Esta granja solar en Alaska también produce comida

Cita: 

Fairfield, Hannah [2025], "Esta granja solar en Alaska también produce comida", The New York Times, 22 de octubre, https://www.nytimes.com/es/2025/10/22/espanol/tiempo-y-clima/granjas-sol...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Miércoles, Octubre 22, 2025
Tema: 
Una posible salida ante las dificultades de alimento y energía en Alaska
Idea principal: 
    Hannah Fairfield es una editora sénior que ayuda a supervisar el periodismo de investigación en toda la redacción. Fue jefa de la sección Clima y ha sido editora del Times por más de 20 años.

    En Alaska hay disponibilidad de tierra pero no de energía y alimento. En 2023, se construyó la granja solar más grande del estado (dato crucial 1), los investigadores querían probar si en los 15 metros de separación que hay entre las hileras de las 18 hectáreas paneles se podían cultivar alimentos. Estos paneles toman la energía solar por la parte delantera y trasera para obtener la mayor cantidad de luz, son bifaciales.

    En Houston, Alaska se comenzó con este proyecto de práctica "agrivoltaica", donde se combinan granjas de alimentos con solares. Europa ya había explorado esta posibilidad en el pasado, pero el de Alaska es el primer proyecto de este tipo en Estados Unidos. La profesora de la Universidad de Alaska Fairbanks que dirigió la investigación, Glenna Gannon, menciona que el propósito es estudiar cómo producir energía y alimentos donde es muy caro, dado que la autosuficiencia es importante en Alaska.

    El primer año los investigadores recibieron fondos por parte del Departamento de Energía para investigación, el segundo para plantación (dato crucial 2). Sin embargo, el gobierno federal no ha respondido respecto a los fondos del tercer año. Se han suspendido proyectos federales de investigación similares en Ohio, Nueva Jersey y Arizona.

    Los investigadores se centraron en tres plantas que crecen bien en la temporada de verano: las papas, col rizada y espinaca. Notaron que las plantas cercanas a los paneles estaban más protegidas del sol que las que se encontraban en el centro, mucho sol puede ser perjudicial, aunque el calor que guardan los paneles puede prolongar el crecimiento.

    Los cultivos se plantaron en junio y se cosecharon en septiembre. Se instaló una parcela de control y estaciones meteorológicas para hacer un seguimiento de múltiples factores como humedad y calor del suelo (dato crucial 3).

    Otro investigador de la misma universidad, Chris Pike, menciona que los cultivos traen beneficios económicos ya que los agricultores rentan la tierra y los productores de energía no deben de eliminar la vegetación que crece cerca de los paneles, reduciendo costos.

    La subvención del Departamento de Energía se utilizó para perforar un pozo de riego, contratar a una tribu local para labrar la tierra y comprar fertilizante.

    Se reservaron ejemplares para su estudio pero los científicos explican que un año de datos no es suficiente y se requiere un promedio de mínimo tres años.

    Houston, a una hora de Anchorage, es el centro agrícola de Alaska y el valle donde se encuentra produce la mayoría de los alimentos que se consumen y no son de otros estados. Esta zona ha perdido tierras de cultivo por el aumento poblacional (dato crucial 4), pero recientemente hay un movimiento para protegerlas. De ahí la necesidad de aumentar la producción de alimentos.

    La Asociación Eléctrica de Matanuska quiere diversificar la cartera energética y aumentar la energía limpia (datos cruciales 5 y 6), lo que crea un estímulo para la instalación de parques fotovoltáicos.

    Alaska se enfrenta a una posible crisis energética, sus yacimientos de gas están por agotarse, por lo que aumenta la necesidad de importar gas. Con los proyectos de energía renovable se ha detenido esto, más varios de ellos se han cancelado (dato crucial 7) como la granja solar de la península de Kenai. Thomas Byrne, director ejecutivo de CleanCapital, explica que no pudieron llegar a un acuerdo con las empresas de servicios públicos. Ellos quieren pagar menos pero el costo construcción de estos proyectos es alto.

    En Alaska los paneles bifaciales son clave porque, en abril cuando hay mucha nieve y vuelve el sol, la nieve refleja la luz y se dispara la producción de energía (dato crucial 8).

    Los ingenieros siguen buscando maneras de maximizar la generación de energía a partir del sol. El director ejecutivo del Instituto de Industrias Solares y de Alamcenamiento, organización sin fines de lucro, David Gahl, dice que hay un cambio de enfoque del gobierno federal a estatal, buscando que sean las instituciones locales las que apoyen las iniciativas agrivoltáicas.

Datos cruciales: 

    (1): La granja solar de Houston en Alaska puede suministrar energía a 1 400 hogares.

    (2): El Departamento de Energía financió el experimento como un proyecto de tres años con una subvención de 1.3 millones de dólares.

    (3): El Ártico se está calentando cuatro veces más rápido que el resto del planeta, lo que crea un potencial energético regional.

    (4): Se ha perdido 11% de tierras de cultivo al venderse a promotores inmobiliarios.

    (5): Las energías renovables en Alaska, la mayoría hidroeléctricas, producen 15% de la energía total.

    (6): La energía solar, casi toda proveniente de Houston, representa 1.3% de la energía de Alaska.

    (7): Se cancelaron los planes de expandir la producción de energía de Houston de 8.5 megavatios a 30 megavatios.

    (8): 30% de la energía producida puede proceder del panel trasero.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    En Alaska, dada su ubicación y características geográficas, la producción de energía y de alimentos es muy limitada para una población que se encuentra en crecimiento a la vez que sus espacios y recursos disminuyen. El proyecto agrivoltaico de Houston demuestra que hay una manera en la que esta zona puede ser más independiente. No obstante, aun ante el prematuro éxito del proyecto, su expansión está en peligro dada la falta de capital. Las empresas desean expandir sus proyectos pero sus deseos de obtener retribución chocan con la visión y expectativas de las empresas de servicios públicos.

    El éxito existe, aunque a una escala muy baja para las necesidades del estado de Alaska y el cercano agotamiento de los yacimientos de gas, aspecto que refiere la necesidad de pensar las alternativas e iniciativas de adaptación en escalas regionales y locales. Y en un sentido contrario, se constata que este caso no pone en cuestión el sistema de necesidades y en concreto no se interrogan acerca de energía y alimentos para qué, para quién, por qué tales tipos de productos, y la pregunta clave, cómo se acompasa esta iniciativa con la necesidad de detener la destrucción del ambiente.