The disfiguring of big business. Geopolitics is warping multinationals' commercial decisions
The Economist [2026], "The disfiguring of big business. Geopolitics is warping multinationals' commercial decisions", The Economist, 17 de enero, https://www.economist.com/briefing/2026/01/15/geopolitics-is-warping-mul...
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dice que la intervención en Venezuela traerá oportunidades lucrativas para las empresas petroleras y las ganancias van a brotar. Las empresas petroleras no están seguras de ello, el CEO de ExxoMobil dijo que el país es no invertible. Al mencionar esto, Trump amenazó con excluirlos y sus acciones se elevaron. Hecho que podría indiar que los mercados prefieren la independencia comercial a la intromisión política.
Varios medios han advertido de los esfuerzos políticos por influenciar a las compañías, los cuales afectarán los beneficios de la globalización haciendo a las multinacionales menos eficientes y rentables. Las empresas globales están reorganizando sus operaciones por las interferencias políticas. Ha llegado la "era de la multinacional geopolítica".
Gigantes acosados
Las ganancias de las grandes multinacionales occidentales han caído (datos cruciales 1, 2, 3 y 4). Las multinacionales crecieron en los noventas con la liberalización del comercio por parte de varios países occidentales (dato crucial 5).
Incluso después de la crisis del 2008, los gigantes corporativos aun eran capaces de construir fábricas y vender bienes donde quisieran. Gracias a la expansión comercial, estas firmas obtuvieron acceso a mano de obra y proveedores baratos. El crecimiento lento de Occidente era compensado por mercados en de rápido crecimiento como China, lo que disminuía costos.
En la última década las firmas occidentales se han vuelto más locales (datos cruciales 6 y 7). Las compañías europeas han preferido a Estados Unidos sobre mercados más lejanos (dato crucial 8). Igualmente, Europa está invirtiendo más en Estados Unidos (datos cruciales 9 y 10). Las firmas occidentales están perdiendo el interés en China (dato crucial 11). Muchas de ellas han reducido sus empleados en este país (dato crucial 12), mientras otras se han retirado total o parcialmente, como es el caso de Starbucks o Airbnb.
Un estudio hecho por la Reserva Federal de Estados Unidos sobre flujos de inversión extranjera directa, actividad de fusiones y adquisiciones y gastos de capital de las multinacionales, mostró que las compañías eran más activas en países cuya ideología se alineaba con la de su país de origen. Hay una correlación entre las inversiones y la afinidad ideológica, así como la hay entre las inversiones y la cercanía geográfica. De esta forma, la geopolítica es casi igual de importante que la geografía para las decisiones de inversión.
Este redireccionamiento se debe también a motivos no geopolíticos, como los cambios en los patrones de crecimiento económico. La economía de Estados Unidos ha permanecido estable, mientras que China ha tenido un crecimiento menor al esperado (dato crucial 13) y Europa se ha estancado. Otro factor es la creciente competencia de las multinacionales chinas. Sus capacidades tecnológicas en muchas áreas estas sobrepasando a las de las firmas occidentales, y sus marcas están ganando prestigio con los consumidores.
Sin embargo, la intromisión política también juega un rol importante. El deseo de occidente de evitar la dependencia a China ha llevado a subsidios, aranceles y controles de exportación que han alentado a las multinacionales a mudar sus actividades. La invasión de Rusia a Ucrania ha impulsado la redundancia y duplicación de las cadenas de suministro y su desplazamiento hacia ubicaciones más cercanas a las sedes o a países aliados. La administración Trump ha acosado a multinacionales de países aliados a invertir ahí.
Al mismo tiempo, Europa busca desarrollar su propia política industrial, con la que busca enverdecer su economía y ganar más autonomía de China y Estados Unidos. Por su parte, los mercados emergentes tienen políticas para atraer inversión de multinacionales de países ricos. China ha favorecido ciertas industrias bajo el slogan "Hecho en China 2025".
La maldición de la importancia
Estas políticas que remodelan los negocios globales se dan más claramente en industrias estratégicas para Occidente y China. En 2021, la administración de Biden lanzó una revisión de vulnerabilidades en la cadena de suministro, en la que identificó productos considerados "demasiado importantes" como para dejarlos enteramente en manos de proveedores extranjeros. La Unión Europea lanzó una lista similar. Una serie de medidas para apoyar a productores domésticos en ambas economías le precedieron.
Bajo la administración Trump, el foco y la forma de la intervención se ha transformado. Se desfavorecieron a las tecnologías verdes y se añadió petróleo a la lista. La interferencia de Trump es más extrema. Además de la intervención en Venezuela, ha hecho inversiones gubernamentales en firmas mineras, ha hecho que fabricantes de chips reduzcan sus ventas en China y ha acosado a farmacéuticas para bajar precios.
Algunas firmas estratégicas han cortado lazos China más rápido que otras. Los datos de estas firmas sobre ventas, personal y activos revelan un amplio desacoplamiento del país asiático. En seis de siete industrias se redujo el personal en China y en cinco tanto las ventas como el valor de los activos disminuyó (dato crucial 14).
Entre 2019 y 2023, el gasto en investigación y desarrollo de fabricación tecnológica y de productos químicos de firmas estadounidenses en China decreció en términos reales. En estas dos industrias el gasto fue canalizados a lugares más amistosos como India, Singapur o Corea del Sur.
Las multinacionales europeas en industrias sensibles también se retiran de China. Los datos de los manufactureros de componentes computacionales están disponibles únicamente para firmas de cuatro países de Unión Europea; en esos cuatro casos se redujo la inversión en una media de 46%.
El capital riesgo es otro ejemplo de esta tendencia. Entre 2017 y 2019, 4% del capital de riesgo en industrias estratégicas de compañías europeas y estadounidenses se destinaba a emprendimientos chinos. En la actualidad, la cifra se redujo a casi cero. A la par, la inversión en emprendimientos en aliados estadounidenses como Gran Bretaña, Canadá o Israel ha crecido.
La retirada dañaría a las multinacionales occidentales. Las firmas de semiconductores y sus proveedores están en riesgo (dato crucial 15). Otras industrias en riesgo son firmas de centros de datos, fabricantes de vehículos y farmacéuticas.
El efecto de la intromisión política en industrias estratégicas es mayor debido a que la importancia de las últimas está creciendo en la economía mundial (dato crucial 16). Cuando las empresas tecnológicas hacen grandes inversiones, los gobiernos se entrometen y algunas de estas intervenciones pueden favorecer sus negocios. Un ejemplo es que el papel antagónico de Trump está haciendo a Unión Europea reconsiderar elevadas multas hacia grandes tecnológicos estadounidenses. Por otro lado, la intervención en Venezuela puede crear oportunidades para petroleras estadounidenses.
Pero, el comportamiento errático crea incertidumbre y enfría la actividad comercial. Un estudio hecho por el Fondo Monetario Internacional muestra que, si bien las políticas industriales proteccionistas benefician firmas inicialmente, reducen su productividad en el mediano plazo. Una razón en la que esto sucede es debido a que muchas firmas están aumentando sus costos al duplicar sus cadenas de suministros (dato crucial 17). Por ejemplo, muchas compañías que producen para el mercado chino están utilizando únicamente proveedores chinos.
Otro costo es la inversión en lugares menos que ideales para no pagar aranceles, como la planta de BYD que se está construyendo en Hungría y la construcción de plantas en Texas y Arizona por parte de compañías como Samsung y TSMC.
Estos costos podrían ya estar afectando los balances de las multinacionales (dato crucial 18).
Las firmas domésticas están teniendo rentas proporcionalmente cercanas a las de las multinacionales. Solo dos industrias tienen una renta proporcionalmente superior proveniente de multinacionales; tecnologías de la información y comunicaciones. Esto porque esas industrias están dominadas por gigantes tecnológicos como Apple, Alphabet y Meta. Más aún, en seis de nueve industrias, las firmas nacionales han crecido más que las multinacionales y solo en tres industrias la rentabilidad de las multinacionales mejoró respecto a las firmas nacionales.
Jiujitsu jurisdiccional
Una nueva especie de multinacionales esta evolucionado con rapidez. Los riesgos geopolíticos crecientes obligarán a las firmas a incrementar la redundancia y flexibilidad en sus operaciones. Habrá más producción difusa en múltiples lugares en el mundo, varias serán de ensamblaje final no fábricas completas. Las compañías tendrán que considerar a qué industria entran en dónde.
Esto sugiere un futuro donde las ventajas de las compañías mundiales (como las economías de escala y el enfoque en la reducción de costes) se continuarán erosionando. Esto las hará más difícil de llevar, menos ágiles y menos rentables. Los políticos que les gusta la idea de campeonatos conquistadores tendrán que prepararse a un mundo con multinacionales más reducidas.
1. Las grandes multinacionales occidentales (definidas como empresas que obtienen más del 30 % de sus ventas en el extranjero), conforman 70% del valor global de las firmas registradas.
2. Los ingresos de las multinacionales occidentales se acumulan a 2.4 millones de billones de dólares al año.
3. Las multinacionales occidentales emplean alrededor de 100 millones de personas en todo el mundo.
4. De acuerdo con la consultoría McKinsey, estas multinacionales son responsables de dos tercios de las exportaciones globales.
5. En el 2001, momento en que China entró a la Organización Mundial del Comercio, el comercio mundial alcanzó 49% del Producto Interno Bruto global, en la década anterior fue de 38%.
6. Según fDi Markets, proveedor de datos, en 2016 las multinacionales estadounidenses dirigieron 44% de su gasto de capital a su mercado nacional. En 2025 se estima que es 69%.
7. Datos del Buró de Análisis Económico (BEA, por su sigla en inglés) muestran que de 2018 a 2023 las ventas extranjeras de las multinacionales estadounidenses cayó 1% en términos reales y las ventas domésticas crecieron 8%.
8. El número de empleados de firmas europeas en Estados Unidos creció 8% a 3 millones de dólares entre 2018 y 2023, según la agencia estadística de Unión Europea, Eurostat.
9. Entre 2018 y 2024, la inversión extranjera directa europea en Estados Unidos creció de 2.8 millones de billones dólares a 3.6 millones de billones de dólares.
10. En la gráfica se observan la diferencia en los flujos de inversión extranjera directa entre China y Estados Unidos. Los flujos provienen de los países Japón, Corea del Sur, Estados Unidos (para el caso de China) y Europa.

11. China cuenta con 2% del flujo total de inversión extranjera directa que proviene de Estados Unidos. La década anterior era de 7%. Los flujos europeos han caído de 5% a 3%.
12. La gráfica muestra la distribución porcentual, por región, de los trabajadores en el extranjero empleados por multinacionales estadounidenses en 2013 y 2023. En el caso de China, la proporción se redujo de 11.4% a 8.3%.

13. El Producto Interno Bruto de Estados Unidos tuvo una media de 2.6% entre 2022 y 2025. Para el caso de China la media fue de 5.1%.
14. En siete industrias, el desempeño de las multinacionales estadounidenses reveló un desacoplamiento del mercado chino de 2019 a 2023. Estas son: chips, farmacéutica, software, equipo computacional, otros electrónicos, carros y equipo de telecomunicaciones. En ellas, se redujo 15% del personal empleado en China, así como 12% de las ventas y 7% del valor de los activos en este país asiático.
15. Las ventas en China de las firmas de semiconductores chinas en 2024 fue de 174 millones de billones de dólares o 30% del total. Mientras que la cuota promedio de las compañías occidentales, de acuerdo con el S&P 1200 índice de firmas globales, fue de 6%.
16. Según fDi Markets, proveedor de datos, en 2015 los sectores estratégicos conformaban 11% de la inversión extranjera directa global. En 2025, esta proporción creció a 38%.
17. Una encuesta de la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China encontró que 26% de las multinacionales planeaban una cadena de suministro separada completa o parcialmente de sus operaciones en China.
18. The Economist examinó la rentabilidad de firmas occidentales no financieras con ventas superiores a los 10 mil millones de dólares entre 2023 y 2024. En siete de nueve industrias, las multinacionales tuvieron rentas inferiores a las de sus rivales domésticos.

La amenaza que países como China, representan para países que forman parte del viejo orden es lo suficientemente grande como para que los políticos de estos países desplieguen medidas y discursos proteccionistas que si bien aparentan ser de ayuda, a la larga resultan dañinos para las mismas multinacionales y la hegemonía que quieren defender, dado que se reduce la productividad que resulta de la competencia. De seguir así se puede llegar a una era con pocas multinacionales o un mercado conquistado por multinacionales chinas que son más eficientes.

