Australian tropical rainforest trees switch in world first from carbon sink to emissions source.
Stock, Petra [2025], "Australian tropical rainforest trees switch in world first from carbon sink to emissions source", The Guardian, London, 15 de octubre, https://www.theguardian.com/environment/2025/oct/16/australian-tropical-...
Petra Stock es reportera de clima y medio ambiente para The Guardian Australia.
El artículo presenta los resultados de una investigación publicada en Nature, en la que se demuestra que las selvas tropicales de Queensland (estado de Australia), pasaron de absorber carbono a emitirlo. Es la primera vez en todo el mundo que un bosque tropical pasa de ser un sumidero de carbono a una fuente emisora, a consecuencia del aumento de temperaturas y escasez de humedad. Investigadores advierten que este cambio podría anticipar transformaciones semejantes en otros bosques tropicales del resto del mundo.
Durante alrededor de cinco décadas, los científicos recopilaron datos de algunos sitios forestales (dato crucial 1), y encontraron que desde hace 25 años los troncos y las ramas liberan más dióxido de carbono del que almacenan. Este proceso no considera al sistema de raíces ni al suelo, lo que indica que el desequilibrio se concentra en la parte aérea de los árboles (estructuras que se encuentran por encima del suelo, incluyendo tronco, ramas, hojas, flores y frutos).
En condiciones “normales” con un estado climático estable, los bosques tropicales actúan como grandes suministros de carbono: absorben más CO₂ del que liberan por lo que regulan el clima global. Sin embargo, el estudio muestra que este papel regulador podría estar en riesgo si las condiciones cálidas y secas continúan intensificándose.
La doctora Hannah Carle, autora principal del estudio, explicó que los trópicos húmedos de Australia presentan un clima más cálido y seco que los bosques tropicales de otros continentes, por lo que podrían servir como ejemplo de lo que puede ocurrir en zonas similares.
Adrienne Nicotra (profesora de la Universidad Nacional de Australia) añadió que se requiere más investigación para determinar si este fenómeno es un caso aislado o una tendencia global y en caso de confirmarse en otros bosques tropicales, los resultados alterarían los modelos climáticos actuales.
El profesor David Karoly mencionó que durante las últimas tres décadas, la proporción de dióxido de carbono absorbido por bosques y plantas se ha mantenido estable a nivel mundial. Aunque las selvas australianas todavía capturan parte del carbono atmosférico, ha disminuido su capacidad para absorberlo lo que complicará los esfuerzos por reducir las emisiones globales. Esto obliga a acelerar la transición energética hacia el abandono de los combustibles fósiles.
Raphael Trouve, (doctor, especialista en dinámica forestal), destacó la importancia de mantener registros ambientales a largo plazo, también señaló que el valor de este estudio radica en la disponibilidad de datos continuos desde 1971, esto permite comprender cómo los cambios climáticos afectan la capacidad de los ecosistemas para almacenar carbono.
Al relacionar estos registros con investigaciones previas en otros bosques australianos, los resultados confirman que el aumento del CO₂ atmosférico no garantiza un mayor almacenamiento de carbono. Por el contrario, el calentamiento y la sequía reducen la capacidad de los árboles para crecer y sobrevivir.
En general los investigadores concluyen que el cambio de selvas tropicales de Queensland de sumideros a fuentes de carbono, constituye un cambio ecológico significativo con implicaciones globales. Si esta tendencia se repite en otras regiones tropicales, la humanidad enfrentará una reducción drástica en uno de sus principales mecanismos naturales para combatir el cambio climático.
1)El estudio incluye 11 000 árboles en 20 sitios forestales desde 1971. Esto demuestra la magnitud y continuidad del registro científico que respalda la investigación.
El artículo aporta elementos que sirven para comprender cómo el cambio climático altera los equilibrios naturales y las funciones ecológicas que sustentan la estabilidad ambiental y económica. La pérdida de capacidad de los bosques tropicales para absorber carbono evidencia los límites de los sistemas naturales frente a la presión humana. Aumentando la necesidad de fortalecer las políticas climáticas, acelerar la des carbonización de la economía mundial.

