We should have better answers by now, climate scientists baffled by unexpected pace of heating
Watts, Jonathan [2024], "'We should have better answers by now': climate scientists baffled by unexpected pace of heating", The Guardian, London, 15 de agosto, https://www.theguardian.com/environment/article/2024/aug/15/we-should-ha...
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Jonathan Watts es un autor y periodista que vive en la selva amazónica. Es editor de medioambiente global en The Guardian y fundador del Rainforest Journalism Fund y Sumaúma.com especializado en el cambio climático.
En un ensayo reciente publicado en Nature, Gavin Schmidt, destacado científico climático y director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por su sigla en inglés), expresó su preocupación sobre la aceleración del cambio climático, señalando que las temperaturas del 2023 han superado notablemente las previsiones. Además, advirtió que de no estabilizarse esta anomalía de temperatura, podría iniciar un cambio profundo en el sistema climático.
Si bien aún persisten incertidumbres y preocupaciones sobre la precisión de los modelos climáticos, especialmente porque estos registros han superado en ocasiones anteriores proyecciones de calentamiento en más de 0.2 °C, por lo que existe la posibilidad de que el planeta esté calentándose más rápido de lo esperado.
La tendencia general hacia el calentamiento extremo ha sido alarmante, con nuevos récords de temperatura que generan consecuencias graves, como incendios forestales, sequías y pérdida de hielo, afectando a una mayor parte del planeta y confirmando la advertencia de Schmidt de que el sistema climático ya se encuentra en "territorio desconocido".
Un factor crucial es la pérdida de capacidad de la Tierra para reflejar el calor hacia el espacio, debido a la disminución del hielo en el Ártico, Antártida y los glaciares de montaña. Esta reducción incrementa la absorción de calor por el planeta, acelerando aún más el cambio climático. Ante este escenario, se espera que en la reunión de la Unión Geofísica Americana, que se dará en diciembre 2024, los científicos puedan analizar con mayor claridad la situación y su vínculo con los eventos climáticos extremos.
El rápido derretimiento de Antártida es un reflejo del aumento de las temperaturas globales, pues en pleno invierno austral algunas regiones registraron temperaturas con 24 °C por encima de la media, lo que destaca un patrón de calor extremo. António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha alertado sobre los peligros crecientes de este fenómeno, citando las muertes causadas por el calor, la suspensión de actividades turísticas en Europa y el cierre de escuelas en Asia y África.
Ante esta crisis, Schmidt enfatiza la urgencia de adoptar alternativas energéticas sostenibles y accesibles, y estima que en 2024 podría romperse un nuevo récord de temperatura si no se produce un enfriamiento.
Las olas de calor intensas ya impactan a millones, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por su sigla en inglés) proyecta que para mediados de siglo, casi todos los niños estarán expuestos a estos eventos con regularidad. Aun cuando parece inevitable que se sobrepase el límite del Acuerdo de París, (el cual establece medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero), de 1.5 °C por encima de niveles preindustriales, Schmidt destaca que el verdadero reto es reducir las emisiones de carbono rápidamente, ya que cada pequeño incremento en la temperatura genera consecuencias cada vez más graves.
Para Schmidt, la urgencia de actuar es innegable y a pesar de que como científico busca la precisión en sus predicciones, como ser humano preferiría estar equivocado. Esta paradoja resalta la magnitud de la crisis climática: para mitigar sus efectos y prevenir un daño irreversible, es crucial que el mundo alcance las emisiones cero lo más rápido posible, antes de que el cambio climático continúe empeorando.
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El cambio climático avanza a un ritmo alarmante, desbordando nuestras expectativas y dejando cada vez menos tiempo para tomar medidas efectivas; si no se actúa con urgencia para frenar las emisiones y mitigar sus efectos, las generaciones futuras heredarán un planeta más inhóspito e impredecible. La rapidez con la que cambiemos nuestro rumbo determinará el futuro de la vida en la Tierra.