gran industria agrícola -auspiciadas por organismos gubernamentales y mecanismos de reducción de emisiones- encaminan las "estrategias verdes de punta" a convertirse en un nuevo campo de explotación ante la crisis agrícola, que afecta los suelos y la subsistencia de los agricultores.
En el caso de Australia la relación capital transnacional-empresas-sociedad se hace presente a través de la innovación tecnológica y científica, los bonos de carbono y la capitalización de tierra, energía, alimentos y minerales. Esta es una importante materia de estudio y campo de seguimiento.