Humans Are Altering the Seas. Here's What the Future Ocean Might Look Like

Cita: 

Erdenesanaa, Delgar [2025], "Humans Are Altering the Seas. Here's What the Future Ocean Might Look Like", The New York Times, New York, 4 de septiembre, https://www.nytimes.com/interactive/2025/09/04/climate/ocean-water-tempe...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Jueves, Septiembre 4, 2025
Tema: 
Los ecosistemas oceánicos son los que mayores impactos ambientales acumulan.
Idea principal: 

    Delger Erdenesanaa es periodista del Texas Observer y cubre temas de cambio climático, medioambiente, salud y economía.


    Los ecosistemas marinos se pueden ver altamente perjudicados por diversos factores, tales como el cambio climático por el aumento de las temperaturas, la sobrepesca o la acidificación de los océanos.

    Los ecosistemas que se encuentran más vulnerables a los cambios que ocurren en el medio ambiente son los pastos marinos, las zonas intermareales rocosas y los manglares. Esto conlleva a un gran problema para las comunidades que se encuentran cercanas a estos ecosistemas, pues dependen económicamente de ellos; al estar vulnerables, el empleo de las comunidades resulta afectado (dato crucial 1).

    Cuando se habla de las pérdidas ocasionadas por el cambio climático, no solo se refiere a daños materiales, sino también a la perdida de la cultura. Un ejemplo de ello es el pueblo Gullah Geechee que se localiza en la costa sureste de Estados Unidos, cuya identidad y actividades económicas dependen del océano (dato crucial 2).

    Para cuantificar los impactos que las actividades humanas generan en los ecosistemas marinos primero se cartografío el océano, con el fin de identificar las zonas afectadas. Posteriormente se desarrolló la fórmula denominada "la puntuación del impacto" en donde se evalúan 3 factores importantes: el lugar en donde se genera el impacto, intensidad de las afectaciones y la vulnerabilidad en la que se encuentran los ecosistemas (dato crucial 3).

    Los resultados de esta metodología evidencian que las actividades humanas ejercen gran presión sobre los ecosistemas de la costa, provocando una degradación acelerada del suelo y una disminución de la capacidad de los ecosistemas para recuperarse ante los impactos ambientales generados (dato crucial 4).

    Para mediados de siglo XXI los océanos globales se enfrentarán a cambios irreversibles como consecuencia del aumento de la temperatura, la acidificación y la pérdida de biodiversidad marinas. Los cambios se intensificarán en los polos pero ocurrirán más rápido cerca de la costa. Togo y Ghana son los países que se encontrarán más afectados pues su economía depende de la extracción de recursos del océano (datos cruciales 5-6).

    Los principales impactos sobre los ecosistemas marinos son el aumento de la temperatura del océano y la sobre-pesca, los cuales amenazan directamente la biodiversidad y el equilibrio ecológico. Frente a esta situación, han surgido diversas estrategias internacionales orientadas a la conservación.

    Una de ellas es la iniciativa 30x30, que propone proteger al menos 30% de los océanos y ecosistemas terrestres para el año 2030, con el objetivo de conservar hábitats clave y permitir la recuperación de las especies marinas. Por otro lado, la iniciativa de Costas Vivas busca reducir la erosión y estabilizar las zonas costeras mediante el uso de materiales naturales.

    Además de las iniciativas globales como 30x30 y Costas Vivas, también existen esfuerzos regionales que buscan reducir los impactos ambientales en ecosistemas específicos. Un ejemplo es la South Atlantic Salt Marsh Initiative (Iniciativa de Marismas Saladas del Atlántico Sur), un programa implementado en Estados Unidos, particularmente en la costa sureste, donde colaboran el Departamento de Defensa, agencias federales y gobiernos estatales. Su objetivo es proteger y restaurar las marismas saladas, ecosistemas costeros esenciales que actúan como barreras naturales contra tormentas, filtran contaminantes y almacenan grandes cantidades de carbono.

Datos cruciales: 

    1) La pesca comercial y recreativa generan en conjunto más de dos millones de empleos tan solo en Estados Unidos.

    2) La figura 1 muestra la proyección sobre los impactos humanos que se acumularán para 2050. En tal sentido, la costa sureste de Estados Unidos se encontrará en severas afectaciones por los impactos acumulados en el océano.

    3) La figura 2 muestra los factores individuales que contribuyen a los impactos acumulativos.Se identifica el impacto de las diversas actividades humanas en zonas costeras y zonas alejadas del litoral.

    4) Cerca de 3% del total de los océanos globales sufrirá cambios, como el aumento de los fenómenos climáticos, el aumento del nivel del mar, blanqueamiento de los corales y perdida de la biodiversidad.

    5) La figura 3 muestra los impactos humanos acumulativos en el océano para el 2050. Donde se logra apreciar que la mayor cantidad de impactos se concentran en la línea de costa.

    6) Cerca de 12% de la costa marina tendrá cambios por el cambio climático, como el aumento de la temperatura, la perdida de vegetación o fenómenos climáticos extremos, que causarán que se vuelva irreconocible.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    La destrucción del ambiente se intensifica con rapidez a lo largo de los años y las naciones que se encuentran más vulnerables son las que toda su economía depende del medio ambiente. Los impactos ambientales que se pueden evidenciar son reconocidos y tolerados por las comunidades que se encuentran cerca de las costas.

    La adaptación ante el cambio climático resulta ser complicada, pues no existe alguna modelación que acumule todos los impactos y las actividades que las generan sin tener sesgos, por lo que las soluciones que podrían ser propuestas son temporales.