Globally representative evidence on the actual and perceived support for climate action
Andre, Peter et al. [2024], "Globally representative evidence on the actual and perceived support for climate action"Nature Climate Change, (14): 253-259, https://doi.org/10.1038/s41558-024-01925-3
-
Peter Andre es profesor en el SAFE (Sustainable Architecture for Finance in Europe) y en la Universidad Goethe de Frankfurt. Su investigación se sitúa en el campo de la economía del comportamiento, con un enfoque en cómo las personas razonan y toman decisiones frente a problemas económicos.
Para prevenir los efectos del cambio climático se requiere la cooperación de la población global; por ello se encuestaron a aproximadamente 130 mil personas de 125 países diferentes. (dato crucial 1).
Se evidencia que las personas que viven en países vulnerables al cambio climático muestran mayor disposición para contrarrestar sus efectos. Asimismo, el estudio señala que existe una ignorancia plural a nivel mundial, ya que las personas tienden a subestimar el impacto de sus propias acciones climáticas, por lo que promover una acción climática conjunta es fundamental para dar respuesta a los efectos del cambio climático.
Dado que el clima global es considerado un bien común, se requiere de la participación de toda la población mundial para que las acciones individuales tengan su impacto efectivo.
El artículo identifica cuatro criterios determinantes para que la cooperación contra el cambio climático se intensifique.
1. La frecuencia con la que las personas realizan un cambio individual a favor del medio ambiente.
2. La aprobación de las normas y políticas climáticas.
3. La exigencia social de la acción climática efectiva.
4. La creencia en la contribución de los demás.
Los individuos suelen ser cooperadores condicionales, lo que significa que las personas están dispuestas a contribuir solo si perciben que otras personas también lo harán.
La encuesta global
Para asegurar una adecuada representación, se encuestó a la población de mayores de 15 años. En los países desarrollados la encuesta se desarrolló vía telefónica, mientras que en los países en vías de desarrollo fue de manera presencial, utilizando direcciones aleatorias. Esto permitió identificar la proporción de personas dispuestas a contribuir por el bien común, así como la percepción que tienen sobre a disposición de los demás a contribuir (datos cruciales 2- 3).
Las respuestas en la encuesta evidenciaron la preocupación generalizada por el cambio climático, ya que muchas personas manifestaron su disposición a donar parte de sus ingresos, evitar los combustibles fósiles, ocupar energías renovables, restringir su consumo de comida y modificar sus hábitos de consumo (dato crucial 4).
La encuesta también preguntó si los participantes consideraban que las demás personas encuestadas estarían dispuestas a contribuir con 1% de sus ingresos mensuales a acciones climáticas, así como su percepción sobre la eficiencia de las acciones climáticas implementadas de los diversos países.
Se estableció una correlación importante entre la demanda de mayor acción política y la exigencia de políticas climáticas eficientes, como la implementación de impuestos al carbono, límites regulatorios del CO2 y un aumento en las investigaciones para fomentar las energías renovables.
Para garantizar la diversidad de respuestas, la encuesta fue traducida a varios idiomas y lenguas, permitiendo la participación de personas de diversas culturas y situaciones económicas; además se procuró que el concepto de cambio climático fuera comprendido en su totalidad.
Amplio apoyo mundial a la acción climática
El estudio muestra el apoyo en contra el cambio climático alrededor del mundo, ya que la mayoría de las personas respondió que si contribuiría con 1% de su ingreso mensual para hacer frente a los problemas ambientales. No obstante, la proporción de personas que contribuirían varía entre países, aunque se evidencia que todas las personas quieren que sus iguales enfrenten y se preocupen por el cambio climático y respalden normas climáticas más estrictas (dato crucial 5).
Mayor voluntad de contribuir en los países vulnerables
Aunque muchas personas exijan una acción climática en sus países, existe una variación cuando se plantea donar 1% de sus ingresos. En general, en los países más resilientes y con economías capaces de enfrentar el calentamiento global, los ciudadanos tienden a aportar menos de ingresos a ese tipo de iniciativas.
La disposición a contribuir no depende únicamente del aspecto económico, pues se demostró que las personas que habitan en regiones con temperaturas medias anuales más altas tienden a contribuir más que aquellas que viven en países más fríos, esto debido a que países con mayor temperatura tienden a sufrir más los efectos del cambio climático (dato crucial 6).
Cuando se habla de vulnerabilidad se busca determinar la capacidad de resistencia y adaptación; a partir de las propuestas del Panel intergubernamental del cambio climático, se construyó un índice de vulnerabilidad que abarca datos como el ingreso nacional, los niveles de pobreza, la calidad de infraestructura, el gobierno y los servicios de salud. Así, se considera que la vulnerabilidad está relacionada con la cantidad de personas que contribuyen al calentamiento global (a menor participación, mayor vulnerabilidad).
Creencias y percepciones erróneas sistemáticas
El artículo evidencia la importancia de la cooperación condicional a nivel global, mostrando que habrá una mayor cooperación en la medida en que exista una relación positiva entre la disposición a contribuir y la percepción que se tiene sobre la contribución de los demás frente al cambio climático.
Se evidenció que los encuestados tienden a subestimar la proporción de ciudadanos de su país que contribuyen a la acción climática; esta subestimación aumenta en países donde la temperatura media anual es más alta y menor en aquellos con un producto interno bruto es elevado (dato crucial 7).
Discusión
El estudio evidencia el gran entusiasmo de la población por combatir el cambio climático, mostrando que a mayor implementación de políticas climáticas, mayor será la proporción de ciudadanos en contribuir.
El mundo se encuentra en un estado de ignorancia plural, ya que las personas perciben de manera errónea las actitudes y creencias climáticas de las personas a su alrededor. Esto afecta las acciones contra el calentamiento global, ya que los individuos pueden abstenerse de actuar al creer que las creencias de los demás son negativas; sin embargo, una percepción positiva de las actitudes de los demás puede aumentar las acciones individuales.
Por ello la comunicación efectiva sobre la disposición mayoritaria a actuar contra el cambio climático podría ser de utilidad, de la misma manera que exigir a los gobernantes actuar con eficiencia.
1) La encuesta realizada para conocer la opinión de la población sobre cambio climático identificó que 69% de la población apoya la acción climática de manera monetaria, pues contribuyen con al menos 1% de su ingreso personal. Además, 86% apoya las normas climáticas establecidas por sus gobiernos y 89% sugiere que se deberían intensificar las acciones políticas contra el cambio climático.
2) Los países incluidos en el estudio representan 96% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, 96% del producto interno bruto mundial y 92% de la población mundial.
3) En cada país se encuestó a aproximadamente 1 000 personas, lo que dio un total global de 129 902 personas encuestadas.
4) En la encuesta global, el 43% de los encuestados afirmaron que donarían más dinero para la acción climática. Asimismo, entre 21% y 39% de la población señaló que evitaría los combustibles fósiles y ocuparían energías renovables, restringirían su consumo de comida y procurarían contener su consumo de compras.
5) Figura 1. Apoyo mundial a la acción climática

La figura muestra que, según el estudio, 69% de los encuestados donarían 1% de su ingreso para enfrentar el cambio climático, mientras que 26% contribuiría con un menor presupuesto y solo 6% no contribuiría. La proporción de personas que contribuiría por país varia de 30% a 93%. Además, 86% de los encuestados considera que las personas de su país deberían preocuparse más por calentamiento global, y este porcentaje aumenta 3% para llegar 89% cuando se refiere a la exigencia de una acción más eficiente por parte de los gobiernos nacionales.
6) Figura 2. Variación de contribución a nivel país.

El panel a muestra una relación negativa entre la proporción de individuos dispuestos a contribuir con 1% de sus ingresos y el logaritmo del PIB promedio.
En el panel b se evidencia la relación positiva entre la contribución de 1% de los ingresos y la temperatura media anual del país, ya que el porcentaje de personas contribuyendo aumenta de 64% de los países más fríos 77% en los países cálidos.
El panel c muestra la relación con el índice de vulnerabilidad en donde el valor más alto en el índice explica una mayor vulnerabilidad y son los ciudadanos que tienden a contribuir más.
7) Figura 3. Creencias y percepciones

En el panel a se muestra la relación positiva entre las personas que contribuyen 1% de su ingreso y la proporción de personas de sus países que realmente contribuye. Siendo el incremento de 1% en la proporción percibida y éste asociado a un incremento de 0.46% en la propia probabilidad de contribuir.
En el panel b se muestra el deseo de contribuir y cómo es subestimado en todos los países. Siendo que se percibe 43% de personas contribuyentes, mientras que realmente el porcentaje de personas contribuyentes es de 69%.
El artículo evidencia que la población tiende a apoyar acciones climáticas, donde se refleja el combate y la adaptación ante la crisis ambiental global. Por lo que permite analizar alternativas civilizatorias pues la cooperación social frente al cambio climático exige transformar la percepción de las personas ante la acción climática, ya que una errónea percepción ocasiona que las acciones no sean eficientes. Asimismo, permite analizar las fronteras de capital, ya que el cambio climático esta relacionado con las dinámicas económicas globales y la relación entre empresas, el estado y la sociedad se estrecha para formar regulaciones y políticas climáticas.
El ejercicio propuesto abre posibilidades de análisis acerca de la creación de imaginarios y sobre la importancia de la educación ambiental y la protesta contra la destrucción del ambiente, como formas de adaptación y mitigación ante las catástrofes en curso.

