How Chinese networks clean dirty money on a vast scale
The Economist [2024], "Mules and motorcades. How Chinese networks clean dirty money on a vast scale", The Economist, London, 27 de abril, https://www.economist.com/china/2024/04/22/how-chinese-networks-clean-di...
La lucha contra el lavado de dinero se ha consolidado como una prioridad en la agenda bilateral entre las potencias China y Estados Unidos. Aunque inmersas en una dinámica de competencia estratégica, la lucha contra el crimen trasnacional se torna crucial y despierta ánimos de cooperación poco habituales entre ambas naciones, acercadas por el alcance de las redes criminales provenientes del país asiático.
Los bancos clandestinos son una "amenaza" creciente (facilitadores globales de lavado de capitales) y "actores clave" en el entramado de economía criminal a nivel global. Agencias como Europol, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD, por su sigla en inglés) y el Departamento del Tesoro estadounidense, alertan sobre su existencia y sofisticación, operando una nueva arquitectura financiera paralela para carteles, mafias y redes de narcotráfico. Estos agentes comienzan a convertirse en el instrumento de financiación preferido por diferentes organizaciones criminales.
En Estados Unidos destaca la influencia que tienen los nuevos operadores clandestinos chinos en el contrabando y epidemia de opiacidos sintéticos como el fentanilo (dato crucial 1) -en su mayoría proveniente de los grupos delictivos en México beneficiados por el blanqueo de capitales a bajo costo-. Por su parte, China (con estrictos controles de divisas) está emprendiendo una gran campaña contra la corrupción, la financiación ilícita y fuga de capitales al extranjero (datos cruciales 2 y 3).
Volando aquí y allá
El sistema "feiqian" (dinero volador) ha sido históricamente usado en la banca informal china para facilitar las transacciones comerciales. Sin embargo, hoy se ha transformado en un método eficiente para mover capital de forma clandestina entre América, Europa y el sudeste asiático (datos cruciales 4 y 5). Organizaciones criminales recurren a este sistema junto a nuevas tecnologías de transacción y aplicaciones web que facilitan grandes intercambios de dinero sin necesidad cruzar fronteras, lo que hacen difícil rastrear el blanqueo de capital.
La epidemia de opioides en Estados Unidos ha dado un nuevo impulso al país. El dinero en efectivo generado por la demanda de drogas se contrabandean a los cárteles de México. Otra parte se entrega a los blanqueadores de dinero mexicanos, que cobran altas comisiones (entre 8% y 12%) Los blanqueadores chinos ofrecen una opción mucho más barata, incluso prácticamente gratuita.
Esto es posible gracias al sistema feiqian y a la necesidad de los chinos de acceder a dólares. Los blanqueadores chinos toman el dinero de la droga y lo venden por yuanes con un alto beneficio. Como el dinero no cruza las fronteras, este tipo de intercambio es extremadamente difícil de detectar para los investigadores estadounidenses. Los yuanes en China pueden luego usarse allí para comprar bienes que se envían a México y se venden por pesos que se entregan a los cárteles. Los intermediarios chinos organizan la entrega de los pesos casi instantáneamente después de recibir los dólares sucios.
Los traficantes en Europa también están siguiendo esta idea. No solo se blanquea el dinero, sino también drogas como el cannabis. Los involucrados son tanto locales como chinos. La nota destaca que los pagos por los envíos de drogas eran manejados por banqueros chinos del tipo feiqian (dato crucial 6).
En el sudeste asiático, los gobiernos se enfrentan al crimen organizado transnacional, como el lavado de dinero en Singapur. La ONUDD afirma que el crimen organizado en la región ha florecido gracias a los “niveles récord” de producción de drogas sintéticas en el “Triángulo Dorado” (Laos, Myanmar y Tailandia). Se han beneficiado de redes bancarias clandestinas de rápido crecimiento que utilizan casinos, plataformas de apuestas en línea y criptomonedas para blanquear el dinero de los traficantes. Los esfuerzos de China por impedir el acceso de sus ciudadanos a todos estos servicios no han acabado con el problema.
Tendencias en línea
Las redes sociales (WeChat, Facebook) tienen un papel activo en la proliferación y agravamiento del problema: tanto en la difusión de servicios como el de los banqueros clandestinos chedui, como en el reclutamiento de "mulas financieras" que prestan cuentas bancarias para lavar dinero (dato crucial 7). Se calcula que miles de millones de dólares de ganancias ilícitas se mueven a través de China (Estados Unidos cree que la cantidad ronda los 150 miles de millones de dólares).
Tanto Estados Unidos como China han comenzado a colaborar en foros y acuerdos bilaterales. Sin embargo, dada la magnitud y complejidad del fenómeno, las autoridades de ambos países enfrentan grandes desafíos para desmantelar estas redes, qué unen dinero sucio, cárteles y bancos clandestinos. The Economist enfatiza como la problemática cooperación en este campo sigue siendo necesaria y está, de hecho, acercando ambas agendas.
1) En noviembre de 2023 se calculaba que la epidemia de opiacidos había causado 105 mil fallecimientos en Estados Unidos.
2) Los ciudadanos chinos continentales están sujetos a un "límite anual general" de 50 mil dólares para enviar dinero al extranjero.
3) El gráfico "Moving money around" (moviendo el dinero) muestra los flujos netos implícitos de capital en China desde 2019 hasta 2024. Puede observarse un aumento en las fugas de capital. Las redes de servicios financieros ilícitos qué operan en China son una popular herramienta comúnmente usada para evadir controles y trasladar grandes fortunas al extranjero.
4) En octubre de 2023 una operación de la policía italiana detuvo a 33 personas involucradas en el lavado de más de 50 millones de euros para el narcotráfico, de las cuales 7 eran ciudadanos chinos. El mismo mes Europol desmanteló una red de tráfico de drogas de 78 personas cuyos pagos eran manejados por banqueros feiqian.
5) En 2023 Singapur se enfrentó al mayor caso de lavado de dinero de su historia. El gobierno incauto un valor mayor a 2 mil millones de dólares en dinero y bienes, entre los arrestados se encontraban 10 ciudadanos chinos.
6) En octubre de 2024, la policía de Italia arrestó a 33 personas por su presunta participación en el blanqueo de más de 50 millones de euros (53 millones de dólares) para narcotraficantes. Entre los detenidos había siete ciudadanos chinos. También ese mes, la policía de Italia y España arrestó a 78 personas por su presunta participación en una red de tráfico de cannabis. Europol dijo que la organización había involucrado a personas de varias nacionalidades, incluidos albaneses y marroquíes.
7) En diciembre del 2023, Europol anunció la identificación de 11 mil mulas y 500 reclutadores en 26 países diferentes. Se han detenido a más de 1 mil personas. Mientras, desde 2022 las campañas de la policía china en contra del blanqueo de capitales han llevado a juicio a más de 2.3 mil personas. Algunos casos involucran el manejo de cerca de 2.1 millones de dólares en acuerdos estilo feiqian.
El estudio de las organizaciones criminales alrededor del mundo -sus conexiones, cómo y por qué medios es que estas operan, cuáles son sus vasos conectores- nos ayuda a comprender mejor las dinámicas de intercambio y de poder en la era de la globalización. En este contexto es importante realizar un seguimiento de los flujos de "dinero sucio" y el capital trasnacional, al tiempo que se examina el papel catalizador de las tecnologías digitales en la configuración de redes clandestinas transnacionales y sus impactos en diversos Estados-Nación.
La emergencia de nuevos actores geoeconómicos ha transformado radicalmente los paradigmas tradicionales sobre la tríada Estado-Sociedad-Capital. El artículo evidencia, mediante datos reveladores, cómo en la pugna hegemónica entre China y Estados Unidos se articulan nodos de poder y necropolítica donde convergen megacorporaciones y negocios ilícitos. Estos consorcios híbridos operan frecuentemente fuera marcos regulatorios, maximizando ganancias mediante esquemas transgresores que comprometen la seguridad colectiva y la salud pública global.